Posts tagged ‘empobrecimiento’

noviembre 28, 2012

¡Capitalismo! Casi 13 millones de personas corren riesgo de pobreza y exclusión en el estado español

Iturria: Agencias / Kaos en la Red – 2012/11/28

Alrededor de 12,7 millones de personas están en riesgo de pobreza y exclusión social en España, lo que supone un 27 por ciento de la población, según se desprende del II Informe ‘Impactos de la crisis’ elaborado en España por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza.

El documento constata “un aumento constante y elevado”del número de personas en esta situación ya que, entre 2009 y 2010 el número aumentó en 1,4 millones de personas y, el año pasado, en otras 751.071 personas por lo que, en tres años de crisis, la cifra ha aumentado en 2,1 millones de personas más.

Para medir el riesgo de pobreza y exclusión, se ha utilizado el indicador AROPE, que mide la pobreza y la exclusión en su conjunto. Este método implica que las personas que están en situación de pobreza están contabilizadas aunque no sean pobres, al combinar elementos de renta, posibilidades de consumo y empleo, y tener en cuenta la población que hay bajo el umbral de la pobreza, la que sufre privación material severa –como pagar una hipoteca o afrontar pagos imprevistos– o con baja intensidad de trabajo por hogar.

En términos generales, el factor más importante es la pobreza, que ha aumentado durante los años de la crisis unos 2,3 puntos porcentuales; el de baja intensidad de empleo en los hogares se ha elevado 4,2 puntos porcentuales y el de privación material severa se ha incrementado en 0,4 puntos porcentuales.

El informe precisa que, a partir de 2008, la clase media y los grupos más pobres de la población española han sufrido “un proceso creciente” de devaluación de su calidad de vida, un hecho que no ha sido contrarrestado “eficazmente” por las políticas sociales y otras medidas de lucha contra la crisis, y se refleja en la evolución reciente de la tasa de pobreza y exclusión social. En este periodo, el indicador AROPE ha crecido 4,1 puntos porcentuales, lo que significa que 2,3 millones de personas han pasado a estar en pobreza y exclusión social cuando antes no lo estaban.

En términos absolutos, en el año 2009 había 9,1 millones de pobres, cifra que ha crecido en los tres últimos años en 1,1 millones personas hasta llegar a los 10,2 millones de personas pobres en el conjunto del territorio nacional. Sin embargo, la evolución de la pobreza ha sido diferente en función del sexo y del grupo de edad. De este modo, la población masculina ha sufrido con mayor intensidad las consecuencias de la crisis, así como los jóvenes, cuya tasa de pobreza ha aumentado 6,4 puntos porcentuales entre la población de 16 a 29 años y 3,4 puntos porcentuales en el grupo de los menores desde 2009.

Por otro lado, la privación material severa alcanzaba al 3,5 por ciento de la población en 2009, al 3,9 por ciento en 2010 y al 3,9 por ciento en 2011, por lo que ha crecido de manera moderada inicialmente y se ha mantenido constante en el último año. A modo de ejemplo, el estudio señala que el 40 por ciento de la población no puede permitirse una semana de vacaciones al año y más de una de cada tres personas no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos.

Por último, la población que vive en hogares con baja intensidad de trabajo prácticamente se ha doblado en tres años y alcanza a 4,4 millones de personas en 2011, el 9,5 por ciento de la población total, con especial repercusión sobre la población más joven y el sector de la construcción.

Finalmente, aunque no forma parte del indicador AROPE, el informe muestra que algo más de una de cada cuatro personas tuvo dificultad o mucha dificultad para llegar a fin de mes el año pasado. Además, otro 30 por ciento tuvo “ciertas dificultades” para llegar a fin de mes.

ANDALUCIA Y CANARIAS, A LA CABEZA

Por comunidades autónomas, el estudio detalla que las comunidades del norte peninsular mantienen tasas menores de pobreza y/o exclusión social que las del sur. Así, Navarra, País Vasco, Asturias, Madrid y Aragón tienen tasas inferiores al 20 por ciento frente a Extremadura, Castilla-La Mancha, Canarias y Andalucía, con tasas superiores al 35 por ciento.

En el caso de la pobreza, en 2011, las tasas más altas están en Canarias, Extremadura, Andalucía, y Castilla La Mancha –todas por encima del 31 por ciento– y las más bajas en Navarra y Asturias, ambas por debajo del 10 por ciento. En cuanto a la población en privación material severa, esta cifra ha aumentado en casi 200.000 personas entre 2009 y 2010. En 2011, las tasas más elevadas están en Ceuta (9%), Baleares (7,4%), Andalucía (5,8%) y Cataluña (5,8%) y las más bajas en Asturias, Aragón, Cantabria y Castilla y León, todas con tasas inferiores al 2 por ciento.

Por otro lado, el numero de personas que viven en hogares con baja intensidad de empleo ha subido en todas las comunidades autónomas durante los últimos tres años, excepto en Navarra, en el que prácticamente se ha mantenido constante. En el año 2011, Canarias, Andalucía, Asturias, Cantabria, Comunidad Valenciana y Murcia, además de Ceuta y Melilla, tienen más de un 10 por ciento de su población viviendo en hogares de este tipo.

El estudio también hace alusión al crecimiento de la desigualdad  en relación con la renta del 20 por ciento más rico y el 20 por ciento más pobre de la población. Así, entre 2004 y 2007, la renta del porcentaje más rico era unas cinco veces superior a la del más pobre; sin embargo, desde el comienzo de la crisis (año 2008) el porcentaje más rico gana unas siete veces más que lo el más pobre.

Estas cifras, según EAPN, “están lejos” de cumplir del objetivo fijado por España de reducir el número de personas en situación o riesgo de pobreza y exclusión social entre los 1,4 y los 1,5 millones en el período 2009-2019. Cada uno de los países miembros de la UE, recuerda la ONG, se ha comprometido a alcanzar cifras concretas para que, en el conjunto de la Unión, se disminuya a los 20 millones de personas en la década de 2010-2020.

A la vista de estos datos, EAPN ha hecho un llamamiento “a la urgente necesidad de reformular” las medidas de protección a la ciudadanía, al tiempo que ha pedido que la inclusión social se sitúe en el centro de la agenda política y que las estrategias de lucha contra la pobreza sean transversales e incorporen medidas diseñadas para garantizar la cohesión social y territorial.

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noviembre 28, 2012

Algunos números de la crisis

Iturria: Pascual Serrano / Mundo Obrero 2012/11/26

Un goteo de noticias y datos nos pueden ayudar a visionar la debacle económica a la que se acerca Europa y en la que ya estamos inmersos países como Grecia, Portugal, España e Italia.

En Portugal los jóvenes están emigrando hacia sus excolonias en África y Brasil. En los primeros cuatro meses de 2012, 85 portugueses se dieron de baja cada día del Instituto de Desempleo para emigrar, según los datos del centro. En total, 10.200 personas anularon su solicitud de trabajo, más del doble que en 2008. Otros ni se molestan en pasar por las oficinas de empleo, de la facultad van directos al aeropuerto. Según datos del secretario de Estado de las Comunidades Portuguesas, en 2011 emigraron entre 120.000 y 150.000 portugueses, unos datos que rozan las mayores oleadas de emigración de los años sesenta y setenta. Su destino: Mozambique, Angola o Brasil (Eldiario.es, 17-10-2012).

Otro cifra elocuente es la salida de inmigrantes que llegaron a Europa en busca de mejores condiciones de vida. En los últimos cinco años, 1,2 millones han vuelto desde España a su país de origen, según Diego López de Lera, profesor de la Universidad de La Coruña (Efe, 7-10-2012). El 72% de los inmigrantes ecuatorianos en España desean regresar a su país este mismo año o, como muy tarde, en 2013, según revelan los datos del Gobierno de Ecuador, que ha puesto en marcha una serie de proyectos con el objetivo de facilitar su retorno al país (Huffington Post, 24-10-2012).

En Grecia, ante la subida descontrolada del precio de la comida, el gobierno va a permitir la venta de alimentos caducados a un precio inferior al original (El Mundo, 15-10-2012). Hasta ahora, la reducción del precio se permitía en algunos países cuando estaba fecha la próxima de caducidad, parece que con la crisis los gobiernos han declarado que los alimentos se pueden consumir aunque caduquen. El personal sanitario griego también ha dado la voz de alarma sobre el aumento del número de ciudadanos que acuden a los hospitales fingiendo estar enfermos cuando lo que realmente necesitan es alimentarse. “Vienen personas a pedir un plato de comida. Fingen que tienen un problema de salud y piden comida”, afirma el presidente de la Asociación de Médicos de Hospital de Salónica, Jristos Papasteryíu. La situación afecta también a los más pequeños del país, que con frecuencia presentan síntomas de déficit alimenticio y no están vacunados. Según el presidente de la Federación de Médicos de Hospitales de Grecia, Dimitris Varnavas “el 30% de los niños están sin vacunar, por consiguiente se ha roto la barrera del contagio de enfermedades infecciosas y es fácil la declaración de epidemias”(Rusia Today, 10-9-2012). En Grecia el 27,7% de la población vive en la pobreza (El Mundo, 5-5-2012), allí el salario mínimo ha disminuido un 22% ( un 32% para los menores de 25 años) (El País, 3-3-2012).

En España, es el 21,1 % de la población la que en este año vive por debajo del umbral de pobreza, lo más grave es que el grupo social que no está empeorando es precisamente el condenado a disminuir, los pensionistas mayores de 65 años. La tasa de pobreza disminuye entre los mayores de 65 años y aumenta entre las personas en edad de trabajar, entre 16 y 64 años (Eldiario.es, 22-10-2012). El último estudio del Observatorio Social de España (OSE) ha detectado que la pobreza infantil se ha disparado un 45 por ciento desde el inicio de la crisis en 2007, lo que ha provocado nuevos escenarios de pobreza relacionados con la malnutrición, la desescolarización y las dificultades para acceder a la sanidad (Europa Pres, 20-11-2012). Hasta hace unos años se asociaba a los ancianos con el sector de la población que estaba obligado a vivir en condiciones económicas más precarias, pero ahora los responsables de las residencias de ancianos españolas han señalado que, desde hace un par de años, se está detectando que hay unidades familiares que sacan a sus mayores de las residencias de la tercera edad para salir adelante con sus ingresos (Málaga Hoy, 13-8-2012).

La precariedad en España afecta de forma dramática a la alimentación. Cáritas informó este pasado verano que cerca del 17 % de los gallegos depende de las ayudas benéficas para comer (ABC, 23-7-2012). En algunos comedores de Cataluña hay que esperar hasta 23 días para obtener una plaza en la mesa. En un comedor de Sevilla atienden a 150 personas por día y no dan abasto porque muchas se quedan sin su plato. Comedores de Madrid que atendían a cien personas hace tres años hoy alimentan a cuatrocientas (Teinteresa.es, 23-4-2012). El pasado 19 de noviembre un empresario atracó el lunes una sucursal bancaria con el objetivo de entrar en la cárcel ya que se sentía ahogado por las deudas y las circunstancias personales (Europa Press, 21-11-2012).

Pero tranquilos, no todas las cifras son negativas para todos. Cuatro hijos de Emilio Botín, presidente ejecutivo del Banco de Santander, han recibido de su padre 26 millones de acciones del grupo, valoradas en 147 millones de euros (El País, 19-11-2012).

noviembre 26, 2012

Encienden la mecha de la desesperación

Iturria: Juanjo Basterra / Naiz.info – 2012/11/26

Cada día que pasa vemos que la desigualdad social se extiende. Con la excusa de la crisis económica, el poder económico y empresarial está concentrando su potencial con un solo objetivo: tener a sus pies a la clase trabajadora, porque la casta política hace tiempo que les rinde pleitesía. Es la dictadura empresarial. Más de cinco años después del inicio de la crisis, no se ve la salida por ningún sitio. El paro crece, los desahucios, también, pese a los gestos publicitarios de unos y otros, pero siempre manteniendo las premisas de quien ostenta el poder: los bancos. Tienen que seguir haciendo negocio con la miseria de los demás.

En las empresas, los expedientes de regulación aumentan, se duplican, y el cambio de legislación les ha favorecido. ¿Dónde se ha visto que la ley sirva al más fuerte? Es evidente, la desigualdad se extiende. En la negociación colectiva, el empresario vuelve a tener la sartén por el mango, como la sabiduría popular dice. No quiere oír hablar de repartir la riqueza, es decir de incrementar los salarios, pero tampoco quiere oír hablar de contratar a más gente. No. Porque eso reduce sus beneficios. Lo que hay que hacer es que la cada vez más reducida plantilla trabaje más y se le explote. Los datos están ahí, los salarios pierden cada vez más peso en la tarta de la riqueza. A cambio, el beneficio empresarial se dispara, ¡también durante la crisis! Desde 2008 a junio de este año, el conjunto de empresas que cotizan en Bolsa han obtenido beneficios netos de 164.843,66 millones de euros. Impresionante. El salario real de los trabajadores en ese tiempo no ha superado el 0,5%. Es decir, los empresarios tienen unos enormes sueldos y, además, se benefician de los resultados positivos. La crisis les ha permitido adelgazar plantillas y seguir engordando sus beneficios.

Con los desahucios, el aumento del desempleo, la bajada de salarios, el incremento de la jornada laboral, los gobiernos y el poder económico están encendiendo una mecha, la de la desesperación, que estallará, sin duda. Luego llegarán las lamentaciones. Pero no se puede estar dando y dando vueltas a la tuerca, porque al final, te ahogan, mientras a unos pocos les importa muy poco esa realidad dramática de miles de personas.

octubre 18, 2012

Movilización en Bilbo ante el aumento de las situaciones de pobreza

Iturria: Berri-Otxoak (Plataforma contra la Exclusión Social y Por los Derechos Sociales)

En el “Día Internacional contra la Pobreza” decenas de personas -que frecuentan los comedores sociales; centros de día y albergues; o viven en pisos de inserción social-, se han concentrado ante el Ayuntamiento de Bilbo para visibilizar las consecuencias de la crisis y los recortes sociales.

No a los recortes sociales

En una coyuntura de crisis, cuando más necesarias son las prestaciones sociales, el Gobierno Central y Vasco -además de la Diputación de Bizkaia-, han decidido hacer un recorte drástico de las mismas. Por este motivo, y coincidiendo con el “Día Internacional contra la Pobreza”, decenas de personas -que frecuentan los comedores sociales; centros de día y albergues de Bilbao; o viven en pisos de inserción social-, se han concentrado ante el Ayuntamiento de Bilbo para visibilizar las consecuencias de la crisis y los recortes sociales.
Con esta movilización se ha querido exigir una política social más acorde con las necesidades de las familias vascas en la actual situación de crisis económica.

COLECTIVOS SOCIALES DE BIZKAIA:

Argilan, Asamblea Abierta en Defensa de las Prestaciones Sociales, “Asamblea Invisibles (Ikustezinak)”, Berri-Otxoak, Danok Lan, Elkartzen, Mujeres del Mundo, Posada los Abrazos, R.B.U. Taldea (Renta Básica Universal), SOS Racismo.

octubre 16, 2012

El 1,3% de los ciudadanos acumula el 44,4% del PIB de la CAV

Iturria: Kaos en la Red / Agencias – 2012/10/16

El 1,3% de la población acumula un patrimonio del orden de 37.502 millones de euros, lo que equivale al 44,4% del PIB de la CAV, según han informado hoy en Donostia responsables de la Plataforma Pobreza Cero.

Además de estos datos, que se refieren a 2011, han indicado que ese mismo año se cuantificaron en 88.643 las personas que padecían pobreza y exclusión social en Euskadi, es decir, un 4,1% de la población, al que se sumaba un 15% más en situación de “riesgo”.

Sólo en Gipuzkoa, el año pasado se contabilizaron 455 personas sin vivienda, de las que 45 dormían directamente en la calle únicamente en Donostia, mientras que el resto pernoctaba en alguno de los recursos asistenciales existentes en el territorio.

Las cifras sobre necesitados se prevén peores para este año, han advertido en rueda de prensa Ainitze Zabala y Jesús Otxoa, miembros de esta plataforma que agrupa en Gipuzkoa a 24 organizaciones y movimientos sociales, entre los que se encuentran Cáritas, Medicus Mundi, SOS Racismo, Amnistía Internacional o Unicef.

EMPEORA CON LA CRISIS  Otxoa ha asegurado que durante 2012 “la crisis se ha agudizado” y “afecta cada vez más a las clases medias de la población”, a profesionales que se han quedado sin trabajo y se ven abocados a recurrir a servicios sociales a los que nunca se habían dirigido.

Ha agregado que, pese a la incidencia de la pobreza “a nivel local” y los efectos de la actual crisis en los habitantes de los denominados países desarrollados, se trata de un fenómeno “global”, por el que 1.300 millones de personas viven actualmente en el mundo con menos de un euro al día, al mismo tiempo que 10% de la población del planeta posee el 85% de toda la riqueza.

Todo ello debe llevar a la sociedad a movilizarse, han comentado los miembros de la Plataforma Cero, quienes han anunciado el programa de actividades que, bajo el lema “Sí a los recortes” pero “en riqueza, desigualdad y despilfarro”, se desarrollará en Euskadi esta semana con motivo del Día Internacional contra la Pobreza, este próximo día 17.

Han pedido “salir a la calle” a protestar por “las políticas injustas, regresivas e impuestas” y a reivindicar “un nuevo modelo”, una solución que “pasa por el control de la riqueza y no por aniquilar los derechos conseguidos tras años de lucha”.

Una marcha reivindicativa en bicicleta el próximo miércoles por la tarde, con salida del Peine del Viento y llegada a Sagüés, previo paso y paradas ante sedes institucionales, bancarias o de grandes cadenas, es el acto central del programa en Donostia, que incluye una conferencia sobre consumo y la proyección de un documental sobre la deuda mundial.

En otras localidades guipuzcoanas, como Zarautz o Eibar, así como en Bilbao y Gasteiz, se desarrollarán también actividades similares, dentro de una iniciativa que, según han precisado, tiene “carácter internacional”.

octubre 15, 2012

El paro: un disparate cruel y evitable

Iturria: nodo50.org / Bibiana Medialdea /Colectivo Novecento – 2012/10/12

Si un ser de otro planeta aterrizara en el nuestro, una de las cosas que más le costaría entender es el papel que juega el desempleo en nuestra sociedad. Al sistema capitalista prácticamente siempre le sobra gente dispuesta a trabajar. Y no es porque las principales necesidades sociales ya estén cubiertas. En realidad, lo habitual es que conviva la insuficiencia de ciertos bienes y servicios con “excedente” de fuerza de trabajo en esos mismos sectores. Cualquiera sabe, por ejemplo, que nos faltan escuelas infantiles; y sin embargo, nos “sobran” educadores. Carecemos de servicios de atención a la dependencia, pero acumulamos “excedente” de personal cualificado en la materia. Precisamos avanzar en áreas de conocimiento claves para el progreso social, pero resulta que tenemos “demasiados” investigadores. De hecho, nos permitimos exportarlos. Cualquier ser, extraterrestre o no, capaz de dar un paso atrás y analizar la lógica de este nuestro sistema capitalista con cierta objetividad, se quedaría de piedra.

Pero así son las reglas con las que permitimos que se organice nuestra sociedad: no es la disponibilidad de personas capacitadas y dispuestas a desarrollar una tarea, ni la necesidad social de que se lleve a cabo, sino su rentabilidad, lo que determina que dicha actividad se realice o no. El problema es que la rentabilidad privada a corto plazo como criterio supremo para la toma de decisiones suele obtener resultados disparatados, si se analizan desde el sentido común más elemental. Y el disparate alcanza cotas demenciales en situaciones de crisis como la actual.

Cómo explicar que es precisamente cuando la sociedad tiene mayores problemas económicos cuando más gente capaz y dispuesta a trabajar nos “sobra”. No hace falta ser de otro planeta, cualquiera con dos dedos de frente detecta el sinsentido de la situación. Puede que los datos estén perdiendo ya la capacidad de impresionarnos, pero no debiéramos dejar de dimensionar el despropósito. Según el INE en el segundo trimestre de 2012 el número de personas en situación legal de desempleo se acercaba a los 6 millones, lo que significa que de cada 4 personas que pueden y quieren trabajar, hay al menos una que no puede hacerlo. Casi la mitad de la población en paro lleva más de un año sin trabajo, y esa es aproximadamente la proporción de desempleados que no accede a ninguna prestación ni subsidio. Nadie, ni el gobierno, ni el FMI, ni el BCE, ni el más osado de los tertulianos, se atreve a negarnos que la situación no sólo no va a mejorar en el corto plazo, sino que empeorará. Como siempre, tras los promedios se esconden realidades aun más insoportables. Por ejemplo, entre la juventud ya hay más personas en desempleo que trabajando. Y tengamos en cuenta que la gente joven es el espejo donde se anticipa nuestro futuro colectivo: una juventud sin futuro es una sociedad desahuciada. Un último dato demoledor: actualmente hay casi 1.800.000 familias en las que ningún miembro tiene un empleo legal, por precario que sea.

Además, hay que considerar que el desempleo coexiste con otros rasgos también típicos de nuestra economía y que ahora se agudizan: precariedad, bajos sueldos, derechos sociales y económicos incompletos, servicios públicos insuficientes, parte importante de la población desvinculada del mercado laboral formal por razones “ajenas a su voluntad” (y que por tanto no “salen” en las estadísticas), y un desgraciadamente largo etcétera. Y como sabemos, la catastrófica situación laboral desencadena múltiples procesos de exclusión económica y social. El caso de las familias desahuciadas de sus viviendas habituales, o el de las personas que no pueden financiar el coste de los medicamentos que necesitan, serían suficientes para convencer a nuestro visitante marciano de que la lógica que rige nuestra sociedad no sólo es disparatada; también es muy peligrosa.

Seguramente el 15 de mayo de 2011 la mayoría de nosotros no éramos capaces de imaginarnos la velocidad con que seguirían sucediéndose los ataques en el terreno del empleo y los derechos laborales. Sin embargo, cuando en uno de sus primeros encuentros en la Plaza del Carmen la nutrida asamblea de economía de Sol decidió dividirse en subgrupos temáticos, todo el mundo vio con naturalidad que uno de los primeros en formarse fuera el de “laboral”. Al poco de acomodarnos en la esquina de la plaza que nos fue asignada fuimos conscientes de la dificultad del ámbito delimitado. ¿Laboral? El listado de problemáticas que nos sentíamos obligados a tratar era amplio y complejo. Inabarcable, llegamos a pensar. Pero rápidamente vislumbramos que el paro, como problema en sí mismo y como manifestación de una determinada forma de entender la organización social del trabajo y la riqueza, ocuparía un lugar central.

En efecto, las discusiones de aquel subgrupo de laboral, que luego iban siendo socializadas en la asamblea de economía, se estructuraron en gran medida en torno al paro y sus problemáticas asociadas. Visto con perspectiva, y teniendo en cuenta la improvisación reinante y la enorme heterogeneidad del grupo, cabe felicitarse por no pocas de las cuestiones analizadas. No tardamos, por ejemplo, en detectar las trampas del discurso productivista, que utiliza la creación de empleo como mantra que pretende justificar cualquier iniciativa generadora de puestos de trabajo, por muy insensata que sea desde el punto de vista medioambiental. El grupo concluyó sin mayor dilación que el desempleo es un problema gravísimo, pero que la insostenibilidad ecológica del actual modelo también lo es, por lo que las alternativas propuestas deberían ser coherentes con ese diagnóstico.

Las reflexiones en torno a la consideración del trabajo reproductivo también ocuparon un tiempo importante. La necesaria equiparación completa del estatus laboral de las trabajadoras domésticas pareció una cuestión obvia, pero el tratamiento de aquellas tareas reproductivas que se llevan a cabo al margen del mercado fue más complejo. Las trampas de la mal llamada “conciliación”, la importancia de reivindicar unos servicios de educación infantil y atención a la dependencia públicos, de calidad y gratuitos, o el papel crucial de los horarios y los permisos de maternidad/paternidad, fueron aspectos ampliamente debatidos.

La discusión sobre estos y otros temas puso al descubierto cómo imaginar alternativas en torno a la problemática del (des)empleo nos obligaba a conectar con propuestas de otros ámbitos, avanzando de esta forma hacia alternativas cada vez más globales y coherentes. Elementos como una fiscalidad potente y muy progresiva, una red de servicios públicos amplia y de calidad, o un sistema de pensiones justo y suficiente, se descubrieron piezas necesarias dentro de un esquema amplio donde el desempleo podría dejar de ser un problema.

Quizás sea anecdótico, pero en todo caso resulta una anécdota muy significativa el que entre las dos propuestas de “laboral” que tuvimos que elegir para incluir en el documento consensuado por la asamblea de economía de Sol (http://madrid.tomalaplaza.net/2011/…) estuviera la “reducción efectiva de la jornada y la vida laboral”. Explícitamente, el texto consensuado señalaba el reparto del empleo como instrumento para “la redistribución de la riqueza y de todos los trabajos (también de los que se realizan en el ámbito doméstico)”.

En estos tiempos -es decir, con la que está cayendo-, puede parecer una ingenuidad mayúscula. Sin embargo, lo cierto es que la alternativa de repartir el empleo es una fórmula sencilla y eficaz no sólo para acabar con el paro, sino también para conseguir un reparto más equitativo de la riqueza y caminar hacia una mayor racionalización de la producción, del consumo y de nuestro tiempo. En nuestra sociedad el empleo es el mecanismo básico que permite el acceso a los ingresos, los derechos y el espacio público. Lo más lógico, por tanto, es organizarlo de forma que ningún colectivo quede excluido. Por otra parte, vidas y jornadas laborales demasiado largas son causa de múltiples problemas, tanto de orden personal como social.

Aunque partidos y sindicatos mayoritarios obvien la evidencia, la idea de repartir el empleo es de una lógica aplastante: nuestra sociedad se lo puede permitir y las ventajas asociadas saltan a la vista. El problema, como sabemos, es que la rentabilidad cortoplacista que rige el sistema y el sentido común que puede salvarnos del desastre, apuntan en direcciones opuestas. Pero ese es, precisamente, el mayor logro del movimiento hasta el momento: construir y difundir un sentido común colectivo que apele a nuestra inteligencia y a nuestro sentido de la justicia. Aunque desafíe, qué le vamos a hacer, las reglas de este disparatado sistema.

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