Posts tagged ‘Comisión Europea’

octubre 16, 2012

El MEDE, la consolidación del golpe de estado financiero en la UE

Iturria: quiendebeaquien.org / Rebelion.org / Albert Sales e Inés Marco – 2012/10/16

El 8 de octubre empezó a funcionar el MEDE (Mecanismo Europeo De Estabilidad), una nueva institución financiera intergubernamental que tiene como objetivo garantizar la solvencia de los estados miembro facilitándoles crédito y asumiendo las funciones hasta ahora desempeñadas por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera. La creación del MEDE ha sido posible gracias a la modificación del artículo 136 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea que se llevo a cabo en 2011 para “salvaguardar la estabilidad de la zona euro” e introducir “condiciones estrictas” para los beneficiarios de la ayuda financiera. El MEDE debe convertirse en una especie de Fondo Monetario Internacional para los estados miembros de la UE. La capacidad de crédito inicial prevista es de 700.000 millones de euros, de los cuales 80.000 procederan de la aportaciones directas de los estados y el resto se alcanzaran mediante capital “movilizable” y garantías, es decir, comprometiendo futuras cuotas de los países antes de haberlas ingresado. Las explicaciones técnicas sobre la capacidad de crédito del MEDE son, como es habitual en estos casos, auténticos jeroglíficos para la ciudadanía. Ni la información resulta de fácil acceso, ni es comprensible para la gran mayoría de personas que acabaran sufriendo las consecuencias del funcionamiento de esta institución, ni el tema tiene la relevancia mediática que merece, atendiendo al atentado contra el funcionamiento de las instituciones democráticas que supone el articulado del tratado fundacional del MEDE.

El único debate sobre el MEDE que ha tenido cierta repercusión ha sido el rechazo de Alemania a la propuesta inicial de que esta institución pudiera requerir capital ilimitado de los estados miembros para ampliar su capacidad de crédito. A pesar de que organizaciones ciudadanas presentaron multitud de recursos de inconstitucionalidad por considerar que el MEDE agrede la soberanía de las instituciones democráticas, el Tribunal Constitucional Alemán abrió las puertas a la firma del tratado exigiendo tan sólo una modificación: que se fijará un límite a la aportación alemana de 190.000 millones de euros (efectivo más avales). Más allá de esta cifra, la contribución deberá ser votada en el Parlamento. El resto de recursos han sido rechazados considerando que el MEDE es creado el 11 de julio de 2011 por los ministros de Finanzas de la zona euro actuando como representantes de la soberanía de sus respectivos estados.

Pero el texto del tratado por el que se constituye el MEDE contiene otros muchos aspectos preocupantes des de el punto de vista político y de calidad democrática que escapan al debate de las cifras. Según el articulado inicial, que todos los diputados y diputadas el Europarlemento han tenido en sus manos, el MEDE, sus propiedades y sus activos, van a gozar de una inmunidad total frente a los estados miembro. No podrán ser objeto de ninguna forma de acción legal en su contra ni podrán ser “intervenidos, confiscados o embargados” ya sea por vía ejecutiva, judicial, administrativa o legislativa. Lo cual coloca a esta institución, creada a la sombra de la opinión pública europea (si es que existe tal cosa), fuera del control de las instituciones de las ya debilitadas democracias liberales estatales. En el terreno de las responsabilidades personales, el tratado establece que directores, subdirectores, director ejecutivo y demás empleados del MEDE serán inmunes a cualquier tipo de proceso legal por actividades ejercidas en el desempeño de sus funciones, y gozarán de inviolabilidad de sus archivos y documentos oficiales. Lo que significa que los tribunales de los países europeos no podrán, bajo ningún concepto, investigar las actividades profesionales de los altos cargos del MEDE.

Esta institución, que tendrá su sede en Luxemburgo, cristaliza la subordinación de toda forma de ejercicio de la soberanía popular en Europa a las necesidades financieras que, ante la deriva de los acontecimientos, son las necesidades de los grandes bancos. Las condiciones ligadas a los créditos y la conversión de deuda privada en deuda pública, consolida el golpe de estado financiero que vive la Unión Europea como consecuencia del profundo déficit democrático que arrastra desde su fundación.

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octubre 16, 2012

Hans Magnus Enzensberger: El expolio de Europa

Iturria: firgoa.usc.es – 2012/10/12

A fuerza de rescates y de tratados de urgencia negociados a puerta cerrada, a los ciudadanos de la UE se les va despojando poco a poco del control sobre sus instituciones, denuncia el escritor alemán Hans Magnus Enzensberger

¿Crisis? ¿Qué crisis? Los cafés, las terrazas, los restaurantes no se quedan vacíos, los turistas se atropellan en los aeropuertos alemanes, se nos habla de récords de exportaciones, de que el paro disminuye. La gente bosteza ante la “cumbre” política de cada semana y las oscuras disputas de los expertos. Todo esto parece desarrollarse en una retórica vacía llena de discursos oficiales ininteligibles que no tienen nada que ver con la llamada vida real.

Es manifiesto que nadie o casi nadie se percata de que desde hace cierto tiempo los países europeos ya no están gobernados por instituciones que cuenten con una legitimidad democrática, sino por una ristra de siglas que han ocupado su lugar. Ahora mandan el MEDE, el FEEF, el BCE, la ABE y el FMI. Hace falta ser un experto para saber a qué corresponden esos acrónimos.

Por otra parte, solo los iniciados llegan a comprender quién hace qué y cómo en el seno de la Comisión Europea y del Eurogrupo. Todos esos organismos tienen en común que no figuran en ninguna constitución del mundo y que no asocian a los electores a su toma de decisiones.

Una indeferencia que produce escalofrío

La indiferencia con que los habitantes de nuestro pequeño continente aceptan que se les despoje de su poder político produce escalofríos. Quizá se deba a que se trata de una novedad histórica. A diferencia de las revoluciones, los golpes de Estado y los alzamientos militares, que no escasean en la historia de Europa, esta desposesión se está llevando a cabo sin ruido y sin violencia. Todo ocurre pacíficamente, en un reservado.

Ya no asombra a nadie que no se respeten los tratados. De las reglas existentes, como el principio de subsidiariedad establecido por el Tratado de Roma o la cláusula que prohíbe los rescates financieros en el de Maastricht, se hace caso omiso cuando hace falta. El principio pacta sunt servanda [hay que respetar lo pactado] se convierte en un eslogan carente de significado, obra de algún jurista puntilloso de la Antigüedad.

La abolición del Estado de derecho queda meridianamente clara en el tratado fundacional del MEDE (el Mecanismo Europeo de Estabilidad). Las decisiones de los pesos pesados de esta “sociedad de rescates” tienen validez inmediata en el derecho internacional y no están sujetas al consentimiento de los parlamentos. Se les llama “gobernadores”, como era habitual en los antiguos regímenes coloniales, y, como en estos, no tienen que rendir cuentas ante la opinión pública. Muy al contrario: se les concede expresamente la categoría de secreto. Recuerda a la omertà, que forma parte del código de honor de la mafia. Nuestros “padrinos” están exentos de todo control judicial o legal. Y gozan de un privilegio que no posee ni el jefe de la Camorra [la mafia napolitana]: la inmunidad penal absoluta (según los artículos 32 a 35 del tratado fundacional del MEDE).

Un eslogan inepto

El espolio político de los ciudadanos alcanzaba así un ápice provisional. Empezó mucho antes, cuando se introdujo el euro, incluso antes. Esta moneda es el fruto de maquinaciones políticas que no han tenido en cuenta en absoluto las condiciones económicas necesarias para poner en marcha semejante proyecto.

Bien lejos de reconocer y corregir las malformaciones congénitas de su creación, el “régimen de los rescatadores” insiste en la necesidad de seguir a toda costa la hoja de ruta establecida. Proclamar sin cesar que no tenemos “otra salida” viene a ser negar el peligro de explosión inducido por el aumento de las disparidades entre los Estados miembros. Hace ya años que las consecuencias se dibujan en el horizonte: división en vez de integración, resentimiento, animosidad y reproches en vez de concertación. “Si el euro se hunde, Europa se hunde”. Este eslogan inepto trata de movilizar a un continente de quinientos millones de habitantes en la empresa azarosa de una clase política aislada, como si 2000 años no fuesen nada comparados con una moneda inventada hace muy poco.

La “crisis del euro” prueba que esto no acabará con el expolio político de los ciudadanos. Su lógica quiere que conduzca a su pareja, el espolio económico. Hay que estar donde los costes económicos se hacen manifiestos para comprender lo que significa. La gente baja a la calle en Madrid o Atenas porque no le queda, literalmente, otro remedio. Y no dejará de ocurrir también en otras partes.

Poco importa de qué metáforas se adorne la clase política, poco importa que bautice a sus nuevas criaturas MEDE, bazuca, Gran Berta, eurobono, unión bancaria, mutualización de la deuda: los pueblos saldrán de su letargo político a más tardar cuando tengan que meterles mano a sus bolsillos. Presienten que, tarde o temprano, tendrán que pagar los destrozos causados por los rescatadores del euro.

Humillación del principio de subsidiariedad

No se vislumbra en el horizonte ninguna solución simple para salir de este derrotero. Se ha cortado el paso a todas las opciones prudentes que hasta ahora se han propuesto. A la idea de una Europa a varias velocidades se la ha perdido ya de vista. Las cláusulas de salida sugeridas con la boca pequeña jamás han encontrado un lugar en los tratados. La política europea, sobre todo, ha humillado el principio de subsidiariedad, una idea demasiado convincente para tomársela en serio. Esa palabra bárbara significa, ni más ni menos, que, de la escala municipal a la regional, del Estado-nación a las instituciones europeas, siempre debe ser la instancia más cercana a los ciudadanos la que mande dentro de su marco de competencias, y los niveles superiores no deben herederar más competencias reglamentarias que las que no se puedan ejecutar en otros niveles. No es más que un propósito piadoso: la historia de la Unión es la prueba.

El horizonte estaría, pues, cerrado. Período propicio para las casandras, que no solo profetizan el hundimiento del sistema bancario y la bancarrota de los Estados cargados de deudas, sino también, al mismo tiempo, si es posible, ¡el fin del mundo! Pero, como suele ocurrir con los agoreros, estos adivinos se frotan las manos demasiado deprisa. Pues los 500 millones de europeos no capitularán sin haber opuesto resistencia.

Este continente ya ha fomentado, atravesado y superado conflictos muy diferentes, y más sangrientos que la crisis actual. Salir del callejón sin salida donde nos han arrinconado los apóstoles de que se nos ponga bajo tutela tendrá un coste y no se logrará sin conflictos y sin dolorosos recortes. El pánico, en una situación como esta, es el peor de los consejeros, y quienes predicen que Europa va a entonar su canto del cisne ignoran las fuerzas que tiene. Antonio Gramsci nos ha dejado esta máxima: “Al pesimismo de la inteligencia tiene que acompañarle el optimismo de la voluntad”.

julio 17, 2012

¿Hasta cuando?

Iturria: Xavier Caño Tamayo, ATTAC-ACORDEM – 2012/07/13

El FMI recomienda con insistencia al Reino de España que recorte sueldos de los empleados y funcionarios públicos, rebaje salarios en general y aumente el IVA e impuestos especiales, además de reclamar al gobierno de Rajoy que acelere las privatizaciones. También propone reducir las cotizaciones de las empresas a la Seguridad Social. En la misma línea que el Banco Central Europeo o la Comisión Europea. Jamás se sacian.

Mientras tanto, los especuladores hacen crecer torticeramente los intereses de la deuda pública de España, Italia u otros países europeos, en tanto el desempleo en la eurozona roza el 11% de la población activa (24 y 23% en España y Grecia, pero no se vislumbra ni de lejos la salida de la crisis ni el fin o siquiera freno de la especulación desatada que no cesa. En cambio, Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, justifica la especulación en los mercados de deuda soberana, porque esperan -dice- que los gobiernos de la eurozona apliquen las reformas de calado prometidas. Ya sabemos que son esas reformas: reducción de salarios y pensiones, desprotección social, despido fácil, precariedad laboral, reducción presupuestaria en educación y sanidad públicas, muchos menos servicios sociales, poner en manos privadas lo que es de de todos (pues eso es privatizar)…

Por supuesto, Mario Draghi rechaza de plano comprar en el mercado secundario deuda pública de estados de la Unión para contener la especulación. Draghi expresó explícitamente tal rechazo al responder a un eurodiputado que denunció que los “mercados” (los grandes especuladores del sector financiero) castigan a países solventes, aumentando sus problemas. Cierto. ¿Cómo explicar que la prima de riesgo se dispare mientras se recorta disfrute de derechos y se agrede a la ciudadanía, pues eso son las “reformas”? ¿Acaso los “mercados” se han convertido en ONG? Evidentmente, no. Especulan, hacen trampa y sube la prima de riesgo y, por tanto, los tipos de interés de la deuda soberana, porque con la indiscutible complicidad imprescindible del FMI, BCE y Comisión Eurpea, el beneficio fácil está asegurado. Y porque a los “mercados” les importa un rábano todo lo demás. ¿O acaso lo que realmente desea el 0.1%, la clase dominante, la minoría rica privilegiada, los “mercados” (o como quieran llamarlos) es que retrocedamos al siglo XIX o aún mejor al XVIII, antes de la Revolución Francesa, la que trajo la democracia y los derechos ciudadanos?

Lo cierto es que el presidente del BCE (antaño esbirro a sueldo de Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión responsable de la crisis financiera, como está ampliamente documentado) está donde está para favorecer a muy pocos que mangonean la economía y finanzas europeas en su exclusivo beneficio. ¿O aún hay dudas?

Pensando en Draghi, otros parecidos y en sus amos, la ciudadanía debería empezar a organizarse y movilizarse para que los responsables de la crisis-estafa rindan cuentas ante los tribunales. Si a un pringado con una navaja que roba unos cientos de euros en un estanco le caen de dos a cinco años de cárcel, ¿por qué se han de librar los codiciosos sin freno que se han quedado ilegitimamente con todo lo que han podido y han provocado (y mantienen) una crisis que es sufrimiento, pobreza y dolor de millones de ciudadanos y ciudadanas?

De esta conspiración contra la ciudadanía de Europa y del mundo, tenemos cumplida cuenta en el Reino de España con los recortes y medidas de ahorro contra el déficit público que empezaron hace meses y se rematan con las anunciadas recientemente. Medidas que sin duda son la mayor agresión al estado de derechos sociales (¡no de bienestar, por favor!) de toda la historia de la democracia. Medidas en la línea impuesta por el FMI, BCE y Comisión Europea.

Un significativo broche de ese ataque en toda regla contra la ciudadanía es la repugnante escena televisiva de los diputados del Partido Popular aplaudiendo con entusiasmo los recortes del subsidio a los desempleados. Imagen a la que añadir las de gente ensangrentada y aporreada por anti-disturbios en la Puerta del Sol de Madrid, más todas las imágenes de las injustificadas y desproporcionadas cargas policiales con uso excesivo de fuerza desde el nacimiento del 15 Men toda España, hasta los golpes contra los mineros del carbón manifestándose en la capital española. Y, como guinda de ese pastel de indignidad, la diputada del Partido Popular Andrea Fabra exclamando alegre de forma perfectamente audible “¡Qué se jodan!” al oír a su presidente la reducción o supresión de subsidios o ayudas a quienes sufren el paro. Así lo documenta un vídeo captado en un informativo de televisión, velozmente difundido por las redes sociales, como he comprobado personalmente.

A tal obsceno panorama hay que añadir el afán en los recortes de derechos sociales de la ciudadanía por parte de casi todos los gobiernos autonómicos (con mención especial del de CiU que preside Artur Mas) y la ausencia cobarde del PSOE en el conflicto, incapaz de hacer una oposición digna de tal nombre, escudándose en la majaderia de la “oposición responsable”. ¿Qué responsabilidad es la de transigir con las agresiones contra la ciudadanía de un gobierno y una mayoría parlamentaria neofranquistas?

Además de los brutales recortes presupuestarios sociales, de la flagrante traición a sus promesas electorales, de las mentiras por sistema, de tomar a las ciudadanas y ciudadanos por estúpidos más la mayor violación sistemática organizada de los derechos sociales de todos, nos insultan y escupen a la cara. ¿Qué es, si no, ese aplauso enfervorizado y prolongado a las medidas contra los parados, medidas que aumentarán la incertidumbre y angustia de millones de personas? ¿O desear “que se jodan” quienes van a caer sin remedio en la pobreza si no han caído ya?

Esta es la gente sin decencia que gobierna España. Esta es la gente indeseable que gobierna el mundo en su beneficio, caiga quien caiga. ¿Hasta cuando abusarán de nuestra paciencia?

julio 3, 2012

Salarios en Grecia se redujeron un 50 % desde 2009, según estimación sindical

Iturria: Expansion.com – 2012/06/02

Atenas, 2 jul (EFECOM).- El salario neto de los griegos se ha reducido a la mitad respecto al que cobraban en 2009 a causa de los recortes y el aumento de impuestos aplicados en los últimos tres años de crisis económica.

Esta es la estimación de Savas Robolis, profesor de Economía de la Universidad Panteón de Atenas y director del Instituto del Trabajo, un centro de estudios económicos ligado a los sindicatos, en sus declaraciones de hoy a la radio Vima 99,5.

Además alertó de que las medidas requeridas por la llamada troika (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y Comisión Europea), encargada de vigilar las reformas exigidas al gobierno griego a cambio del segundo plan de rescate (130.000 millones de euros), podrían suponer un descenso de sueldos de un 15 % adicional hasta 2014.

Grecia se halla en su quinto año consecutivo de recesión, lo que ha provocado el cierre de miles de negocios y empresas y un aumento considerable del desempleo.

La tasa de paro ha pasado de ser menor al 10 % en 2009 a superar el 21 % según los últimos datos oficiales.

Sin embargo, Robolis cree que si se añade el desempleo no registrado, esta cifra se elevará hasta el 24 % de la población activa a finales de este año.

Por otro lado, hoy se hizo publico que dos tribunales han declarado “inconstitucionales”, “contrarios a la Convención Europea de Derechos Humanos” y “contrarios a las convenciones internacionales del trabajo” los recortes de salarios de los empleados públicos llevado a cabo en 2010 y en 2012.

El salario de los funcionarios, por exigencia de la troika, ha sido rebajado una media del 30 % en los últimos dos años.

La decisión de los tribunales, que deberá ser ratificada o refutada por instancias más altas de la Justicia griega, se opone a la decisión del Consejo de Estado, que había autorizado al gobierno ha llevar a cabo los recortes pues en su opinión, no contravienen la carta magna del país.EFECOM

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