Posts tagged ‘mercados financieros’

junio 18, 2013

¿Quiénes son “los mercados”?

Iturria: eduardogarzon.net – 2013/06/18

“Hay que contentar a los mercados”. Eso nos decían cuando la prima de riesgo estaba muy elevada, y eso nos siguen diciendo cuando la prima de riesgo sólo está elevada. El Estado español necesita demostrarle a los mercados que cumple sus compromisos y que tiene capacidad para devolver todo el dinero que está tomando prestado, nos dicen. Para lograrlo, el Estado debe presentar unas cuentas públicas saneadas, esto es, un déficit fiscal reducido y una cantidad de deuda total aceptable. Por lo tanto, y según este razonamiento, el objetivo del gobierno español debe ser reducir sus gastos (no todos, y unos más que otros, curiosamente) y debe aumentar sus ingresos (no todos, y unos más que otros, curiosamente). Así nos encontramos con una situación en la que el gobierno termina reduciendo las partidas presupuestarias de educación, sanidad, prestaciones por desempleo, pensiones, etc. (dejando en un segundo lugar las de Defensa, Iglesia, Corona, algunas Administraciones…) y aumentando impuestos como el IVA, el de hidrocarburos, el de las rentas del trabajo, el del tabaco, etc. (dejando en un segundo lugar los de las rentas del capital, el impuesto de patrimonio, el impuesto de sociedades…), con el objetivo final de complacer a los mercados. Pero… ¿quiénes son los mercados?

Cuando hablamos de “los mercados” no estamos hablando de un ente abstracto o indefinido; “los mercados” tienen nombre y apellidos. Con este término se hace referencia a una serie de agentes económicos (particulares, empresas y administraciones públicas) que han prestado dinero al Estado español mediante la compra de títulos de deuda pública. Vamos a ver quiénes son estos agentes económicos que poseen estos títulos.

Tenedores deuda pública española

Como se puede apreciar en el gráfico, una buena parte de estos agentes corresponde a entidades financieras españolas (38,74%). Merece la pena destacar que la inmensa mayoría de estas empresas han sido ayudadas con fondos públicos en alguna ocasión, por lo que sorprende ver que sean estas empresas ayudadas las que prestan dinero a (y por lo tanto hacen negocio con) el Estado español. Una paradoja que esconde una auténtica estafa, como vimos en un artículo anterior. El siguiente sector en importancia (37,39%) lo representan los agentes no residentes en territorio español, es decir, particulares, administraciones públicas y –sobre todo– empresas financieras extranjeras. El tercer peso más notable (13,57%) corresponde a las propias administraciones públicas españolas, fundamentalmente al Fondo de Reserva de la Seguridad Social (la hucha de las pensiones). Otro sector importante es el de los fondos de inversión y de pensiones (7,09%). Finalmente, y con un reducido peso, tenemos a las empresas no financieras (2,45%) y a particulares (0,86%).

Ahora bien, cuando queremos bajar un poco más a lo concreto nos encontramos con un problema. Si intentamos saber quiénes son exactamente los agentes que operan con los títulos de deuda pública –para, entre otras cosas, averiguar quiénes están especulando contra ella en determinadas ocasiones (leer este artículo para entender cómo y cuándo lo hacen) – comprobamos que no hay forma de hacerlo. Podemos acceder a través del registro del Banco de España a las operaciones de compra y venta de títulos en un determinado momento, pero no podemos saber quiénes las están llevando a cabo. El Banco de España no publica esa información, y no hay forma humana de conocer con exactitud quién o quiénes están especulando con estos títulos. Uno no puede ocultar su asombro frente a esta situación, ya que si dispusiésemos de esa información podríamos saber quién o quiénes están lucrándose gracias al mayor coste que le supone al Estado financiarse (y por lo tanto, saber quiénes son en parte los responsables de los recortes que se ejecutarán en consecuencia). El argumento de los administradores del Banco de España es que conocer esa información carece de relevancia, debido a que el mercado de deuda pública es un mercado competitivo en el que intervienen muchos actores y que por lo tanto ninguno de ellos puede tener más poder que otros. Algo que, gracias a experiencias pasadas, sabemos es profundamente falso.

Sin embargo, aunque no podamos conocer el nombre y apellidos de aquellas personas que operan con títulos de deuda pública española, sí podemos saber algunas cosas de las personas que se benefician de estas operaciones (y que en última instancia son tan responsables de la sangría de recursos públicos como los que ejecutan la acción).

Empecemos centrándonos en los fondos de inversión. Como ya sabemos, los fondos de inversión son vehículos utilizados para invertir en activos financieros. Reúnen el dinero de muchas personas, y luego un operador financiero se encarga de destinar todo ese dinero a un proyecto del que se obtiene una rentabilidad. Uno de estos proyectos es la posesión de deuda pública española. Veamos qué familias utilizan estos vehículos financieros atendiendo a su nivel de renta (en la zona superior del dibujo aparecen las familias de mayor renta) (1).

Participantes en fondos de inversión

Como se puede apreciar en el dibujo, a medida que las familias gozan de una mayor renta, existe mayor uso de este tipo de instrumentos financieros. Así, solamente el 2,1% del 20% más pobre de las familias españolas emplean fondos de inversión. En cambio, el 18,4% del 10% más rico de los hogares españoles acude a este vehículo de inversión. En realidad, las diferencias se hacen notablemente palpables para el 20% más rico de la población. Vemos, por lo tanto, que los principales beneficiarios de los fondos de inversión son las familias más acaudaladas.

Ahora pasemos a los planes de pensiones, que son vehículos de inversión parecidos a los fondos de inversión pero mucho menos arriesgados (y por lo tanto, recurren a comprar títulos de deuda pública en mayor medida que los fondos de inversión).

Participantes en planes de pensiones

Comprobamos que se obtienen unos resultados similares a los anteriores. El 20% más pobre sólo utiliza este tipo de instrumento financiero en un 7,4% de los casos. Para las familias correspondientes al 10% más rico, esta participación es del 54,2%. Conforme las familias son más ricas, más utilizan y más se benefician de los planes de pensiones.

Veamos por último quiénes son, de alguna forma, los que se benefician de que las entidades financieras inviertan en títulos de deuda pública española. Esta constatación es la que menos información nos aporta de todas, porque existen importantes limitaciones metodológicas al respecto (no distinguimos entre empresas financieras y no financieras, no analizamos la cuantía ni evolución de los dividendos, ni conocemos en qué proporción invierten en este negocio atendiendo a cada una de las empresas). Sin embargo, se presentan los resultados como aproximación analítica, de forma que nos podamos hacer una ligera idea de quiénes son los que más se benefician de la posesión de títulos de deuda pública.

propietarios de acciones en bolsa

De nuevo, los resultados nos resultan familiares. Sólo el 3,5% del 20% más pobre posee acciones cotizadas en bolsa, mientras que este peso es del 34,9% para el 10% más rico de la población española.Son las familias más ricas las que más invierten en bolsa, y por lo tanto, las que más se benefician de la evolución positiva de estas empresas (especialmente en el caso del 10% más rico de la población).

En resumidas cuentas, estamos en condiciones de afirmar, pese a los impedimentos metodológicos señalados, que los principales beneficiarios del negocio de la deuda pública española son las familias más acaudaladas del país (y de otros países, en tanto en cuanto podemos imaginar que la distribución por renta de los propietarios de acciones de empresas financieras y participación en activos financieros es similar en el extranjero). Así las cosas, nos damos cuenta de que cuando nos dicen que hay que realizar recortes y aumentos de impuestos para contentar a “los mercados”, a quienes estamos contentando es en su mayoría a buena parte de las capas más acaudaladas de la población. Un perfecto fraude, por dos razones: en primer lugar, no podemos olvidar que los recortes y subidas de impuestos afectan más a las familias que menos recursos tienen y que afectan menos a las familias más acaudaladas; y en segundo lugar porque son las familias más acaudaladas precisamente quienes más se beneficiaron de las rebajas impositivas durante los últimos años, dándose la terrible paradoja de que hoy día el Estado español tiene que pedir prestado, y por favor, el mismo dinero que no hace mucho tiempo recaudaba fácilmente por impuestos a los mismos agentes económicos que hoy día se lucran con este negocio tan rentable.

marzo 26, 2013

La guerra mundial de la deuda

Iturria: acordem.org / Juan Torres

El pasado día 18 de este mes, el Banco Internacional de Pagos (BIP) actualizó unas series históricas sobre la deuda privada de cuarenta países. Los datos se refieren al sector privado no financiero que incluye a las empresas, hogares e instituciones sin ánimo de lucro y están tomados desde diferentes años de partida según los casos y después de haber tratado de homogeneizar las diferentes formas en que se han generado las deudas (la metodología y los datos de todos los países en formato Excel pueden verse en BIP, Long series on credit to private non-financial sectors).

Sorprendentemente, estos datos han pasado muy desapercibidos en los medios de comunicación a pesar de que son sencillamente escalofriantes y que, al menos desde mi punto de vista, llevan a dos grandes conclusiones. La primera, que el énfasis que se pone habitualmente en el peligro que supone la deuda pública (sin despreciarlo) es una cortina de humo para ocultar el principal cáncer que asola a la economía capitalista, y que es la deuda privada. Y la segunda, que este cáncer es tan grande que hace completamente insostenible al sistema porque éste no será capaz ni de amortizarla ni de hacerla desaparecer graciosamente.

De los datos que proporciona el Banco Internacional de Pagos para los diferentes países se pueden extraer resultados como los siguientes:

– La deuda privada de Estados Unidos (cuyo PIB es de unos 16 billones de dólares) era de 24,98 billones de dólares (millones de millones) a 30 de septiembre de 2012. Según los datos del BIP, este volumen de deuda es el doble del que había hace tan solo nueve años.

– La deuda de los países de la Eurozona computados era de 15,70 billones de euros (frente a un PIB de 8,7 billones) en la misma fecha, y también se ha duplicado en los últimos nueve años. El Reino Unido, que tiene una deuda privada total de 3,1 billones de libras (PIB de 1,4 billones), solo ha necesitado 7 años para duplicarla.
Por otro lado, los datos muestran que la evolución de la deuda en la inmensa mayoría de los países presenta algunas características comunes:

– La deuda privada en relación con el PIB ha aumentado extraordinariamente en casi todos los países, de representar alrededor del 50% del PIB en los años 60 o 70 del siglo pasado al 300% o incluso más de la actualidad.

– Aunque el porcentaje que representa el crédito que proporcionan los bancos sobre el total ha disminuido mucho a lo largo de los últimos años sigue teniendo una gran presencia junto al que proporcionan otro tipo de entidades financieras no bancarias.

– Finalmente, los datos del BIP señalan que el crédito a los hogares, que tradicionalmente era mucho más bajo que el que reciben las empresas, aumenta mucho en los últimos años, lo que claramente refleja la pérdida continuada de poder adquisitivo que hace que el recurso al crédito sea cada vez más necesario en mayor número de familias de casi todos los países.

Pero, sin duda, lo que merece una mención especial es la magnitud de la deuda que se está acumulando que ya es materialmente impagable. Así es; no hay posibilidad ninguna de que el sistema la absorba en la cantidad tan inmensa que ha alcanzado. No puede haber ingresos suficientes para pagarla sin que colapse el sistema capitalista.

Seguramente, muchas personas pensarán que no tiene sentido que los bancos y las entidades financieras en general sigan generando constantemente esos volúmenes tan grandes de deuda, que como hemos visto se duplican cada 7 o 9 años, sabiendo que no la van a cobrar nunca. Pero sí lo tiene y es muy importante conocerlo.

El secreto consiste (como hemos explicado Vicenç Navarro y yo en nuestro libro Los años del mundo. Las armas del terrorismo financiero, Espasa 2012) en que los bancos crean la deuda desde la nada, simplemente realizando meras anotaciones contables. Por tanto, no les cuesta nada generarla. Y, sin embargo, esa deuda está asociada a los intereses (es decir, a una retribución que pagamos a los bancos por darnos dinero que crean de la nada), de modo que los bancos siempre tienen un retorno suficiente como para obtener beneficios impresionantes y convertirse en los dueños del mundo sin necesidad de que se devuelva la totalidad de la deuda que han creado. Solo les basta con emitirla sin parar.

Gracias a los intereses, la deuda se autoalimenta: se necesita cada vez más deuda para pagar la deuda anterior. De hecho, la inmensa mayor parte de la deuda gigantesca que registran los datos del BIP (como la de todos los países) es deuda que ha habido que suscribir para hacer frente a la deuda previa que han generado los intereses que ha habido que pagar por una deuda generada por los intereses de deudas anteriores… y así sucesivamente, formándose de ese modo la espiral que condena a la inmensa mayoría de la humanidad al empobrecimiento.

En la antigüedad las deudas eran uno de los orígenes de la esclavitud. Hoy día creemos que ya está abolida pero es mentira porque la deuda sigue convirtiendo en una especie singular de esclavos, esclavos de facto, a cientos de millones de personas y familias en todo el mundo. La deuda les quita la libertad y los condena de por vida, nos ata y convierte a las sociedades en verdaderas prisiones.

La deuda es la forma de la nueva guerra mundial que la banca libra sin haberlo declarado contra la inmensa mayoría de la humanidad.

Hay que acabar con eso. Hay que abolir la esclavitud de la deuda y sabemos lo que hay que hacer para ello: principalmente, terminar con el privilegio irracional e inmoral que permite a los bancos crear dinero de la nada cada vez que dan un crédito. Eso es lo que los lleva, en su búsqueda constante del máximo beneficio, a presionar de mil modos para que el modo de producir y nuestra forma de consumir dependa total y artificialmente del crédito, que es su negocio.

febrero 10, 2013

¿Existe una crisis sistémica en la banca?

Iturria: Marco Antonio Moreno / Attac – 2013/02/10

Han pasado cinco años y medio desde aquel 6 de agosto de 2007 que marcó la quiebra del American Home Mortgage Investment Corp provocando una reacción en cadena de toda la banca mundial que culminó con la caída de Lehman Brothers. Con sus 150 años de vida, Lehman Brothers era un banco protagonista de la historia de Estados Unidos: superó la guerra de Secesión, las dos guerras mundiales, Corea, Vietnam y Al-Qaeda. Pero no logró sobrevivir a la crisis financiera y se fue a pique. Desde entonces, la banca no ha dejado de temblar provocado serios espasmos, catarsis e implosiones que, pese al masivo apoyo de los gobiernos, continúan propagando el miedo y la incertidumbre global.

Ya hicimos referencia a la quiebra que enfrenta el Monte dei Paschi Di Siena, un banco italiano con 540 años de historia que sufre el error de aplicar las mismas tácticas que los chicos de Goldman Sachs enseñaron a quienes llevaban las finanzas públicas helenas para camuflar los déficit. Fue la llamada contabilidad creativaque atrajo a tantos seguidores desde fines de los años 90. Por esta vía el banco italiano vulneró varias defensas y se sobreendeudó acumulando más de 800 millones de euros en pérdidas y rescates por 3.900 millones de euros.

Los problemas que vive el Monte Dei Paschi no son los únicos de la banca europea. El viernes 1° de febrero el gobierno holandés se vio obligado a nacionalizar al SNS Reaal, la cuarta institución financiera de Holanda, al ser víctima de una corrida bancaria y estar paralizada por sus préstamos hipotecarios. SNS Reaal requiere una inyección pública de 800 millones de euros para no quedar a la deriva…

Ese mismo día, el Credit Agricole francés señaló que su deterioro durante el año pasado llegó a los 3.800 millones de euros, por lo que requería un nuevo socorro estatal. El llamado banco verde de Francia paga así sus ambiciones globales previas a la crisis, en la cual se expandió superando todo nivel de riesgo, y de lo cual su filial griega Emporiki le ayuda a completar un lastre de 17.400 millones de euros en rojo.

Las malas noticias de la banca no terminan aquí: el gigante bancario del Reino Unido Royal Bank of Scotland fue castigado ayer a pagar 612 millones de dólares por manipular la Tasa Libor. Se suma en este castigo a los aplicados al británico Barclays por 500 millones de dólares y el suizo UBS por 1.500 millones de dólares. Hasta el momento solo tres bancos de los quince que se investigan han negociado su castigo. La investigación se mantiene firme con el resto de bancos que hicieron trampas y que manipularon la Tasa Interbancaria de Londres para obtener jugosas ganancias a costa de empobrecer a sus clientes.

En esta manipulación de la Tasa Libor tampoco se salva la banca alemana. Cinco ejecutivos del Deutsche Bank fueron despedidos por encontrar manipulación y detectar que “se comportaron de manera inapropiada” respecto al manejo de la mayor mesa de dinero del banco de Frankfurt. La codicia y la ambición no tienen fronteras. El problema es cuando el ánimo de lucro de quien tiene las riendas del sistema implica directamente el empobrecimiento del resto. Esto genera una gran pérdida de confianza que golpea como un búmerang justamente a los que iniciaron el fraude: la banca. Si no fuera por el contundente apoyo que le han dado los gobiernos del mundo, la banca ya estaría obsoleta. Mantenerla a flote ha sido un coste innecesario que los contribuyentes cargarán durante al menos una década.

Imagen | Karen Bryan – Billete de 10 libras del RBS

diciembre 19, 2012

ELA ve a los políticos “atrapados a cal y canto” por el capital

Iturria: Expansion.com – 2012/12/19

El secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, “Txiki”, ha defendido hoy la capacidad de organización y la movilización para hacer frente a las “durísimas” consecuencias de una situación en la que la clase política, ha dicho, “está atrapada a cal y canto para hacer lo que el capital quiere”.

“Si el sindicato no está en la empresa va a ser menos útil que un frigorífico en el Polo”, ha subrayado Adolfo Muñoz en un mitin organizado por ELA en el frontón Labrit de Pamplona al que, según este sindicato, han asistido unas 2.000 personas, que posteriormente se han dirigido en manifestación hasta el Parlamento.

Tras una pancarta en la que se leía, en euskera, “Presupuestos a favor del pueblo” y, en castellano, “No a los recortes sociales”, los manifestantes han recorrido diversas calles del centro de la ciudad portando ikurriñas y banderas verdes con el anagrama de ELA.

Durante su marcha han proferido consignas como “no a los recortes”, “repartir el trabajo y la riqueza” o “no falta dinero, sobran ladrones”.

Previamente, Adolfo Muñoz ha criticado los recortes y las políticas “antisociales” del Gobierno de Navarra, comunidad cuya reforma fiscal ha considerado “mala” y cuyos presupuestos ha situado como “rehenes de una política fiscal injusta y de una posición ideológica”.

Se ha referido además a Caja Navarra para opinar que ha sido “el mayor expolio que se ha hecho desde la conquista de Navarra por Castilla”, contando además con apoyos que ha justificado en el “tú me tapas, yo te tapo”.

No se han librado de sus críticas las cajas vascas, a las que ha atribuido “espectáculos patéticos”, “chantajes”, “presiones” o “trueques” para “estar en los consejos de administración que van a dirigir la privatización de las tres cajas”.

Sobre Gamesa, ha señalado que “se ha regalado” a la empresa un ERE para despedir a 330 personas en toda España, 204 de ellas en Navarra, que ha contado únicamente con el rechazo de ELA. “Con la reducción salarial de los que se quedan se va a pagar a los que se van y si luego si necesitan gente, contratarán todavía más barato”, ha criticado.

Muñoz ha defendido también la labor de ELA frente a “otro modelo sindical” que “se deja financiar y entra en redes clientelares”, y ha señalado que “a duras penas” han ganado el debate social pero no el político “porque la clase política está atrapada a cal y canto para hacer lo que el capital quiere”.

“El problema está en que la clase política no quiere conectar con una sociedad que le exige desde la calle que cambien las políticas”, en un momento en que la patronal se aprovecha “sin escrúpulos” de la reforma laboral para despedir a los trabajadores. “Han decidido dejarnos solos con mucha gente que lo está pasando mal”, ha sostenido el dirigente sindical.

En esta situación, en la que a su entender “es evidente” que “todo el escenario político se ha corrido hacia la derecha”, también “han creado miedo” para que “todo eso funcione”. “A la gente han metido miedo, que es un elemento de disciplina terrible contra el que también tenemos que luchar”, ha concluido.

agosto 16, 2012

La deuda, versión moderna de la esclavitud

Iturria: RT.com – 2012/08/15

La alta deuda de Grecia, España o Italia es un método de subyugación financiera de los ciudadanos por parte de los bancos mundiales, advierten expertos
Los sistemas de la banca rectora mundial se basan en los principios de la esclavitud financiera en forma de una deuda inasumible que transfiere sistemáticamente la riqueza de los ciudadanos a las manos de los ultra-ricos.
Inicialmente los préstamos iban destinados a aliviar la situación de una u otra nación y permitir un mejor nivel de vida, pero en verdad resulta que, antes al contrario, agrava el estado económico de un país sumiéndolo en la esclavitud y en la miseria, lo que se aprecia ahora en Grecia, España, Italia, Portugal y otros países, explican los expertos de theeconomiccollapseblog.com.
Así lo confirman las siguientes señales que ponen de relieve la posición de esclavo de los deudores.
1. En cierta etapa los países que se están ahogando en sus deudas deben implementar “medidas de austeridad” en un intento por mantener su solvencia. Esto conduce a una desaceleración económica y al aumento catastrófico del desempleo, una situación típica ahora en España y Grecia.
2. El progreso económico se estanca y puede realmente dar marcha atrás en un sistema basado en la deuda. Así, por ejemplo, en Grecia un gran número de ciudadanos tiene que cambiar sus automóviles por bicicletas debido del gasto que supone circular en coche, debido al precio del combustible y las reparaciones.
3. El sistema bancario nacional inevitablemente se fundirá en algún momento. Cada burbuja de la deuda, como ocurre en la zona euro, finalmente estalla. Pese a los esfuerzos europeos, la gente saca dinero de los bancos del sur de Europa a un ritmo asombroso.
4. En todos los países con un sistema basado en la deuda los impuestos se elevan a niveles ridículos. Cuando se recortan impuestos con una mano, acaban aumentando los impuestos de diez maneras diferentes con la otra.
5. La moneda nacional pierde su valor lenta pero constantemente. Por ejemplo, desde la creación de la Reserva Federal (FED), el dólar de EE.UU. ha disminuido su valor en más del 95%.
6. Cuando las cosas se deterioran, los disturbios en las calles se hacen más y más frecuentes. Hace unas semanas, más de un millón de empleados públicos salieron a la calle en más de 80 ciudades españolas diferentes.
7. Cuando una economía basada en la deuda se colapsa, la escasez total tiende a sentirse, y así lo confirma lo que pasa en Grecia, donde la escasez de medicamentos se ha convertido en un problema acuciante.
8. La desesperación se apodera de la población hasta el punto de que ésta empieza a unirse para robar alimentos y suministros de los almacenes, lo que ya se ve en algunos países de Europa.
9. Llega un momento en el que los servicios esenciales pueden empezar a resentirse. Las autoridades de Grecia están preocupadas ante posibles interrupciones en el suministro de gas natural y de electricidad como resultado del impago de facturas pendientes durante períodos prolongados.
10. En una depresión económica son muchas las personas que comienzan a perder totalmente la esperanza. En el sur de Europa un número creciente de padres se enfrenta a situaciones tan desesperadas que tienen que abandonar a sus bebés.
11. Se registra un aumento en los suicidios cuando una economía se derrumba. Grecia, por ejemplo, nunca había registrado una tasa de suicidios tan en alza como ahora.
agosto 9, 2012

“Las clases dominantes han manipulado nuestro sentido común económico”

Iturria: Enric Llopis / attacmadrid.org – 2012/08/08

Políticos como Rajoy y Rubalcaba, economistas y periodistas, entre otros, repiten al referirse a la crisis de las deudas soberanas que el estado es similar a una familia y que, en consecuencia, ha de ajustar ingresos y gastos. El corolario de esta argumentación es que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y, por tanto, ahora debemos ajustarnos el cinturón”. Sin embargo, a juicio del filósofo Antoni Doménech, “esta metáfora (la asimilación del estado a una familia) no hace sino poner de manifiesto cómo las clases dominantes están manipulando nuestro sentido común”.

El catedrático de en la facultad de Económicas de la Universidad de Barcelona, Antoni Doménech, ha impartido una conferencia sobre “El uso del lenguaje como instrumento de dominación” en la Universidad de Verano que organiza Socialismo 21. Formado intelectualmente bajo la influencia del filósofo marxista Manuel Sacristán, Doménech es actualmente editor de la revista “Sin Permiso”. Entre sus principales obras destacan “De la ética a la política. De la razón erótica a la razón inerte” (1989) y “El eclipse de la fraternidad. Una revisión republicana de la tradición socialista” (2004).

Aunque se hace pasar por evidente, por una cuestión de sentido común, la equiparación de un estado a una familia esconde una falacia, según Antoni Doménech. Es cierto que cuando una familia contrae una deuda, está forzada a su devolución y le condicionan los ingresos. Pero el estado cuenta con muchos más recursos: el poder de recaudar impuestos, la capacidad de imprimir dinero fiduciario para pagar a los acreedores; además, si el estado decide reducir el gasto, esta decisión puede tener consecuencias en los ingresos (cosa que no ocurre con el ahorro familiar). Por último, si el estado conserva su soberanía monetaria es técnicamente imposible que se le obligue a quebrar, aunque puede hacerlo por una decisión política propia.

Precisamente en este punto –la pérdida de la soberanía monetaria por parte de los estados- es donde radica el problema, y no –como suele afirmarse en la citada metáfora de sentido común – en que el gasto público supere a los ingresos. Por ejemplo, el endeudamiento público de Estados Unidos es de más del 100% del PIB, el de Japón se sitúa en torno al 200%; el de Inglaterra, cerca del 100% y el de España en un 74%. Al no contar con soberanía monetaria, ni existir una autoridad fiscal común, los países de la Unión Europea –sobre todo los de la periferia, como España- se encuentran en manos de los mercados financieros. Por eso el estado español paga un 7% de intereses en los bonos a 10 años, mientras que Estados Unidos y Japón abonan menos del 2%, e Inglaterra un 2,1%. Es decir, unas tasas de endeudamiento menor pueden implicar un pago de intereses superiores.

El catedrático de filosofía, cofundador y redactor de revistas como “Materiales” y “Mientras tanto”, pone asimismo el ejemplo de California, estado norteamericano que si se constituyera como entidad independiente, sería una de las diez grandes potencias del mundo. Sin embargo, las finanzas públicas de California se hallan técnicamente en quiebra. “No cuentan con soberanía monetaria –dependen del dólar- pero todas sus facturas e impagos los afronta finalmente Washington; ni siquiera California ha de emitir bonos de deuda específicos, ya que ésta se halla mutualizada por los Estados Unidos al 2% de interés”, subraya Antoni Doménech. Es la diferencia entre un espacio monetario –Estados Unidos- con una autoridad fiscal única y, por tanto, capacidad de emitir deuda mutualizada, y la Unión Europea.

Lo que ha creado Europa, según Doménech, es “un verdadero monstruo”. “De ahí que un pequeño problema (por su peso económico dentro de la UE) como el de Grecia, haya puesto en riesgo la economía europea e incluso el conjunto de la economía mundial; toda esta crisis institucional –que resquebraja los cimientos sobre los que se forjó la UE- tiene como trasfondo una gigantesca crisis del sistema capitalista; en este contexto, ahora mismo vemos como España es el foco de todas las tormentas especulativas”, agrega.

“ Europa vive un momento dramático y los remedios están resultando catastróficos”, a juicio de Antoni Doménech. Por ejemplo, “se ha creado un fondo de estabilidad financiero, teóricamente para adquirir deuda pública de los países en apuros, pero al mismo tiempo la legislación europea permite que actúen –de manera totalmente desregulada- los mercados de derivados financieros de impagos crediticios; en estos mercados opera la aristocracia financiera mundial; permiten apostar porque una situación vaya a peor, por ejemplo, la quiebra de Grecia; no hay más que repasar la trayectoria de Goldman Sachs para ver cómo una sociedad puede hacer fortuna apostando a pérdidas ”.

En la presente coyuntura, ¿abandonar el euro es la solución? Antoni Doménech recuerda que se mostró contrario al ingreso del estado español en la moneda única y también al tratado de Maastricht, “pero romper con el euro en las circunstancias actuales será una catástrofe para todo el mundo, incluida Alemania, que podría perder, como mínimo, el 40% de su PIB”. El euro corre peligro por la vertiginosa crecida de la prima de riesgo en los países de la periferia europea, pero esta amenaza genera también oportunidades para la izquierda. “Se abre una puerta, un amplio margen para un partido de izquierdas inteligente que sepa negociar y jugar sus bazas, como bien hizo Syriza”.

Otra cuestión que se plantea es la posibilidad de una quita de la deuda pública. “Si la situación empeora, cosa que ocurrirá, es éste uno de los escenarios previsibles”. A juicio de Doménech, “también en este punto la izquierda ha de hilar muy fino; no valen las respuestas meramente retóricas. A la hora de establecer una quita hemos de considerar que los Fondos de la Seguridad Social son tenedores de deuda pública española por valor de 60.000 millones de euros; habría que observar todos los matices y estudiar muy bien cómo se realiza la quita para que no se vean afectadas las pensiones”.

Así las cosas, el catedrático de Filosofía califica el momento económico actual de “muy crítico”. Tres circunstancias confluyen en el escenario global: una crisis europea –con España e Italia como eje de las turbulencias- a la que no se vislumbra salida; incluso un cambio en la posición de Merkel debería sortear el escollo añadido del Tribunal Constitucional alemán. En segundo lugar, la desaceleración económica en Estados Unidos, que podría conducir a una victoria de Romney en las elecciones de noviembre. Y, por último, la desaceleración de la economía china, con los efectos que ello pudiera tener en América Latina. Además, “la financiación del consumo en Estados Unidos mediante deuda adquirida por China es un fenómeno que no volverá”.

En plena zozobra europea, ¿Cómo paliar en lo posible los efectos del cataclismo? Lo más urgente, según Antoni Doménech, es crear la unión bancaria europea y la garantía única de depósitos. “Se está produciendo una fuga masiva de capitales y depósitos de la periferia europea rumbo a Alemania; en el caso de España, a un ritmo que equivale al 50% del PIB anual, según reconoce la banca privada suiza en uno de sus informes; si Grecia saliera del euro –y esta es la baza que supo jugar Syriza- se desencadenaría una fuga de depósitos a Alemania y, continuando con esta hipótesis, quebrarían la bancas española, italiana y también la alemana, que es acreedora de las demás”.

Si las cosas así ocurrieran, el Bundesbank no tendría dinero para rescatar a los bancos alemanes pues está atado a una deuda de un billón de euros con el Banco Central Europeo. El BCE pediría esta cantidad a Alemania para rescatar a los bancos de la periferia europea y, en ese punto, el país germano incumpliría el Target 2 (sistema de compensación de pagos entre los bancos centrales de la eurozona), lo que supondría la ruptura de la Unión Europea. En tal coyuntura, Alemania vería cómo mengua una parte notable de su PIB, al tiempo que confiscaría los depósitos bancarios de italianos, españoles y franceses que hubieran buscado refugio en aquel país.

Esta catarata de desastres “Alemania no se la puede permitir, pero puede que todo esto ocurra porque las elites políticas y económicas no entienden nada, como tampoco entendían lo que pasaba en los años 30; contra lo que dice el tópico, si Roosevelt adoptó medidas intervencionistas es porque le empujó el movimiento obrero norteamericano; Resulta una tragedia el funcionamiento de las elites en el capitalismo, son incapaces de adoptar ninguna medida eficaz”, explica el autor de “El eclipse de la fraternidad. Una revisión republicana de la tradición socialista”.

¿Qué alternativa podría plantear la izquierda? Según Doménech, “resulta indispensable hablar de crecimiento ”; sin esta idea, a juicio del docente, es muy difícil acumular energía transformadora. “Para impulsar reformas es necesario el crecimiento, como advirtió Keynes a Roosevelt en su día”. Ahora bien, “este crecimiento no ha de ser forzosamente destructivo, ya que puede venir de las inversiones públicas en tecnologías sostenibles o energías verdes; pero hace falta crecer para conseguir el pleno empleo y un empoderamiento mayor de la clase trabajadora; sólo así nos podremos plantear metas mayores”, concluye

junio 28, 2012

Las abuelas y abuelos flauta ocupan una sucursal de Deutsche Bank en Mallorca

Iturria: contrainfo.cat / Kaos en la Red – 2012/06/27

Una decena de abuelas y abuelos flauta ocuparon el pasado día 23 de junio la sucursal de un banco alemán ubicado en la ciudad de Palma.

Los yayo flauta mallorquines están que no paran. El pasado jueves 21 de junio llevaron a cabo una protesta contra el pago de medicamentos en las farmacias,y el día 22 ocuparon una oficina del Deutsche Bank en Palma. A pesar de ser una acción tranquila y pacífica, los responsables de la sucursal avisaron a la policía, que identificó una de las personas que participaban. Terminada la acción, el colectivo publicó esta nota:

El evento de hoy ha sido ocupar la oficina que hay en Palma del Deutsche Bank.

A pesar de haber informado a los empleados que era un acto de desobediencia civil pacífico, que finalizaría en ser recibidos por el director y entregarle el comunicado que se iba a leer en la prensa y que no se obstaculice el trabajo con los clientes, han optado para llamar a la policía.

Esta ha informado que se estaba en un espacio privado y si se quería protestar debía hacerlo en la calle. Han salido todos los manifestantes y los medios en la calle, excepto 3 que han permanecido dentro.

Tras la oportuna identificación del responsable del evento se ha procedido a la entrega del comunicado al director.

Le hemos informado que rechazábamos la política de la Sra.. Merkel a lo que él ha contestado que la entidad era española y los empleados también.
¿Alguien se lo cree?

Éxito. Ha habido participación de nuevas abuelas y abuelos en un ambiente de paz y tranquilidad que quedará reflejado en las fotos y grabaciones.

junio 27, 2012

“Las autoridades económicas europeas y españolas son unas incompetentes, están borrachas de ideología neoliberal”

Iturria: noticiasdenavarra.com – 2012/06/20.  Juan Torres López, Catedrático de Economía

Pide juzgar a los especuladores “por terroristas” y fórmulas para evitar que partidos como el PP lleguen al poder con un programa y apliquen otro. Este economista, invitado por la Cátedra Unesco de la UPNA, califica de “golpe de Estado” el rescate de la banca y exige elecciones anticipadas

¿La crisis se debe solo a los mercados financieros o también al funcionamiento social, la relación con la naturaleza y el modo de vida?

La crisis, en primer plano, lo que ha provocado es un cierre del crédito que ha paralizado la economía, ha multiplicado el paro y detrás de ello ha venido una crisis de la deuda, pero esto es la causa en la superficie, para que se haya dado la crisis han tenido que desenvolverse por el sustrato una serie de procesos muy profundos, uno de ellos, por no decir el factor más importante, es el extraordinario incremento de la desigualdad que se viene produciendo en los últimos 30 años. Se está registrando una acumulación de rentas extraordinaria en el 10% de la población. Esta desigualdad se ha dado porque se ha consolidado un modo de producir, de fraccionarnos con la actividad productiva, con la naturaleza, con los seres humanos, determinado y que es el resultado de las políticas aplicadas en las últimos años.

¿Qué respuestas dan las autoridades? ¿Supondrán un aprendizaje o reforzarán el modelo anterior?

Las respuestas que dan son concentrar más la riqueza, no modificar el statu quo financiero, las condiciones en que actúa la banca, no frenar la desigualdad, agudizar el papel de la iniciativa privada y seguir frenando la actividad pública… Todo lo que ha provocado la crisis se está fortaleciendo. Esto es como si al enfermo con una serie de factores que han desencadenado su mal los médicos le responden con más de esos factores. Es un camino que va al desastre.

Es usted un gran crítico con las políticas de austeridad. ¿Por qué y qué consecuencias tendrán?

No conocemos ni una sola experiencia histórica de una crisis parecida a esta de la que se haya salido con políticas de austeridad. Es lógico. Si es una crisis producida porque se cierra el grifo y se viene abajo la actividad pero las medidas adoptadas son de freno aún mayor de la actividad, la economía se viene abajo. Lo que hace falta es financiación y demanda, gasto. La política de austeridad es una barbaridad, lo contrario que se debe hacer para salir de la crisis y la prueba es que se están aplicando políticas de austeridad y en lugar de salir la estamos agudizando.

¿Qué medidas aconseja? ¿Defiende una banca pública?

De manera inmediata hay que proporcionar a la economía financiación y gasto, por tanto, lo primero es garantizar que llega financiación a las empresas. La banca privada no es capaz de hacerlo porque está quebrada y, por tanto, sería necesario haber consolidado una banca pública que garantice la financiación a las empresas y consumidores, sin esto no se saldrá de la crisis porque no van a poder crear empleo. Y en segundo lugar es necesario compensar la caída de la actividad con más gasto, con políticas de crecimiento. Esta política no puede ser una política que impulse el mismo modelo de crecimiento anterior, construir y hacer grandes infraestructuras, porque nos encontraremos con el mismo problema. Por otra parte, frente al problema añadido que ha generado la deuda, tenemos políticas que en Europa no se están adoptando, como disponer de un auténtico banco central, porque se está privilegiando el poder de los bancos.

Parece describir una borrachera de neoliberalismo…

Sí. La crisis está poniendo de relieve que las autoridades económicas están borrachas de ideología. Parece mentira la incompetencia tan grande que estamos viendo en los últimos días en España y Europa. Son incompetentes. No saben salir del agujero. Se contradicen, toman medidas para parar la subida de la prima de riesgo y al día siguiente se dispara, dicen que el problema es Grecia, hay elecciones y nada… A las autoridades europeas las han puesto sobre un caballo que no saben manejar y no porque no tengan conocimiento sino porque tienen una ideología que las ciega. Están pensando en que con la austeridad, la ayuda y el fortalecimiento de los bancos van a salir de esta situación y de ninguna manera va a ser así.

¿Existe el terrorismo financiero?

Existe, la prueba es que se ponen en marcha medidas financieras que provocan la muerte a muchas personas. El dinero está matando, conscientemente está dando lugar a que se produzca especulación en los mercados alimentarios, a que haya un problema climático más agudo, a que se ponga en duda la seguridad del suministro energético. Todo esto está produciendo muertes. Debería ser considerado un delito económico contra la humanidad porque son medias que, para que se lucren unos pocos, provocan la muerte de muchos millones de personas. Eso es terrorismo porque crea terror.

¿Quiénes son los terroristas?

Estoy terminado un libro con Vincenç Navarro que precisamente se llama Los amos del mundo, las armas del terrorismo financiero. Son muy claros: los grandes bancos, especuladores, propietarios de capital financiero que intervienen en los mercados y están en los paraísos finales. En España y Europa sabemos quienes son los defraudadores fiscales, tienen las cuentas en los bancos secretos. Estos son los terroristas financieros, grandes especuladores contra los países y la seguridad alimentaria. Tienen nombre y apellido.

¿A quién pedimos cuentas?

Responsables hay muchos. Los banqueros que conscientemente difundieron basura financiera, las agencias de calificación que los encubrieron, las autoridades que sabían lo que estaba pasando y se callaron, los organismos financieros internacionales que miraron a otro lado, pero también el Banco de España, el Gobierno, los partidos políticos, que están endeudados con los bancos y no toman medidas porque son esclavos de la banca, y también la ciudadanía, aunque en una escala distinta, porque hemos dejado hacer. Nosotros podemos votar y señalar responsables, pero en Grecia acaba de ganar el mismo partido que hizo las trampas y las medidas que han llevado a la situación en que estamos. Ha funcionado la extorsión y el miedo.

¿El rescate de España es un golpe de Estado?

Es un verdadero golpe de Estado cuando a un país se le imponen medidas en contra de la voluntad ciudadana, las preferencias de la población, la voluntad de los gobiernos incluso, y cuando eso se produce de una manera explícita como ha ocurrido en los últimos días con el llamado rescate a la banca. Es un golpe de Estado porque, por mucho que diga el presidente del Gobierno, las autoridades europeas han impuesto a España unas medidas y una financiación para hacer frente a unos agujeros en la banca que ni siquiera se han definido con precisión, en condiciones que no sabemos e intereses que son los de sacar adelante la deuda que se tiene con los acreedores.

¿Cómo lo vamos a sufrir la ciudadanía? ¿Lo vamos a pagar?

Ya lo estamos notando porque como el rescate es inadecuado la prima de riesgo sigue subiendo, va a crecer la deuda y no va a solucionar el problema de la financiación. La economía no lo va notar de manera decisiva porque no permitirá salir de la crisis, pero si va a dar lugar a que se vaya concentrando el sector financiero, que los fuertes se hagan todavía más poderosos gracias al dinero que vamos a tener que pagar todos los españoles.

¿Es un premio a los bancos por hacerlo?

Es un incentivo moral, un premio. Han cometido una serie de irresponsabilidades, con una gestión nefasta, y en lugar de dejarlos caer y hacerles pagar lo que han hecho mal tienen la garantía de que el Estado los va a sacar adelante. Es un incentivo para no hacer bien las cosas.

El PP ha mentido respecto a su programa electoral. ¿Debe Rajoy dimitir o adelantar las elecciones?

Hoy (por ayer) sale a las librerías un libro escrito con Navarro y Alberto Garzón, Lo que España necesita, una réplica con propuestas alternativas a la política de recorte del PP en la que demostramos en que ha llegado al poder y en cien días ha hecho lo contrario de lo prometido y, además, en temas muy importantes: subir impuestos, abaratar el despido, amnistía fiscal. Nos parece una cosa grave porque de alguna manera es un fraude electoral, toda vez que se va a las elecciones con un programa, la gente vota ese programa y al día siguiente el Gobierno hace lo contrario. Es una falla de la democracia muy grande. Debería haber autoridades independientes que penalizaran a los partidos que actúan de esa manera porque de lo contrario se prostituye la política, se convierte en un lugar donde se puede decir cualquier cosa y al día siguiente la contraria. Debería haberse penalizado eso y debería irse a nuevas elecciones porque el PP ha hecho una estrategia burda y contraria a la decencia política elemental. A la ciudadanía se le debe dar la transparencia más grande y la posibilidad de votar lo que efectivamente se va a hacer. Si hubiera elecciones ahora, el resultado sería muy diferente y con soluciones a la crisis muy diferentes.

¿Cómo penalizar esta política más propia de trileros?

Con rendición de cuentas. Vivimos en una sociedad en la que no hay mecanismos de rendición de cuentas. Un político puede hacer lo que quiera y nadie se las pide. No se trata solo de cada cuatro años vayamos a votar sino de que constantemente la ciudadanía esté encima. Si hubiéramos tenido esta posiblidad de controlar la gestión de los políticos no hubiéramos permitido las barbaridades que se han hecho en el ámbito público y privado, por ejemplo, en cajas de ahorros donde personas puestas por partidos, organizaciones sindicales o ayuntamientos han terminado haciendo una política de connivencia y clonación con la banca privada que ha sido tan negativa.

Juan Torres López, Catedrático de Economía

febrero 13, 2012

Lan eta Negoziazio Kolektiboaren Erreformaren” ELAren balorazioa

Erreformak langile-klasea txirotu eta lan-harremanetan enpresen boterea areagotzen du

2012/02/13

ELAren iritziz joan zen ostiralean Rajoyren gobernuak onartutako lan erreformak langabezia eta pobrezia gehitzea ekarriko du. Nabarmena den bezalaxe erreformaren helburua defentsa kolektiboa ahultzea eta langileak gero eta lan-baldintza okerragoak onar ditzaten makurraraztea da. Egoera honen aurrean, ELAk mobilizazioen erronka onartu egin du.

febrero 13, 2012

¿Cuántas veces tendremos que pagar una deuda que no es nuestra?

Yves Julien/Jérome Duval – 11/02/2012 – cadtm.org

La deuda del Estado español está en el punto de mira de toda Europa, ya que los mercados financieros (bancos de inversión, fondos buitres y aseguradoras) han estado y siguen especulando con ella, con un solo objetivo: llevarse jugosos beneficios. Y esto a costa del empobrecimiento de la población en su conjunto, porque toda esta especulación conlleva un aumento progresivo de los intereses a pagar, reduciendo, a su vez, otros gastos del Estado, como ahora: la educación, las prestaciones de jubilación, viudez y desempleo, justicia, sanidad o servicios sociales. Todas estas medidas de austeridad, equivalentes a los planes de ajuste estructural llevadas a cabo en el sur del planeta a partir de los años 80, no hacen más que aumentar las desigualdades sociales, a través del empobrecimiento cada vez mayor de las personas, especialmente de las más vulnerables (mujeres, minorías étnicas, jóvenes, inmigrantes, personas en paro y jubiladas).

No obstante, y en oposición con el discurso dominante, no son los gastos públicos los que han hecho que incrementara la deuda del Estado español. Al contrario, han sido medidas, cuyo beneficio para el conjunto de la población es más que dudoso, las que han provocado los déficits que han obligado un endeudamiento cada vez mayor. Por ejemplo, la baja de impuestos sobre sucesiones y donaciones, sobre el tramo superior del IRPF, y la supresión del impuesto sobre el patrimonio han beneficiado a los más ricos, cuyo patrimonio ha sido también protegido por el fraude fiscal, la bajada de impuestos sobre sociedades y las SICAV, como premio a su avidez y descontrol.

Por lo tanto, la lógica imperante es de hacer pagar al conjunto de la población las ventajas económicas conseguidas por un pequeño número de personas adineradas a través de la deuda. Pero no resulta fácil conocer la proporción exacta del presupuesto dedicado a pagar la deuda. Esto se debe a una voluntad política deliberada de esconder estas cuestiones a la población, facilitada por el carácter peculiar del endeudamiento de los estados, muy diferente al entendimiento general de los préstamos a particulares o empresas. Para estos préstamos, el dinero prestado (llamado capital), así como los intereses, se reembolsan conjuntamente a lo largo del tiempo acordado. En el caso de un estado, solo los intereses de los préstamos (llamados letras, bonos u obligaciones del Estado, según sean a corto, medio o largo plazo) se van reembolsando a lo largo de su duración, mientras que el capital se debe devolver de golpe cuando acaba (vence) el préstamo. Por esta razón, el funcionamiento habitual de los Estados es de endeudarse más para pagar los vencimientos de las antiguas deudas, permitiendo a los estados esconder estos gastos, ya que se equilibran a nivel presupuestario: los gastos por pago de vencimientos equivalen a los ingresos por emisión de deuda nueva. No obstante, aumentando la deuda por el déficit resultando de una mala gestión presupuestaria, se incrementa cada vez más el pago, que a su vez necesita cada vez más emisiones. Además, esta nueva deuda puede ser emitida en condiciones diferentes, por ejemplo con tasas de interés más altas (lo que ha estado ocurriendo últimamente), que desembocan en el clásico efecto bola de nieve (aumento de la deuda por el efecto combinado de altas tasas de interés y nuevos préstamos para pagar endeudamientos anteriores).

El estudio minucioso de los presupuestos generales del estado (accesibles a través de la página web del Ministerio de Economía y Hacienda) permite averiguar la cantidad de dinero gastada por el Estado español a título de reembolso de capital durante los últimos años (ver tabla). Por ejemplo, el reembolso de capital para el año 2010 es comparable al presupuesto total del Estado para ese año. Si sumamos intereses y capital reembolsados últimamente, vemos que entre 2000 y 2010, el Estado español ha reembolsado más de 3 veces lo que debía en 2000, y sigue debiendo casi el doble. Esta tabla también permite ver como los intereses y el capital reembolsados así como la deuda total no han parado de aumentar desde el año 2000, y con la actual especulación sobre la deuda del Estado español, esta tendencia no va a cambiar.

¿Cuántas veces tendremos que pagar una deuda que no es nuestra?

En conclusión, parece totalmente injusto ahorrar sobre los servicios públicos como educación y sanidad para reembolsar una deuda con el fin de aliviar un déficit que benefició a los más acomodados. Bajo presión popular, el Estado tiene que abrir todas las cuentas públicas de la deuda para que el pueblo, apoyado sobre el derecho nacional e internacional, pueda decidir si se debe reembolsar lo que ha sido pagado varias veces y que carece de legitimidad. Así, esta auditoría de la deuda pública española permitiría invertir la transferencia de riqueza operada por el servicio de la deuda en beneficio de los acaudalados tenedores de títulos de deuda hacia la población en su conjunto, para su bienestar.

A %d blogueros les gusta esto: