Posts tagged ‘euro’

abril 8, 2013

Crisis y capitalismo

Iturria: ATTAC – 2013/04/08

Paco Álvarez, licenciado en matemáticas y doctorado en ingenieria informática nos muestra una Europa sin euro y una visión profunda de los pilares de la “Economía del Bien Común”. Nos enseña que solo tendríamos que cumplir la Constitución para poder reconsiderar el impago de la deuda que él califica como odiosa y basar nuestra economía en otros parámetros.

[vimeo http://vimeo.com/62768312 w=500&h=375]
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enero 30, 2013

Las consecuencias del dominio neoliberal en el gobierno de la Eurozona

Iturria: vnavarro.org – 2013/01/29

Entrevista realizada al Profesor Navarro por la revista Aquí Europa basada en Bruselas

1. ¿Quiénes son los amos de Europa? ¿Los conocemos, o aguardan en la sombra?

El capital financiero –que incluye la banca, los hedge funds, las compañías de seguros y otras instituciones financieras- engloba a los grupos de presión más importantes en la Unión Europea que, a través de las instituciones sobre las cuales tienen gran influencia –tales como la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional-, están imponiendo unas políticas de austeridad que están dañando enormemente el bienestar de las clases populares. Su objetivo es desmantelar el Estado del Bienestar y privatizar la Seguridad Social, áreas que esperan poder captar para sus inversiones financieras. A través de los medios de información e instituciones académicas, sobre las cuales también tienen gran influencia, han desarrollado y  promovido la ideología neoliberal que se ha convertido en el dogma de las instituciones que gobiernan el euro. Esta situación no es nueva. Ya en la manera como se diseñó el euro y su gobernanza estaba implícita esta ideología neoliberal que tenía y tiene como objetivo debilitar a los Estados. El BCE  es un ejemplo de ello. El BCE no es un Banco Central, es un lobby de la banca. Si todo el dinero que el BCE ha prestado a la banca lo hubiera prestado a los Estados, hoy no habría el llamado problema de la deuda pública.

2. Grosso modo, ¿cuántos representantes de este contrapoder encabezan las principales instituciones europeas?

Una manera de medir esta influencia es ver cuántos banqueros o profesionales relacionados con las instituciones financieras privadas ocupan lugares prominentes en el gobierno del euro. Su número es muy elevado. Pero este recuento tiene el riesgo de no incluir a aquellos profesionales que, sin ser banqueros, comulgan con la ideología promovida por la banca, es decir, los dirigentes de la Eurozona, que son neoliberales y que son la gran mayoría.

3. ¿Podría darnos algún nombre o alguna pista?

La lista es demasiado larga. Toda la estructura del BCE, liderado por el Sr. Mario Draghi (un banquero), es neoliberal. Compare con el Federal Reserve Board (FRB) en EEUU. Su Presidente ha dicho que un objetivo del FRB es estimular la economía y crear empleo. Draghi está enfatizando que ésta no es una responsabilidad del BCE. El contraste es enorme.

4. En 2002, bastante antes de que estallara la actual crisis económica y financiera, publicó su libro Bienestar Insuficiente, Democracia Incompleta: Sobre lo que no se habla en nuestro país. En este sentido, ¿cuál es la calidad democrática de Europa y, especialmente, de España? ¿Se ha empezado a hablar de los temas que entonces eran tabú?

La democracia en España es muy limitada. Hay múltiples indicadores de ello. Desde la imposibilidad de criticar al Jefe del Estado a la escasísima diversidad ideológica de los medios de mayor difusión, sin olvidar la enorme dificultad para tener referéndums dentro de un sistema electoral que está sesgado deliberadamente para favorecer a las fuerzas conservadoras.

La democracia europea se ha deteriorado marcadamente debido al enorme poder de capital financiero. Hoy un gran número de gobiernos están aplicando políticas de austeridad, que están dañando el bienestar de la población, sin que hayan sido aprobadas por la ciudadanía, pues no estaban en los programas electorales de los partidos gobernantes.

5. ¿Cómo podría revitalizarse la democracia en la UE?

Con un cambio muy profundo, que debería incluir varios elementos, tales como, por ejemplo: 1) un gran protagonismo del Parlamento Europeo, que hoy no tiene apenas influencia en las reformas que se están realizando en la UE y en la Eurozona; 2) una Comisión Europea que cambie su orientación  neoliberal y que rinda cuentas ante el Parlamento Europeo; 3) un Banco Central Europeo que sea un Banco Central, que deje de ser un lobby de la banca y que dependa y rinda cuentas ante el Parlamento Europeo. Y que adopte, como así lo hace el FRB en EEUU, un compromiso de facilitar el alcance del pleno empleo además de controlar la inflación; 4) facilitar el establecimiento de bancas públicas que garanticen la disponibilidad de crédito; 5) europeizar la deuda pública de los Estados, protegiéndolos de la especulación financiera; 6) fijar las condiciones legales para establecer convenios colectivos a nivel de la UE y de la Eurozona; 7) cambiar el Pacto de Estabilidad para flexibilizarlo y hacerlo también Pacto de Crecimiento, lo que no es, a pesar de su título, añadido a posteriori al de Estabilidad; 8 ) facilitar la existencia de referéndums a nivel de la UE; 9) establecer criterios sociales como condición de permanencia. Por ejemplo, exigir que el desempleo no pueda superar un 6%; y 10) garantizar derechos universales, con legislación laboral que asegure la protección social, incluyendo el establecimiento de un salario mínimo europeo.

Éstos son ejemplos de intervenciones tendentes a democratizar las instituciones europeas. Sin esta democratización  no habrá tales cambios. Dicha democratización es necesaria y urgente para cambiar las fuerzas políticas que controlan la troika. Son penosas las declaraciones del Comisario de Economía y Asuntos Monetarios, el Sr. Olli Rehn, todavía hoy insistiendo en las políticas de austeridad. Su dogmatismo neoliberal, impermeable a los datos, está llevando a Europa al desastre. Pero además de dogmáticos, los que gobiernan Europa parecen extraordinariamente ignorantes. Parecen no saber que, aunque el Estado español estuviera en superávit, esto no le impidió caer en la crisis. Es patético. Habrían suspendido en cualquier Master de Economía Política o de Políticas Públicas.

Pero, las alternativas, los partidos que fueron antes gobernantes de centroizquierda, tienen que cambiar también sustancialmente. Puede que el crecimiento de los partidos a su izquierda les fuerce a que cambien. Están todavía estancados en el pensamiento neoliberal que configuró la Tercera Vía. Fueron tales fuerzas las cómplices de la creación de una arquitectura institucional que debilita enormemente a los Estados.

En realidad, la dificultad para que aparezcan alternativas al neoliberalismo explica que cada vez un número mayor de fuerzas políticas –hoy minoritarias- estén pensando en salirse del euro, lo cual no puede excluirse como solución. El peor escenario es que continúe el status quo. No puede condenarse a los países a tener un 26% de paro durante varios años. ¡Esto no se puede tolerar!

6. Instrumentos de participación como la Iniciativa Ciudadana Europea o las consultas públicas ¿ayudan a revitalizar la participación política de los europeos o son un mero maquillaje?

Creo que las alternativas al status quo tienen que salir de la ciudadanía, de los movimientos sociales y de los sindicatos. Estos últimos tienen más poder de lo que ellos mismos creen. Si se movilizaran a nivel europeo podrían tener un impacto que ahora no tienen. En casi cualquier país, los sindicatos son las asociaciones más grandes de personas.

7. ¿Existe una auténtica ciudadanía europea?

Es obvio que no hay una ciudadanía europea. En realidad, las políticas que se están implementando están distanciando a la ciudadanía de los países miembros de la UE del concepto de ciudadanía europea.

8. ¿La democracia directa de los antiguos en la polis griega se puede conjugar con la democracia de los europeos modernos ejercida a escala continental?

El tamaño no tiene por qué dificultar la democracia. EEUU es una democracia y sus enormes limitaciones no se deben a su tamaño, sino al excesivo poder de los grupos financieros y empresariales en el proceso electoral, a la privatización de tal proceso y también al sistema electoral bipartidista que niega la proporcionalidad. Un ejemplo de ello es que, en las últimas elecciones, el Partido Demócrata ganara las elecciones tanto en el Senado como en la Cámara Baja y, sin embargo, el Partido Republicano controle la Cámara Baja. El sistema de referéndums a nivel local y estatal funciona bastante bien.

9. El siglo XX nos ha enseñado que los tiempos de crisis son el caldo de cultivo propicio para que emerjan regímenes totalitarios encumbrados por importantes sectores de la población. ¿Europa corre el riesgo de presenciar el ascenso de un nuevo Hitler? ¿La sociedad europea ya ha aprendido la lección, o podemos volver a tropezar con la misma piedra?

Hoy el desencanto y el enfado con las instituciones europeas son enormes. Las instituciones que gobiernan la Eurozona, lideradas por el pensamiento neoliberal, se han ganado a pulso el gran descrédito del proyecto europeo. El temor no es al nazismo. El temor es a que la situación existente continúe sin que haya cambios. Esto es lo peor. El enfado de la calle con Europa es enorme.

noviembre 6, 2012

Cambios radicales y urgentes o salir del euro

Iturria: Javier Echeverría Zabalza / Attac Navarra-Nafarroa – 2012/11/06

En el término euro incluyo el sistema económico-jurídico-político-institucional que se basa en el Tratado de Maastricht, el Pacto de Estabilidad y el Pacto del Euro, donde se fijan unos estrictos topes de déficit y de deuda; que elimina la soberanía monetaria de los países integrantes sin establecer una política fiscal única ni una convergencia económica; que tiene un entramado institucional y un funcionamiento profundamente antidemocrático. Un sistema en el que funciona un Banco Central Europeo (BCE) que no solo no es un Banco Central (no tiene entre sus funciones el estímulo económico o la lucha contra el paro o la especulación), sino que con sus políticas está fomentando la especulación con la deuda pública de los países más afectados prestando dinero a los bancos al 1% y negándose a hacerlo a los Estados. Una institución que es un poderoso instrumento en manos del lobby de la banca europea, sobre todo alemana, para apropiarse de los recursos de las clases medias y bajas de los países periféricos europeos.

Creo que ha llegado el momento de combinar las críticas que se vienen haciendo del euro con posiciones más fuertes. Soy consciente de que la gran mayoría de la gente damos por hecho que es bueno estar dentro de la Unión Europea (UE) y del euro, porque queremos una Europa unida que supere los traumas del pasado y que suponga un apoyo mutuo para mejorar la vida económica y social de los países y ciudadanía europea. Y esto se da de manera especial en España, debido al drama y aislamiento que supuso la guerra civil y el franquismo. Pero tristemente la realidad actual de la UE-euro concuerda muy poco con ese deseo.

Desde su inicio, la UE y el euro en especial se diseñaron de acuerdo a los intereses del capital financiero europeo. A pesar de las ayudas de los Fondos Estructurales, las asimetrías entre países fueron aumentando por medio del endeudamiento a medida que se desarrollaba la burbuja inmobiliario-financiera. Y una vez desencadenada la crisis, la élite financiero-política europea, y sobre todo la alemana, ha utilizado el euro para imponer, con la excusa de la deuda, una política radical de austeridad en todos los países deudores, que supone un saqueo de los recursos y derechos de su población.

El sistema del capitalismo vive de la entelequia a costa de la ingenuidad del hombre corriente

Si no somos capaces de parar esto pronto, nos arruinarán hasta límites incalculables. Grecia es nuestro horizonte. De hecho, estamos en quiebra. Es imposible pagar la deuda total que tenemos que ronda los 4 billones de euros, de los que solo algo más de un quinto es deuda pública. Y el problema es que no nos podemos defender. La no posibilidad de la devaluación de la moneda hace que dicha devaluación la estén haciendo a través del paro y de los salarios directos (nóminas), indirectos (Estado del bienestar) y diferidos (pensiones). Además, estamos secuestrados. No es que hayamos cedido parte de nuestra soberanía; es que los derechos recogidos en la Constitución en estos momentos es como si no existieran: la última reforma constitucional prioriza el pago de la deuda por encima de todos ellos. De ahí que, junto con factores como los crecientes déficits democráticos que tenemos, necesitemos un nuevo proceso constituyente en este país.

Pero, además, ya va siendo hora de que nos planteemos (a ser posible junto a otros países afectados) presionar, exigir y luchar también por un proceso constituyente europeo que apunte a la construcción de una UE social, democrática y ecológica, en la que la economía sea un medio y no el objetivo único para el enriquecimiento de unos pocos. Si esto no lo podemos desencadenar pronto, hay que empezar a preparar-organizar la salida del euro, también a ser posible junto con otros países afectados, y negarnos a pagar la deuda pública odiosa o ilegítima y a socializar la deuda privada. Sin cambiar radicalmente la actual UE-euro o salirnos de la trampa que supone, iremos irremediablemente al desastre total. Ningún país ha salido de una crisis como ésta con las políticas que nos están imponiendo. En la historia reciente hay muchos ejemplos de plante ante situaciones similares de los que deberíamos aprender.

Hasta ahora, la actitud de los gobiernos de los países periféricos en dificultades ha sido de sumisión total alestablishment europeo. Pero esta actitud política nos conduce al abismo. La sumisión de nuestros dos partidos gobernantes nos ha hecho perder la dignidad como país, y las consecuencias las estamos sufriendo la ciudadanía, no las elites financiero-políticas que han creado este desastre. Es absolutamente necesario tomar una posición fuerte que nos ayude a encarar esta dramática situación con posibilidades de superarla y, en mi opinión, esa posición consiste en cuestionar nuestra continuidad en el euro y en no pagar la deuda a no ser que se hagan los cambios profundos que necesitamos.

¿Qué pasaría si se llevara a cabo la salida del euro de varios países o incluso solo de un país de la entidad de España? Desde luego, nosotros lo pasaríamos muy mal durante un tiempo, pero dudo mucho de que fuera peor de lo que lo vamos a pasar pronto si seguimos así. Por lo menos tendríamos esperanza y también instrumentos con los que hacer políticas encaminadas a salir de este pozo sin fondo. La deuda externa española supone muchos cientos de miles de millones de euros que dejarían de cobrar los bancos europeos e internacionales. Así que no solo lo pasaríamos mal en España y en los países que se salieran de euro; supondría también la ruptura del euro, la quiebra de los países centrales europeos y posiblemente una enorme recesión de la economía mundial (Europa supone el 28% de esa economía). ¿Por qué tenemos que ser sumisos y no plantar cara a las entidades e instituciones que nos están ahogando cuando en realidad ellas, que son las que nos han metido en esto, se están jugando tanto como nosotros, sino más? ¡El problema que tenemos es político más que económico!

Me gustaría que no se tuviera que llegar a la salida o ruptura del euro y mucho menos de la UE, y que pudiéramos construir desde dentro una Unión Europea para los ciudadanos. Pero, primero, eso no lo vamos a conseguir con ninguna actitud sumisa, y segundo, ese deseo no puede ser a cualquier precio. Una posición como la que propongo es la que mejor nos sitúa frente a quienes nos están ahogando desde Europa, la que más nos puede ayudar a cambiar la correlación de fuerzas para una salida alternativa a la crisis y la que mejor nos coloca a la hora de negociar ante la UE y las instituciones internacionales. Cuanto más tardemos en reaccionar, más pobres nos harán y más difícil nos será levantarnos.

agosto 22, 2012

Draghi debería ser procesado

Iturria: Juan Torres López – attacmadrid.org – 2012/08/20

Los medios de comunicación han festejado que una sola frase de Draghi (“Haré lo que sea necesario para salvar el euro, y será suficiente”) haya bastado para salvarnos, deteniendo la acelerada subida de la prima de riesgo española.

Lo muestran como un todopoderoso dios monetario capaz de paralizar de un solo golpe la furia de los especuladores, la “irresponsabilidad” de los mercados que el Ministro de Economía denunciaba días atrás, cuando sus ataques encarecían la venta de nuestra deuda hasta niveles prohibitivos.

Y lo es. Es el titular de un poder nuevo, pero de un poder no democrático y que, como este mismo caso demuestra claramente, no se ejerce en beneficio de los pueblos sino infligiéndole un sacrifico tan inhumano como innecesario y cruel.

Por eso me parece que lo noticioso no debería ser la acción todopoderosa de Draghi sino que no haya comparecido para explicar por qué no la llevó a cabo antes.

Si el Banco Central Europeo, como a nadie le cabe ya la menor duda y como acaba de ser de nuevo demostrado, puede evitar tan fácilmente el sobrecoste artificial que los mercados imponen a nuestra deuda, lo que tendríamos que preguntarnos es la razón del retraso en la acción salvadora, las causas de una omisión tan flagrante del deber de protección y auxilio económico que las instituciones tienen respecto a las economías y a los pueblos que las han creado.

No se trata de un hecho baladí. De una semana a otra se suceden subastas que al ir encareciéndose aumentan en miles de millones de euros la factura que pagan los estados, y si el Banco Central Europeo no hace nada, pudiéndolo hacer, para que no sea más elevada de lo necesario, lo que está provocando es un daño terrible a las naciones, a las personas y a las empresas concretas, a sus patrimonios y a su capacidad de creación de riqueza y empleo. Un daño, además, que se hace solamente en aras de permitir que los inversores se enriquezcan todavía más simplemente apostando en un casino en donde se juega a costa del bienestar y la paz de las naciones.

No es la primera vez que Draghi se ve inmerso en acciones de este tipo, que ocasionan un daño tan evidente y grave a las economías. Fue directivo de Goldman Sachs e inevitablemente corresponsable, si no responsable directo, de los engaños que el todopoderoso banco urdió en Grecia, y parece que también en Italia, para hacer negocio manipulando sus cifras de déficit. Y su presencia está vinculada igualmente a escándalos (que terminaron también beneficiando a Goldman) relacionados con la privatización de empresas públicas en Italia. Sabe bien lo que significa utilizar recursos públicos para beneficiar a los intereses privados.

Pero en este caso estamos hablando de algo mucho peor y más grave. Es cierto que el comportamiento del Banco Central Europeo y su falta de acciones determinantes para evitar que los problemas de liquidez de los estados se conviertan en uno muy dramático de solvencia viene dado por las restricciones de su estatuto (que lo consolida como un engendro que en realidad no responde a su nombre de banco central). Pero es que incluso en el macro de sus restringida capacidad de actuación puede hacer mucho más de lo que hace, y algo muy distinto a lo que viene haciendo, como el propio resultado de las palabras de Draghi acaba de mostrar.

Los pueblos no pueden continuar en silencio ante este tipo de hechos. Debemos pedir cuentas. El Banco Central Europeo actúa como un auténtico pirómano al servicio de la banca privada, que sin disimulo se ha encargado de poner a su cabeza a unos de sus representantes más conocidos y preeminentes, precisamente porque lo que está ocurriendo no es un accidente sino una estrategia bien urdida para consolidar el poder de los grandes grupos financieros y ocultar a la ciudadanía su responsabilidad criminal en el estallido de la crisis y en las consecuencias que trae consigo.

Estamos hablando de un auténtico crimen porque esa actuación (por activa cuando el Banco Central Europeo toma decisiones tan claramente beneficiosas solo para los bancos privados y por pasiva cuando no hace nada para evitar el daño) produce, como ya es mucho más que evidente, un sacrificio doloroso y cruel a las personas. Es un crimen económico de los que llamamos contra la Humanidad que se debe perseguir y castigarse de modo ejemplar.

Es imprescindible tipificarlos con rigor y crear los tribunales necesarios para que juzguen estos comportamientos evaluando el daño y precisando la responsabilidad concreta de quienes los llevan cabo, así como el grado de complicidad que se da en otras autoridades que asienten o que incluso reclaman que el BCE actúe de esta forma. Y por supuesto, es una exigencia democrática de primer orden que se desvele y difunda la naturaleza real del discurso que envuelve sus actuaciones, que se haga pedagogía y se muestre a la ciudadanía el engaño y la impostura con las que se reviste esta gigantesca operación de saqueo a los pueblos europeos, un crimen que ya se ha llevado a cabo con anterioridad en otras latitudes y cuyas consecuencias muy lesivas para los pueblos son, por tanto, perfectamente conocidas.

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