Posts tagged ‘austeridad’

noviembre 14, 2012

La austeridad se impone a la democracia

Iturria: Antoni Jesús Aguiló / Diario de Mallorca – 2012/11/07

La perversión del lenguaje, la manipulación de las palabras y la apropiación interesada de los conceptos se ha convertido en una de las principales formas de corrupción de nuestro tiempo. ¿Se acuerdan del famoso pasaje de Alicia a través del espejo en el que Humpty Dumpty impone de un plumazo su autoritarismo lingüístico? “Cuando yo empleo una palabra significa exactamente lo que yo quiero que signifique: ni más ni menos” [1]. La corrupción semántica desfigura el sentido de las palabras para que signifiquen lo contrario de lo que quieren decir y se ajusten a los intereses particulares de quien las emplea. Se crean así eufemismos para suavizar la realidad. Es lo que está ocurriendo con la apropiación que el neoliberalismo ha hecho de la palabra “austeridad”.

La austeridad nunca ha sido un principio inscrito en el ADN ideológico del liberalismo (o del neoliberalismo actual). Se trata de un término que tiene una notable presencia en la historia de la filosofía moral y de las tradiciones religiosas, donde, en términos generales, forma parte de una opción de vida que la orienta hacia la moderación, el autocontrol, la templanza y la simplicidad. Este tipo de austeridad está cerca, por ejemplo, de la sabiduría epicúrea de disfrutar de las pequeñas cosas (“el pan ordinario y el agua –escribe Epicuro– dan una suavidad y deleite sumo cuando un necesitado llega a conseguirlos” [2]) y lejos de la codicia de Bernard Madoff o del suntuoso palacete de Jaume Matas. Desde esta óptica, la austeridad es una práctica que no casa bien con los valores individualistas, consumistas y competitivos de nuestras sociedades. Dado el espíritu anticonsumista y antimercantilista de la austeridad, una persona austera tendría que ser declarada poco menos que antisistema por la cultura neoliberal dominante.

Gran parte de Europa se está tragando la amarga medicina de la austeridad prescrita por la misma ideología que causó la crisis. La élite gobernante de banqueros, políticos, tecnócratas no elegidos y medios de comunicación al servicio del neoliberalismo recurre al lenguaje de la austeridad como remedio necesario. “No hay mejor protección contra la crisis de la eurozona que el éxito de las reformas estructurales en el sur de Europa”, declaraba estos días a la prensa alemana el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.

Es fundamental desenmascarar la apropiación neoliberal de este lenguaje. En el contexto actual, los planes de ajuste y austeridad de la troika (FMI, BCE y CE) y el Gobierno no son, como se pretende hacer creer a la opinión pública, una política de racionalización, contención y moderación del gasto público para luchar contra la crisis, sino una forma deliberada de expandir el neoliberalismo. La eufemísticamente llamada austeridad es un componente central de la actual estructura social de acumulación del capitalismo neoliberal, el entramado político-institucional favorable al proceso de acumulación capitalista; una acumulación que, como explica David Harvey [3], se basa en la desposesión de derechos, rentas, recursos públicos y conquistas democráticas a terceros (trabajadores, parados, funcionarios, estudiantes, pensionistas, desahuciados, etc.).

El modelo de austeridad presenta tres características básicas que invocan los principios ideológicos del neoliberalismo: 1) busca afianzar su legitimidad social con el discurso del miedo, de la inevitabilidad y la falta de alternativas. “No hay alternativa” fue la consigna ideológica con la que Margaret Thatcher pretendía convencer de que sus políticas neoliberales eran las únicas posibles. 2) Las medidas de austeridad se adoptan para satisfacer al mercado, visto como solución radical para los problemas económicos y sociales. 3) Es un modelo que elude la responsabilidad individual y promueve la socialización de la culpa y el sacrifico, tal y como lo reflejan planteamientos como “el Estado del bienestar es insostenible” (Aznar) o el manido discurso de que los ciudadanos “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”.

Cada vez es más evidente que la “cura” a base de austeridad está profundizando la crisis en Europa sin resolver ninguno de los problemas que justificaron su adopción. Sus consecuencias sociales se hacen sentir: precariedad, niveles catastróficos de desempleo, aumento de la pobreza, debilitamiento del sector público, degradación de la protección social y, como telón de fondo, destrucción de la democracia keynesiana. El neoliberalismo es a la democracia lo que la carcoma a la madera. Las pretensiones del neoliberalismo pasan por convertir la democracia en una plutocracia usurpadora, en una oligarquía de ricos capaz de imponer su voluntad sobre una masa poblacional desprovista de derechos económicos y sociales y con derechos civiles restringidos, como los de manifestación y expresión. La transformación del Estado del bienestar en curso va en este sentido. El neoliberalismo es hijo de una cultura política que consagró antes el derecho a la propiedad privada que el derecho a la salud.

Una democracia sin contenido social no es democracia; es un régimen de ciertas libertades políticas que por sí solas no garantizan la lucha contra la desigualdad socioeconómica y la pobreza. Nuestra democracia formal permite que en la práctica haya personas que vivan, sobrevivan (y a veces mueran) sin derechos económicos y sociales. Hace aproximadamente un año, el por entonces candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Newt Gingrich, declaraba que las leyes laborales infantiles eran “estúpidas” y proponía que los niños desfavorecidos mayores de 9 años pudieran trabajar a tiempo parcial. Gingrich reivindicaba sin complejos el derecho a explotar. Los intentos de conciliar democracia y neoliberalismo pueden llevar a la Europa de la austeridad a toda costa al borde del genocidio social. ¿Habrá que volver a los tiempos de Dickens para radicalizar la conciencia de la necesidad de un cambio económico, social y político?

Notas

[1] Carroll, Lewis (1998): Alicia anotada: Alicia en el país de las maravillas. A través del espejo, edición de Martin Gardner, Akal, Madrid, pág. 252.

[2] “Carta a Meneceo”, en Laercio, Diógenes (1887): Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres. Tomo I, edición publicada por Luis Navarro, Biblioteca Clásica, Madrid, pág. 289.

[3] Harvey, D. (2003): El nuevo imperialismo, Akal, Madrid.

Antoni Jesús Aguiló es investigador en filosofía política del Núcleo de Estudios sobre Democracia, Ciudadanía y Derecho (DECIDe) del Centro de Estudos Sociais de la Universidad de Coímbra (Portugal).

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noviembre 7, 2012

La austeridad aumenta la deuda

La Vanguardia

Nadie ha sido cesado por incompetencia en las cúpulas de poder en Bruselas, Francfort, Berlin. Tampoco, que sepa yo,  se le ha ocurrido a un ministro o alto funcionario pedir disculpas. Pero queda cada vez más claro ya que se ha cometido un error de consecuencias desastrosas para los ciudadanos europeos en la respuesta a la crisis en Europa.  Se calculó hace tres años que los ajustes fiscales permitirían reducir los abultados niveles de deuda publica y restaurarían la confianza de los mercados. Ahora crece el consenso de que el resultado es justo el contrario.. Los ajustes están provocando un aumento del volumen de deuda publica (y privada) como porcentaje del PIB debido a su impacto sobre la actividad económica.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció  el mes pasado en Tokio en un anexo técnico de  su informe de expectativas que el impacto de los ajustes sobre el crecimiento europeo –y por tanto de los ingresos tributarios y el coste de prestaciones sociales- podría ser tres veces mayor de lo que se había pensado al diseñar los ajustes.  Ahora
uno de los institutos de análisis más importantes del Europa, el National Institute of  Economic and Social Research (NIESR) en Londres, da un paso más  allá tras analizar los ajustes y los llamados multiplicadores fiscales en todos los países europeos.

Según el NIESR, los ajustes no solo han causado enormes daños a los tejidos sociales de algunos países europeos, disparando el paro, dejando a  familias enteras en la calle, condenando a niños al bajo rendimiento escolar y, más adelante, a una mayor marginación social debido al aumento drástico de la pobreza infantil y la desigualdad.  No  solo han causado esto sino también han sido “contraproducentes” en lo que se refiere a su objetivo de reducir la deuda, advierte un nuevo informe del instituto londinense :  “Según nuestra investigación, la consolidación fiscal coordinada no solo ha tenido un impacto más fuerte sobre el crecimiento de lo que se esperaba sino también ha aumentado, en vez de bajar, las ratios de deuda frente al PIB”, afirma el instituto.  “Con los planes de consolidación fiscal ya en marcha, las ratios de deuda serán mayores en el 2013 en la UE en lugar de más bajos”. Conviene leer esto otra vez. “Con los planes de consolidación fiscal ya en marcha, las ratios de deuda serán mayores en el 2013 en la UE en lugar de más bajos”. O lo que viene a ser lo mismo: “En caso de que no se hubieran adoptado estas políticas, los niveles de deuda respecto al PIB serían menores”, según sentencia el informe. Léalo otra vez por si el grado de locura de lo ocurrido no se ha asimilado:  “En caso de que no se hubieran adoptado estas políticas, los niveles de deuda respecto al PIB serian menores”.

En otras palabras, el dolor que están sufriendo muchos habitantes de la periferia europea, quizás usted, no ha servido para nada. De hecho, ha sido un dolor contraproducente que no forma parte de un proceso de recuperación sino  que, -como de hecho ocurre en muchas enfermedades fisiológicas-, el sufrimiento está agravando la condición subyacente.

En el caso de España, el NIESR calcula que la deuda pública como porcentaje del PIB al final del año próximo será cinco puntos porcentuales mayores de lo que habría sido sin haberse adoptado los ajustes. En el caso de Grecia, el error es un auténtico catástrofe: la deuda se sitúa  30 puntos porcentuales del PIB por encima de donde se situaría sin haberse adoptado los ajustes.

Los resultados del análisis del equipo de economistas del NIESR demuestran cuantitavamente  hasta qué punto las políticas llevadas a cabo en Europa han tenido consecuencias diametralmente opuestas a las deseadas. Este “resultado perverso” es una consecuencia de la “contracción brusca” del PIB provocado por la austeridad. Al intentar realizar ajustes  simultáneamente en diversos países el impacto negativo sobre la actividad económica europea es aun mayor.

Hablé el viernes con Jonathan Portes, el director del NIERS y autor del informe junto con Dawn Holland. Portes  calificó las políticas de austeridad en la UE como “un terrible error”. No solo son responsables los eurocratas en Bruselas y Francfort  o los ortodoxos empecinados de Berlin sino quienes en los paises que han adoptado ajustes duros han utilizado argumentos populistas apelando a un sentido común simplista de “apretar el cinturón” para bajar la deuda. El Partido Conservador británico y el Partido Popular en España ganaron elecciones respectivamente presentando una estrategia económica  engañosa que defendía la idea de que la austeridad pudiera ser  motor del crecimiento ya que –según se argumentaba- la retirada del estado reduciría un problema de crowding out (exclusión) del sector privado y crearía margen para una mayor inversión privada que compensaría el impacto sobre la demanda de los ajustes.

Pero los economistas con perspectiva histórica saben de sobra, a partir de la experiencia de los años veinte y treinta, que , cuando existe mucha capacidad económica infrautilizada  como en Europa y EE.UU actualmente, no puede existir un problema de crowding out. Más bien todo lo contrario.  El miedo que paraliza la inversion privada en estos momentos solo puede ser combatida gracias a fuertes inversiones públicas para resucitar la demanda agregada, para generar oportunidades de negocio y estimular los  llamados animal spirits.  “Jamás era plausible la idea de contracción expansiva y ahora está totalmente desacreditado”, sentencia Portes.

El gobierno de David Cameron preveía un aumento del 20,3% de la inversión privada en 2011 y 2013 gracias a la retirada de gasto publico . En realidad, el aumento de la inversión ha sido el 2,5%..“En España, donde  no hay flexibidad de la tasa de cambio, la austeridad es aun mas dañina que en el Reino Unido“, dijo.

Según el informe NIERS el efecto multiplicador de un ajuste fiscal son especialmente elevados en una economía en una fase prolongada de recesion en la que la actividad economía se sitúa por debajo de su nivel máximo anterior. Puesto que los tipos de interés en una economía deprimida con elevados niveles de deuda privado y publico como a actual  son próxima a cero , es imposible que las consolidación fiscal se vea compensada por recortes de tipos..

Es más, advierte Portes: “Si las medidas de austeridad se adoptan simultáneamente en países dependientes de demanda interna no funciona jamás”, dijo Portes.  “Es irónico porque se creó la UE para evitar el impacto de evitar fallos de coordinación”, sentencia.

El argumento de que no queda mas remedio que seguir con la austeridad ya que los mercados lo exigen parte de “un razonamiento falso”, añade. “Los mercados no son tontos; entienden el impacto sobre el crecimiento“, dijo Portes. De hecho, muchos participantes de mercado ya coinciden con el FMI y el NIESR asi como economistas de enorme prestigio como Brad De Long, Larry Summers , Paul Krugman, Charles Wyplosz, Paul de Grauwe y muchos más de que la austeridad no resuelve sino agrava el problema de endeudamiento

Ya sé. Es difícil para muchos escaparse de la  pedante  lógica  lineal de que el   recorte del gasto público es necesario para bajar el déficit.   Requiere saltos laterales de pensamiento , un reconocimiento de que la economía  es dinámica y que la ratio de deuda depende tanto del denominador como del numerador. Tanto del PIB como de la deuda en sí. Quizas para algunas mentes es imposible deshacerse de la convicción de que hay que sufrir para redimirse, sobre todo si son  mentes de quienes no sufren mucho.

Es decir que las políticas sádicas y contraproducentes con la ayuda de un medio de Rupert Murdoch o un Pedro Jota Ramirez, hasta pueden generar votos. Por eso, tenemso que insistir en que  el pensamiento indisciplinado  de los defensores de la austeridad sea sometido al nuevo consenso de Washington (y Londres), es decir, al criterio de  los excelentes economistas del FMI y el NIESR. Estos expertos  saben que necesitamos urgentemente más crecimiento  para evitar la insolvencia y que la única manera de conseguirlo es mediante un ritmo mucho más lento de consolidación fiscal en la periferia de la zona euro y por una expansión fiscal en el nucleo del euro asi como en el Reino UNido. Eso y una bateria de medidas de inversión pan europeas para relanzar la economía.

Por si sigue habiendo dudas,  repito la posición del nuevo consenso: las voodoo economics de”austeridad sí, crecimiento también” (Mariano Rajoy dixit) han  causado un aumento catastrófico de la deuda pública que amenaza la solvencia del estado español. Sin crecimiento, ninguna operación de apoyo de Mario Draghi real o virtual hará sostenible la deuda española

Portes instó a la UE a cambiar de estrategia: “El BCE y la UE deberían abandonar la meta de reducción inmediato de los déficit; hay que mantener las reformas estructurales y desacelerar fuertemente la austeridad  sino vamos a ver un aumento mayor de la deuda pública” .¿Se ha aprendido la lección? “El FMI en Washington sí. En Londres se reconoce poco a poco. Pero en Europa creo que no”, dice Portes

junio 7, 2012

Crisis y Revolución en Europa – Hitzaldia

Ekologistak Martxan Bizkaia

Krisiaren lau urteak, herstura planen hiruek eta murrizketen abiadura aski dira. Gaur egun politika ekonomikoaren botereek (Europako Banku Zentrala, Alemania eta Frantziako gobernuak…) ez dute suspertze ekonomikorik ekarri haien erabakiekin. Hori baino, haiek hartutako erabakiak hartzekodunen, banku handien, interesen mesedetara egon dira eta Europak inoiz bizi izan duen zor pribatuaren sozializazio erraldoienera eraman gaitu, hau da zor subiranoaren krisia baita periferiako estatuen porrota ere. Are gehiago, irteerarik ez duen krisira eraman gaitu. Eta eztabaide hauei aurre egiteko bi ertz besterik ez zaizkigu agertzen: eraldaketa erradikala (ez klase politikoak, ez elite ekonomikoek sinesten ez dutena) edo neoliberalismo arrapalariaren sakontzea, Europako proiektu politiko zein txanpona zapuztu ditzakeenak.

Aurkezpen-Eztabaida
Ekoetxea (Pelota kalea 5 , Bilbo)

Crisis y revolución en Europa” liburuaren aurkezpena eta eztabaidea Emmanuel Rodriguezen eskutik (Observatorio Metropolitano de Madrid)

Cuatro años de crisis, tres de programas de austeridad y recortes sociales parecen bastantes. El actual mando de la política económica europea (el Banco Central, la Comisión, las Merkel y los Sarkozy) no nos ha conducido a nada que se asemeje a la esperada recuperación. Antes al contrario, su obcecada pleitesía a los intereses de los acreedores (léase: grandes bancos) sólo ha servido para animar y bendecir la mayor operación de socialización de deuda privada de la historia europea (léase: crisis de la deuda soberana y previsible quiebra de los llamados estados periféricos). Y lo que es peor, nos ha llevado a una situación de crisis permanente y “sin salida” posible. En ausencia de otros protagonistas, el desenlace de la tragicomedia europea ha quedado reducido a la alternativa entre un cambio radical (del que ni la clase política ni las élites económicas parecen capaces) o la insistencia en el neoliberalismo rampante.

Presentación-Debate
Ekoetxea (Pelota kalea, 5)

“Crisis y revolución en Europa” liburuaren aurkezpena eta eztabaidea Emmanuel Rodriguezen eskutik
(Observatorio Metropolitano de Madrid)

febrero 6, 2012

La crisis de la UE: guía de bolsillo

Una útil guía de bolsillo que explica cómo la crisis de Wall Street se vio agravada por las políticas de la UE y cómo ha enriquecido al 1% de la población en detrimento del 99%, y apunta a posibles soluciones que priorizan a las personas y el medio ambiente por encima de los beneficios empresariales.

Índice

  • Cómo una crisis de la deuda privada se convirtió en una crisis de la deuda pública y en una excusa para la austeridad
  • La forma en que los ricos y los banqueros se beneficiaron, mientras que la gran mayoría perdió
  • Las devastadoras consecuencias sociales de la austeridad
  • La respuesta de la UE a la crisis: más austeridad, más privatizaciones, menos democracia
  • Diez alternativas presentadas por grupos de la sociedad civil para que la gente y el medio ambiente sean más importantes que la codicia empresarial
  • Recursos para mayor información
Fuente: Transnational Institute (TNI) – Noviembre 2011
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