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febrero 16, 2013

Miren Etxezarreta:”Al capitalismo se le están acabando los mercados”

Iturria: Rosa VillegasLe Monde diplomatique 2013ko otsaila

El Pacto del euro nos está llevando a más austeridad y crisis ¿por qué se obstina en ello la Unión Europea a sabiendas de las consecuencias?

Simplemente es lo que conviene a los intereses dominantes, al gran capital en general. A este, lo que le interesa es que le dejen hacer lo que quiere. Eso es el neoliberalismo: dejar hacer al capital lo que quiere, sin trabas. Ahora bien, cuando las cosas se tuercen, se recurre al Estado sin ningún sentido del pudor. Han estado cuarenta años diciendo que el Estado no tiene que intervenir en economía, y en el momento en que ha habido problemas fíjese a qué niveles están participando los Estados.

¿Estamos viviendo la agonía del capitalismo, o bien una crisis provocada para reinventar el propio capitalismo?

No hay ningún sistema eterno, y por lo tanto el capitalismo en algún momento se acabará. ¿Cuándo? No lo sé. Hay indicadores de que, al capitalismo, cada vez le resulta más difícil reprodu cirse. Ahora bien, creo que las crisis no son provocadas voluntariamente, son producto de la propia dinámica del sistema. Las enfermedades y la muerte son inherentes al ser humano. Pues bien, en el capitalismo, las crisis son inherentes a la propia dinámica del sistema. Y no creo que sean voluntariamente impulsadas, pues son peligrosas para el propio capitalismo: algunos pierden mucho dinero.

Si existe deuda existen acreedores. ¿Quiénes son estos?

Los grandes capitales. ¿Usted sabe quiénes son los mayores capitales del mundo? Los fondos de pensiones privados, detrás de los cuales siempre hay personas. Los gestores de esos grandes fondos de pensiones, que normalmente están implicados en su capital, son los que realmente están marcando la pauta. Y después hay grandes fortunas, que son los grandes capitalistas que tienen enorme poder de decisión. Los que se reúnen en Davos, el grupo Bilderberg, la Trilateral… Todos ellos tienen mucho poder. Pero el capitalismo es un sistema muy complejo, y todos esos nombres y apellidos operan muchas veces a través de inver sores institucionales. En España, las Sicav [socie dades de inversión de capital variable], por ejemplo, son instrumentos de inversión donde teóricamente pueden tener cabida personas con poco dinero, pero en la práctica son instrumentos para que las grandes fortunas no coticen a Hacienda. Las grandes fortunas están ahí, lo que pasa es que no aparecen con nombres y apellidos sino como un fondo de inversión.

Los mercados están desregularizados, ¿no?, las normas no funcionan para ellos…

En el fondo, las reglas y las leyes están hechas por los mercados y para ellos. Porque el poder político es un mero servidor del poder económico. No hay más que ver la puerta giratoria: cómo los políticos se convierten en grandes gestores económicos; y cómo los grandes gestores económicos cuando, por alguna razón, dejan de serlo —como en el caso de Mario Monti, en Italia— pasan a regir la política. Esto, en la UE, está documentado. La dinámica de las elites dirigentes es esa vinculación… Pero, cuidado, siempre con el capital mandando.

A pesar de que los estudios internos del Fondo Monetario Internacional (FMI) demuestran que la desreglamentación de los mercados produce mayor inestabilidad, el propio FMI, por presión de los mercados, promueve esa liberalización. ¿No hay nadie que pueda exigir responsabilidades?

Sólo alguien está por encima de todo eso: la ciudadanía. Pero, por una parte, la ciudadanía está enormemente desperdigada, y por otra, tremendamente atemorizada ante lo que puede pasar. En tercer lugar, una parte importante de la ciudadanía tiene los mismos valores que los dominantes… Por que el capitalismo no es sólo una dominación económica. Es también una dominación ideológica. Nos han vendido que las cosas sólo funcionan en el capitalismo. Lo cual es una mera creencia.

¿Cómo dominan ideológicamente? ¿A través de los medios de comunicación?

La desinformación es muy importante. Y el miedo. Cuando una persona tiene sólo su trabajo para vivir, tiene mucho miedo de perderlo. Porque —aunque el pasado nunca fue mejor incluso en la Edad Media tenían tierra. El señor les exigía muchos tributos, pero el uso de la tierra lo tenían. Hoy, si estoy parada, no tengo de qué vivir. Por ello, mucha gente se aferra a su trabajo, incluso consciente de que lo que está pasando no es justo. Por tanto, hay que ser muy consciente, muy valiente, y tener claro que es una lucha colectiva importante para decidirse a romper con esto.

¿Hacia dónde vamos?

Hacia una mayor facilidad de reproducción del capitalismo para obtener beneficios. Hacia la desregulación total. Todo el programa neoliberal no es otra cosa: libertad de comercio, libertad de producción, competitividad global, desregulación laboral, desregulación de los mercados, del capital, desregulación medioambiental… […]

Las pequeñas empresas han aprendido a aceptar que algunos clientes no les van a pagar. En cambio, no ocurre así en el mercado. ¿Por qué se permite?

Por el propio dominio ideológico, que refleja una de las grandes contradicciones del capitalismo. En esta crisis, por ejemplo, en España, miles de pequeños empresarios están desapareciendo cada año. Sin embargo, esos empresarios tienen una percepción ideológica de que sólo se recuperarán a través de una vuelta a lo que hacían antes. Muy pocos de ellos son capaces de situarse con el resto de la población. Los pequeños empresarios no se identifican con los trabajadores, cuando realmente, en este momento, los pequeños empresarios están hechos polvo… Y no digamos los trabajadores autónomos… Muchos de ellos se consideran diferentes de los trabajadores. Piense, por ejemplo, en el propietario de un camión. Es un trabajador autónomo que, además, tiene que pagar el crédito… Un trabajador muy explotado por las grandes empresas para las que hace transporte. Pero el capitalismo ha tenido la habilidad de insertarle en la mente que él no es un trabajador, es un patrono. E ideológicamente, el camionero se lo ha creído. El dominio ideológico les lleva a alinearse siempre con unos poderosos empresarios que son precisamente los que están destruyendo su actividad…

Algunos economistas defienden que un gran banco no puede caer porque caería la econonía… Me niego a aceptar eso. La quiebra de un banco tiene consecuencias catastróficas para los accionistas del banco. Si se salvaran —como se tendrían que salvar—, a través del fondo de garantía de depósitos, los depósitos de la gente modesta que tiene el dinero en el banco… no pasaría nada. Los accionistas perderían su capital y se acabó. Igual que pierde usted su capital si pone una tienda de moda mañana y no consigue vender lo suficiente. Pero estamos hablando del dominio ideológico del capitalismo, que ha metido en la cabeza de la gente que no se puede permitir la quiebra de ningún banco.

 

febrero 16, 2013

Un año de reforma laboral

Iturria: Jesús Gellida / Rebelión – 2013/02/13

“Frenar la destrucción de empleo ofreciendo a las empresas más instrumentos para flexibilizar las condiciones laborales y evitar así los despidos”. Este era, supuestamente, el objetivo de la última reforma laboral.

Un año después de la aprobación de este decreto-ley por parte del gobierno de Rajoy tenemos que la tasa de paro se ha elevado hasta un 26,02 % o lo que es el mismo que casi 6 millones de personas están paradas (1), que el 55% de los jóvenes menores de 25 años que buscan trabajo no lo encuentran y que el número de personas trabajadoras afectadas por expedientes de regulación de empleo (ERE) ha aumentado un 45,8% en los once primeros meses de 2012. Así mismo, otro de los hitos de esta regulación ha sido la profundización en la degradación y precarización del mercado laboral, creando un inmenso ejercido de reserva de mano de obra barata.

Recordemos algunas de las medidas más significativas que ha introducido esta reforma laboral:

– La rebaja de la indemnización para los nuevos contratos indefinidos de 45 a 33 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades, en vez de 42, para los despidos improcedentes, y una indemnización de 20 días con un máximo de 12 mensualidad para los despidos procedentes. En este punto es importante destacar que la reforma laboral ha posibilitado mucho más el despido objetivo (el procedente) puesto que las causas del mismo por razones económicas, técnicas, organizativas o de producción se ampliaron (2).

– La eliminación, en relación con los ERE, de la autorización administrativa anteriormente exigida para proceder a la realización de despidos colectivos o de medidas de suspensión de contrato o reducción de jornada por parte del empresario.

– La autorización de las ETT para que actúen como agencias privadas de colocación. Se ve claramente el impulso a la privatización de los servicios públicos de intermediación y orientación laboral puesto que para estos se disminuyen los recursos a la vez que se facilita la consolidación de las ETT en el sector.

– Un contrato “indefinido” con un periodo de prueba de un año para emprendedores y pequeñas y medianas empresas, es decir, empresas de menos de 50 trabajadores. En este aspecto señalar que denominar este contrato como indefinido es tomarnos el pelo, puesto que durante el periodo de prueba, tanto la empresa como el trabajador pueden rescindir unilateralmente y sin preaviso el contrato y sin necesidad de alegar causa alguna. Además, durante este periodo el empleado/da no recibe ninguna indemnización si es despedido.

– El impulso de un contrato a tiempo parcial para, en teoría, favorecer la compatibilidad del trabajo asalariado con los estudios y la vida familiar y personal. En la práctica se multiplicarán las personas que necesitarán dos o más trabajos parciales para sobrevivir.

– La priorización del convenio de empresa frente al sectorial, la facilitación a las empresas en dificultades del descuelgue del convenio y la puesta de límite a la ultraacitivitat.

– El fomento de la flexibilidad interna mediante la movilidad funcional y la modificación sustancial de las condiciones de trabajo.

Con estas medidas lo que se incentiva es el despido y no el empleo, a la vez que se devalúa la negociación colectiva y se degradan las condiciones laborales que cada vez son más precarias (3). En este sentido, se fomenta la adaptación de los trabajadores y trabajadoras a cualquier necesidad de la empresa (4) y se favorece el trabajo parcial que, en la práctica, sirve para “arreglar” los datos del paro facilitando una contratación laboral precaria, insuficiente para una vida digna. Pero con todo, la gran patronal estatal, la CEOE, dice que no hay bastante, que hay que profundizar todavía más en las reformas del mercado laboral y lanza propuestas como las de los minijobs o las de los trabajos con una remuneración del salario mínimo interprofesional, sin olvidar los ataques gratuitos y constantes a los y las trabajadoras públicas y al derecho de huelga. Está claro lo que se busca: competir con el resto del mundo devaluando las condiciones laborales internas, es decir, tener mano de obra todavía más barata, que esté a completa disposición de la empresa y a la cual se pueda despedir sin trabas ni indemnizaciones. Así, se está produciendo un cambio de modelo que comportará la proliferación de lo que en el mundo anglosajón denominan woorking poor, personas que se encuentran bajo el umbral de la pobreza a pesar de tener un trabajo asalariado y que tienen que aceptar condiciones de semi-esclavitud como consecuencia de las necesidades básicas que tienen que cubrir.

Así pues, esta reforma laboral da a elegir entre paro o precariedad, es decir, que nos lleva hacia la inseguridad, el empobrecimiento y la miseria de las clases populares y trabajadoras si no nos plantamos, nos organizamos y ponemos fin a esta barbarie a través de un proceso sostenido de lucha social coordinada.

Notas:

(1) Ver el artículo: “A las puertas de los 6 millones de parados” .

(2) Es el caso, por ejemplo, de las causas económicas, donde la reforma profundiza en la vía puesta en marcha con la reforma laboral del 2010 que preveía un despido objetivo si se daban pérdidas actuales o previstas en los resultados de la empresa. Ahora, con la última reforma se añadió “la disminución persistente de su nivel de ingresos o ventas” que, en todo caso, se entiende como persistente si se produce esta situación durante tres trimestres consecutivos.

(3) Ver el artículo: “Consecuencias de la precarización laboral para las clases populares” .

(4) Ver el artículo: “Trabajar más por menos. La negociación del convenio colectivo de los grandes almacenes”.

febrero 16, 2013

Huelga de limpieza: trabajadoras invisibles, trabajos básicos para la vida

Iturria: Albert Recio Andreu / mientrastanto.org – 2013/01/30

Hace unos días los medios de comunicación dieron noticia de una huelga del personal de limpieza del hospital de Alacant. El hospital era un verdadero foco de porquería y sólo seguía funcionando porque se habían impuesto los servicios mínimos en las áreas más sensibles (quirófanos, urgencias, laboratorios). De haber sido una huelga total, el hospital se habría cerrado a las pocas horas de iniciarse el conflicto. Es dudoso que en los días que duró no hayan proliferado los casos de infección en los internos.

Otra huelga de limpieza de hace un par de meses provocó el cierre de las escuelas de Jerez.

Lo que ponen de manifiesto estos conflictos es la importancia del trabajo de limpieza, su papel crucial en nuestras condiciones de salud. Un trabajo que se caracteriza a menudo por su “invisibilidad”. Una invisibilidad que existe cuando el trabajo ha sido bien realizado (notamos más la suciedad que la limpieza), en muchos casos en horarios diferentes a los del resto de actividades (en muchos sitios la limpieza se realiza a primera hora de la mañana, al final de la tarde, por la noche), considerado como poco cualificado (como si cualquiera fuera un buen limpiador…: en mi universidad hay profes que ni siquiera “saben” utilizar la escobilla tras usar el retrete), propio de mujeres poco educadas… Y que en verdad es un trabajo que requiere de mucho esfuerzo y dedicación, mal pagado (y los bajos sueldos se combinan con la proliferación de empleos a tiempo parcial, con lo que el salario total es francamente deplorable), a menudo realizado en horarios indeseables, y que comporta cierto estigma social. 

Y es que parte de la hegemonía cultural neoliberal pasa por subvertir el orden de las cosas y menospreciar las actividades de la gente común. En una investigación europea reciente (http://www.walqing.eu/) sobre cinco sectores de bajos ingresos (catering, limpieza de edificios, recogida y tratamiento de basuras, atención domiciliaria a personas mayores y construcción), hemos podido constatar algo de Perogrullo: Que estos trabajos manuales, realizados por gente empobrecida, en muchos casos por mujeres, son trabajos básicos para la vida y el bienestar. Que un colapso en estas actividades hace imposible un buen funcionamiento social. Que en muchos casos se requieren habilidades, aprendizajes y actitudes que no pueden reducirse a la idea de descualificación. Que tales habilidades padecen un continuo estigma social. Y que las políticas de recorte del gasto público y de liberalización de las relaciones laborales tienden a empeorar aún más las condiciones de estos empleos (aunque persisten las diferencias entre países, siendo los nórdicos los que siguen garantizando condiciones laborales y profesionales claramente mejores)

Lo que ocurre con estos sectores puede aplicarse a otros parecidos. Es, en parte, una constante de la historia social. Los trabajos comunes, los que garantizan la vida, son considerados como tareas inferiores realizadas por gentes inferiores, mientras que lo excelso es lo que realizan las castas dominantes. En las sociedades esclavistas y feudales esto resulta evidente. Pero en las modernas sociedades capitalistas, con una tan extrema división del trabajo, con una notable extensión del sistema educativo, el estigma de los trabajos manuales comunes ha vuelto a reforzarse, generando una brecha social y cultural entre sectores de asalariados. Cabe además destacar que en las últimas décadas los procesos de deslocalización han generado la emigración de muchos empleos manuales industriales (a menudo masculinos, realizados en condiciones sociales y espaciales que favorecían las posibilidades de la acción colectiva) y han dejado a este tipo de actividades difícilmente deslocalizables como el principal espacio de empleos manuales.

No hay duda: la sociedad sería invivible sin este tipo de actividades (tanto las que se realizan en el campo mercantil como las realizadas en la esfera doméstica). En cambio, muchas de las tareas que realiza la gente guay son prescindibles, cuando no socialmente dañinas a pesar de gozar de elevado prestigio social: agentes de la especulación financiera, manipuladores profesionales de conciencias en el mundo del marketing y la publicidad, asesores legales para la evasión fiscal y el abuso legal de los poderosos, periodistas dedicados a vender la jet set, etc. Una inversión de valores que se ha tragado parte de la izquierda al asumir el discurso del capital humano y el valor añadido, un discurso que legítima las desigualdades y desprecia la importancia del trabajo común en general y de las mujeres en particular.

Dicho discurso no sólo tiene una enorme implicación cultural, sino importantes aspectos prácticos. El crecimiento de las desigualdades de derechos laborales ha estado asociado a la creciente utilización de la externalización de actividades “auxiliares”. Esta externalización es una de las mejores vías para la erosión de salarios y derechos laborales, pues a lo auxiliar se lo considera accesorio, y de lo accesorio es siempre de donde se puede rebajar. La externalización y la falta de reconocimiento social —y a menudo las condiciones de aislamiento personal en las que se realizan estas tareas— se traducen en graves barreras a la acción colectiva, y todo contribuye a un deterioro permanente de las condiciones de trabajo. En España, la reciente reforma laboral que pretende erosionar la negociación colectiva sectorial, unido a las políticas de recorte del gasto público, es una clara invitación al deterioro de unas condiciones laborales de por sí malas.

No es posible esperar una gran respuesta social de alguien a quien se le ha reducido a condición de descualificado, prescindible, auxiliar. No es posible defender a la gente común si la sociedad no reconoce que su aportación es básica para el funcionamiento social y debe ser realizada en condiciones dignas. No es posible defender los derechos de trabajadoras y trabajadores si no se les reconoce la importancia de su aportación social. No es posible pensar en una sociedad digna cuando actividades indignas o socialmente cuestionables merecen un gran respeto social y en cambio se denigra a quien realiza actividades básicas. No tiene sentido ni ética promocionar a los productores de bienes de súper-lujo para una minoría social (como los cocineros de cinco tenedores o los diseñadores de ropa de lujo) y no promocionar la importancia de quien cocina, cose, limpia, cuida, repone, prepara bienes y servicios para la mayoría de la población. Aceptando la idea de los trabajos superiores, de la productividad asociada a la educación formal, de la ausencia de cualificación de la gente común, algunos sindicatos y personas de izquierda se han “tragado” el discurso del poder. O han confundido los valores de la gente educada —y hasta cierto punto su elitismo—, con un discurso progresista.

Mi planteamiento no es un cuestionamiento de la ciencia y la educación. Ciertamente el conocimiento, el avance científico, la cultura convencional, son productos sociales provechosos. Pero no puede llevarnos a entender que quienes tenemos empleos asociados a actividades científicas, culturales o profesionales seamos una especie mejor y más necesaria que el resto. Hay mucho de ganga y de inutilidad social en estas profesiones. Y a menudo hay mucho de aprendizaje, de implicación, en gran parte de las actividades laborales manuales. Una sociedad decente debe partir de la necesidad y calidad de todas las actividades básicas. Del adecuado reconocimiento, simbólico y material, de quien las realiza. Y de la prescindibilidad de las actividades que sólo sirven a una minoría o —lo que es peor— que están diseñadas para garantizar su dominación social. En un mundo con una amplia división del trabajo solo hay dos opciones sociales aceptables: una a corto plazo muy difícil, la que pensaba el Marx más utópico —que cada persona pueda y deba realizar actividades de distinto tipo—; otra, la de generar un debate que conduzca a un reequilibrio de rentas, condiciones laborales y reconocimiento social.

Las limpiadoras de Alacant y las de Jerez hicieron huelga porque no les pagaban. Pero seguro que, además de lo inmediato, lo que necesitan y tienen derecho a exigir es un salario digno, el reconocimiento por un trabajo básico, un horario laboral aceptable.

febrero 16, 2013

CAN: erregimenaren zutabea noiz eroriko

Iturria: Iván Giménez / argia.com – 2013/02/10

Azken boladan, Iruñera datozen turista saldoek, ohiko bisita lekuez gain (Santo Domingo aldapako ukuiluak, Estafetako bihurgunea, zezen plaza…) txoko berri  bat aurkitu dute: San Bartolome gotorleku txikiaren harresiko arraila. Iruindarrok uste genuen ia ez ginela ezertaz harritzen, baina turista horiek arrakala xume bati argazkiak egiten ikuste hutsak lortu du harridura berriro gugan piztea. Nafarroako Gobernuko Turismo Departamentuak lortu ez duena Cerveraren eta Asiainen sugetzarrak erdietsi du: Nafarroak (Shakespearek aurreikusi zuen bezala) mundu osoa harritu du.

Bistan denez, arrail horretan jadanik ez dago inongo gutun-azalik. Baina egon al zen noizbait? Ala guardia zibilek jarritako amua da han egondako dokumentu bakarra? Eta gutuna existitu bazen, zer zuen barruan? Agian, norbaitek Cerverari aurrea hartu zion eta argitaratu diren azken  eskandaluak arrail xume horretatik irtendakoak dira.

Agian, gutun-azal ospetsu horretan azaltzen ziren azken urte hauetan UPNren eta PSNren buruzagiek kobratutako 800.000 euroko dietak, gehienak ezkutukoak, aitortu gabeak. Edo Washington-en Nafarroako Kutxak 2010ean irekitako bulegoaren truke (ia hasieratik itxita egon dena) urtero ordaintzen den 3 milioiko alokairua. Edo CANek zenbat diru ebatsi dien ehunka hiritarri lehentasunezko akzio traidore horien bidez. Edo azken hiru urteotan enpresaren balantze ekonomikotik nola lurrundu diren 1.000 milioi euro… Edo nork agindu zituen 80 milioiko galerak eragin zituzten hainbat inbertsio industrial, hori dena urte bakar batean (2011n, hain justu). Edo inpunitate, zigorgabetasun sentsazioa noraino iristen den 500 euroko billeteak hain modu zakarrean garbitzeko, Barcinaren Gobernuko kontseilari-ohia zen Pejenaute gizajoak egin zuen bezala. Edo non dauden CANen Iruñeko bulegoak saltzeagatik kobratutako 86 milioi euroak, eta nortzuk (Barcinaz gain) erosi zuten urteko %6ko interesa bermatuta (euriborra %1era ez dela iristen kontuan hartuta. Edo nork erabakitzen zuen UPN, PSN, patronala eta Nafarroako betiko erregimena kudeatu dutenen aldeko mailegu malguegiak (nolabait esateagatik) onartzea.

Hala ere, Cervera-Asiain aferak harrotutako hautsak ez dezala lausotu benetako mamia: Nafarroako erregimenaren zutabe nagusia, Nafarroako Kutxa hain zuzen ere, elite ezagun baten proiektu faraoniko eta galgarriak finantzatzeko tresna hutsa izan da: Gendulain mamu-hiria, Logroñoko autobidea, Nafarroako Ubidea, eta abar.

Gutxi batzuek gogoratuko dute Washingtongo bulegoko inaugurazio haluzinagarri hartan Urdangarin bera izan zela, eta negoziorako aholkulari bezala De Guindos aukeratu zutela. Orain Miguel Sanz, Enrique Goñi eta Yolanda Barcina epaitegian daude haien txanda itxaroten, Palmako dukearekin berriro noiz elkartuko zain. Baina nola? Giltzapeturik edo gutaz barre egiten? n

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