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febrero 12, 2013

La interminable historia de la banca

Iturria: Michael Roberts / quiendebeaquien.org – 2013/02/12

Es una historia de nunca acabar. El sector bancario mundial sigue revolcándose en un lodo de escándalos, corrupción y mala gestión. Y continua sin satisfacer su supuesto objetivo, a saber, proporcionar liquidez y crédito a los hogares para comprar artículos caros (o incluso cubrir sus gastos mensuales) y a las empresas para que puedan pagar por el capital y la inversión que necesitan para crecer. Y sin embargo, en 2012, los precios de las acciones de los bancos se han disparado por encima del 25%, más que los índices de los mercados de valores en auge.

Durante el colapso financiero de 2008, el sector bancario de los EE.UU. tuvo que descontar 600 mil millones de dólares en activos y su valor bursátil cayó en 1 billón de dólares. Sin embargo, las autoridades (de la Reserva Federal y el Tesoro), “en nombre de los contribuyentes, rescataron a estos bancos errantes con dinero en efectivo, garantías y préstamos por valor de más de 3 billones de dólares. Ahora, con la recuperación supuestamente en marcha, hay menos bancos, pero son más grandes y vuelven a sus viejos trucos, igual que antes.

Ahí están los bancos del Reino Unido: Barclays ha sido multado con 450 millones de dólares por su participación en el llamado escándalo del Libor, en el que los corredores de los bancos se pusieron de acuerdo para fijar el tipo de interés de los préstamos interbancarios, que establece la base del coste de la mayoría de los créditos en todo el mundo. Esta conspiración implica que autoridades locales, organizaciones benéficas y empresas terminaron pagando más de lo debido por los préstamos. HSBC fue acusado por el Congreso de los EE.UU. de lavar el dinero de los carteles de la drogas mexicano y violar las sanciones contra Irán (al igual que Standard Chartered). Lloyds Bank, junto con todos los otros bancos, ha tenido que compensar a sus clientes por obligarles a contratar seguros de accidentes personales por una suma de £ 5.300 millones de libras, dinero que podría haber sido mejor utilizado para financiar la industria y abaratar los créditos.

Y el RBS. Este banco británico acabó de rodillas en el colapso financiero gracias a la gestión liderada por (Sir) Reg Goodwin, nombrado caballero por sus servicios al sector (¡!). Goodwin destacó por su matonería, su inclinación al riesgo y sus enormes bonificaciones. Se fue, pero no sin una pensión escandalosa y muchos apretones de manos de la junta del RBS, al igual que todos los altos ejecutivos de los bancos cuando se les ha pedido que “se retiraran” después de un escándalo. Nadie ha sido acusado o condenado por un tribunal penal por las operaciones de estos bancos globales después de que estallaran los escándalos y se descubrieran sus actividades ?(Ver mis notas 1 y 2)

Por el contrario, los bancos han restado toda importancia a estos escándalos. JP Morgan mantuvo un equipo de operaciones de alto riesgo en Londres dedicado a la comercialización masiva de derivados, las mismas «armas financieras de destrucción masiva» (para usar la terminología del mayor inversor del mundo, Warren Buffet) que desencadenaron la crisis de 2008. La ’ballena de Londres’, como se le llamaba, hizo perder al banco ¡6 mil millones de dólares! Y hay que recordar que eso ocurrió en 2012, no 2008. El corredor principal, Bruno Iksil, les dijo a sus jefes ejecutivos que estaba preocupado por el tamaño “espantoso” de las transacciones que operaba. Pero no le hicieron caso. Y los supervisores en EE.UU. del banco, la Oficina del Interventor de la Moneda, que supuestamente vigilaba muy de cerca a los bancos, tampoco hicieron nada. En marzo de 2012, las pérdidas comerciales iban en aumento y fueron hechas públicas, pero aún así el jefe ejecutivo de JP Morgan, Jamie Dimon, afirmó que el asunto sólo era «una tormenta en un vaso de agua».

Esta fue la respuesta típica de los gerentes de los bancos. Bob Diamond -el ex presidente de Barclays, que acabó finalmente destapando el escándalo del Libor, pero sólo porque el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King le obligó-, tuvo que reconocer que «para mí, la evidencia de que existe cultura es cómo se comporta la gente cuando nadie la está mirando». Exacto, y es evidente cual es la cultura bancaria, es decir como se utiliza el dinero de los clientes, los contribuyentes y los inversiones en bonos y acciones para tratar de obtener grandes beneficios a través de fondos de riesgo y cobrar así unas primas grotescas. Y nada ha cambiado realmente. Esta misma semana, el jefe del departamento de gestión de patrimonios privados de Barclays fue despedido por «deficiencias culturales» en su departamento. Al parecer, un informe secreto había comprobado que el banco se dedicaba a buscar «ingresos a toda costa» y utilizaba «la intimidación y el chantaje» al personal para conseguirlo. Este informe ha sido hecho desaparecer por el jefe de la división, que era un aliado cercano de Bob Diamond.

Y con esto no acaba todo. Ahora se ha sabido que durante el colapso financiero, cuando Barclays se vio amenazado con una nacionalización parcial, la junta de Barclays prestó dinero a Qatar para que invirtiera en acciones del propio banco por valor 12 mil millones de libras. De esta manera, el banco evitó controles del Estado ¡mediante la emisión de más préstamos! Todavía no está claro qué «comisiones» se les pagaba a los inversores de Qatar. Dexia, el banco belga, eventualmente forzado a la nacionalización, también intentó el mismo truco en 2008 y también lo hizo el podrido banco de Islandia, Kaupthing, que «prestó» dinero a un miembro de la familia real qatarí, que lo reinvirtió en el banco. Los qataríes cobraban una «comisión» y si las acciones no valían nada después, a ellos les daba igual. Simplemente aumentaban las pérdidas del banco y el coste para el contribuyente en caso de rescate.

Y casi me olvido del Monte dei Paschi di Siena. Se descubrió que este antiguo banco venerable del centro de Italia utilizaba una doble contabilidad para ocultar el hecho de que su división de derivados, fuera de control, había perdido más de 700 millones de euros en diversas operaciones. Este viejísimo banco, con una supuesta tradición de banca prudente se dedicaba igual que todos los demás a operaciones de alto. Y de nuevo, los reguladores, en esta ocasión el Banco de Italia, dicen que no sabían nada de ello hasta que el banco pidió ser rescatado con el dinero de los contribuyentes para salvarse de la quiebra. El actual presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, era el presidente del Banco de Italia en esa época.

Nadie ha sido acusado por estas actividades inmorales y probablemente ilegales. En cambio, lo que ha sucedido es que los trabajadores de los bancos, la mayoría de los cuales no han tenido la menor participación en estos escándalos y operaciones de alto riesgo, que solo trabajaban en oficinas de poca monta o en las ventanillas, han sido despedidos por miles para reducir costes. Y cada mes se recortan más puestos de trabajo.

El alcance y la naturaleza de estos continuos escándalos han obligado incluso a los partidarios del «libre mercado» y de la City de Londres, como el ex ministro de finanzas thatcherista, Nigel Lawson, ¡a pedir la nacionalización completa del RBS! El banco es ya propiedad de los contribuyentes en un 82%, pero eso no significa nada porque los contribuyentes no tienen ni voz ni voto en la gestión del banco, que primas se pagan y qué hace el banco con los depósitos, préstamos e inversiones.

Y es así porque el gobierno no «interfiere» y se mantiene fuera, esperando privatizar el banco tan pronto como sea posible. No lo ha hecho, hasta el momento, porque las acciones del RBS siguen siendo estando tan bajas que los contribuyentes perderían algo así como 30 mil millones de libras en el valor de las acciones de propiedad pública. Sin embargo, Lawson defiende que el banco, en vez de ser privatizado, debe ser totalmente nacionalizado y el gobierno intervenir en su gestión para «convertirlo en un instrumento para aumentar los créditos a las empresas». Lawson ha llegado a decir que los bancos deben «predicar con el ejemplo» y comportarse correctamente de ahora en adelante, pero por detrás del escenario hacen una enorme presión para evitar cualquier regulación adicional o aumentar las tasas de liquidez y control de riesgos.

Como hemos visto, este cabildeo ha funcionado, y el Consejo de Estabilidad Financiera del G-20 ha cambiado de orientación, se ha relajado y pospuesto una regulación más estricta (ver mi nota al respecto). Lawson comentó: «Yo no creo que el gobierno tenga que temer a los bancos en lo más mínimo. De vez en cuando se oyen amenazas de que se van a ir del Reino Unido, pero son solo tonterías».

Tras los escándalos se encuentran las preguntas más importantes de: ¿para qué sirven los bancos? y ¿qué valor añadido o que servicios contribuyen a la sociedad? Los comités de dirección de los bancos ocultan estos temas tras una nube de complejidades. Alegan que son instituciones tan complejas que sólo personas muy bien remuneradas e inteligentes pueden dirigirlos. Pero al parecer, no lo han hecho tan bien. Las cuentas de los bancos más importantes son, en palabras de uno de los analistas financieros más importantes de todo el mundo, Meredith Whitney, «increíblemente difíciles de leer». Y sin embargo, como Whitney dice, en realidad no es tan difícil, «después de todo, los bancos ganan dinero mediante la venta de productos y del margen que obtienen de esos productos, lo mismo que cualquier otro negocio». Pero también sabemos que estos excesivamente retribuidos ejecutivos bancarios no tienen ni idea de hasta que punto están jugando con fuego cuando utilizan los activos de sus bancos para operar y comprar productos de alto riesgo. Los reguladores financieros tratan de encontrar la manera de medir el riesgo que supone acumular activos como créditos, hipotecas, bonos y derivados de los mismos. Pero un nuevo informe de los reguladores bancarios del mundo ha concluido que no solo la información no es suficiente para juzgar si un banco ha acumulado demasiado «riesgo» o no (ver aqui), sino que cree que las estimaciones de riesgo de los bancos podrían ser en realidad ¡cinco veces superiores a las confesadas! Que Dios nos ayude.

Recientemente ha tenido lugar un debate entre los economistas ortodoxos sobre si el sector financiero añade algún valor a la economía. En los EE.UU., el sector financiero ’contribuye’ el 8% de todos los ingresos de la economía. En un nuevo estudio, dos académicos trazan el crecimiento del sector financiero, que, sorpresa, sorpresa, no es el resultado de conceder más préstamos a la industria o los hogares, sino en la creación de activos respaldados en hipotecas y otros instrumentos financieros exóticos para venderse basura tóxica entre sí (The Growth of Modern Finance). Lo que el estudio demuestra es que gran parte de las operaciones de banca no ha sido para ayudar a la industria y los hogares, sino para participar en ’tradings’, que básicamente significa, en palabras de Michael Lewis, autor del libro Poker de mentirosos, «dejar sin blanca a los necios».

Los mercados financieros son ineficientes en la asignación del crédito y el ahorro y el sector financiero es inherentemente inestable y propenso a las crisis (Minsky, Shiller, etc). Por encima de todo, lejos de añadir «valor» a la economía, el sector reduce los recursos disponibles para la inversión productiva (en el sentido capitalista) y en su lugar canaliza el sobreproducto hacia capital ficticio que solo sirve para “destruir valor”.

El economista neoclásico John Cochrane ha medio defendido que no hay nada de qué preocuparse porque al final este tipo de inversiones son eliminadas por las fuerzas racionales del mercado (tamaño del sector financiero). El problema es que, incluso si el mercado puede asignar recursos de manera “eficiente” como afirma la escuela neo-clásica, la experiencia del ascenso del sector financiero en los últimos 30 años es que puede llevar un tiempo tremendamente largo hacerlo. Y entonces sólo “racionaliza” estas inversiones ficticias «fuera del mercado», mediante el colapso financiero y la destrucción “colateral” de capital productivo y empleo.

Lo que demuestran los continuos escándalos de la banca es que el sistema bancario global no ha cambiado realmente ni su cultura ni su razón de ser y que tampoco puede hacerlo. Que tiene que orientar la mayor parte de sus actividades hacia la maximización de beneficios y eso significa hacia áreas que tienen mayor riesgo y no hacia préstamos con “márgenes bajos” a la industria y los hogares. Y los llamados reguladores no pueden cambiarlo. Han sido presionados y acosados por los bancos para que no «limiten» sus actividades «demasiado» o para que les obliguen a apartar demasiado dinero o capital para cubrir posibles pérdidas, porque esto no es rentable. Y las comisiones creadas para recomendar una drástica reestructuración del sector bancario (Vickers en el Reino Unido, Volcker en los EE.UU.), obligándoles desde arriba a dividirse para que no sean «demasiado grandes para quebrar», o forzando a los bancos a elegir entre ser una banca minorista o de inversión, han sido menospreciadas o ignoradas. La solución de Nigel Lawson sigue siendo la única forma práctica y eficaz de transformar el sistema bancario en un servicio a la sociedad no monstruo destructor de valor. Consúltese el folleto delsindicato de bomberos del Reino Unido y sus argumentos a favor de la propiedad pública de los bancos. Anexo:

He aquí una gran cita del economista novecentista Frederic Bastiat, cortesía del análisis devastador de Bill Black sobre la corrupción de los banqueros durante la crisis: «Cuando el saqueo se convierte en una forma de vida para un grupo de hombres que viven juntos en sociedad, acaban creando para sí mismos en el transcurso del tiempo un sistema legal que lo autoriza y un código moral que lo glorifica».

Y los Países Bajos acaban de nacionalizar SNS Reaal NV, el cuarto mayor banco en importancia sistémica de los Países Bajos, con un coste para los contribuyentes holandeses de 3.700 millones de euros, después de las pérdidas por sus propiedades de bienes raíces, sobre todo de activos españoles. El Estado inyectará 2.200 millones de euros en nuevo capital, perdonándole 800 millones de euros que el banco aún adeuda tras su rescate durante la crisis financiera. También cancelará 700 millones en el valor de los activos inmobiliarios del banco. Además, el gobierno va a imponer un impuesto extraordinario de 1.000 millones a los bancos holandeses en 2014, como una contribución para el restablecimiento de la salud del sector financiero. Sin embargo, los tenedores de bonos estarán protegidos.

Michael Roberts es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

febrero 12, 2013

“Desayuno Solidario” en Barakaldo en la cola del paro y los recortes

Iturria: Berri-Otxoak (Plataforma contra la Exclusión Social y Por los Derechos Sociales) – 2013/02/11

•Esta mañana se ha desarrollado un desayuno solidario en el interior y ante las oficinas del Servicio Vasco de Empleo-Lanbide para aderezar la espera de las personas usuarias de sus servicios. Siempre viene bien acompañar la cola del paro y los recortes con un café matinal y unos pinchos de tortilla

El Servicio Vasco de Empleo-Lanbide… 

•Hay que tener en cuenta que en el último mes ha aumentado el paro en 246 personas. En la actualidad en Barakaldo hay 9.762 personas desempleadas; de las cuales más del 56% no perciben ningún tipo de prestación o subsidio.
 
•Por este motivo no es trago de buen gusto hacer cola para ser una de las 50 personas afortunadas para ser atendida por las 2 oficinas que el Servicio Vasco de Empleo-Lanbide dispone en el municipio de Barakaldo. Tampoco lo es pasar varios meses de una ventanilla a otra para solicitar una prestación para sobrevivir; realizar largas gestiones para acceder a una ayuda social; o ir de una empresa a otra en busca de un puesto de trabajo digno.

…instrumento de la Precariedad y los Recortes 

•En una coyuntura de crisis, cuando más necesarias son las prestaciones sociales, el Servicio Vasco de Empleo-Lanbide ha decidido, en una localidad con una tasa de desempleo cercana al 20%, hacer un recorte drástico de las mismas:

Se ha de guardar cola desde las 5 de la mañana. Las citas previas se dan con una demora de 2 meses.
Escasez de personal para agilizar la atención, tramitación y resolución de los expedientes; o que existan demoras de entre 8 meses y un año para la actualización de los mismos.
-El desbarajuste y caos existente en las oficinas de Lanbide hace que se soliciten varias veces la misma documentación. Además de constantes irregularidades e incumplimientos de la normativa que rige su supervisión.

BERRI-OTXOAK
(Plataforma Contra la Exclusión Social y Por los Derechos Sociales)

febrero 12, 2013

El desempleo como forma de enriquecimiento capitalista

Iturria: Marta Mouzo / Kaos – 2013/02/12

Hay una explicación sistémica a las causas del desempleo. El paro masivo es tan antiguo como el propio capitalismo.

El año 2012 cerró con una tasa de paro de casi seis millones de personas, un 26% de la población activa. La tasa en jóvenes menores de 25 años es del 55%, es decir uno de cada dos jóvenes no encuentra trabajo en Estado español. La durísima reforma laboral, que fue vendida como forma de creación de empleo, no sólo no ha detenido la destrucción de este, sino que, en el último año, la caída del empleo ha sido aún mayor que durante la Gran Recesión.

El desempleo ha pasado de cerca del 10% hace cuatro años al 26% actual. Aunque es claramente asociable el marcado aumento de la tasa de desempleo con la enorme crisis que sufre el sistema capitalista internacional, los gobiernos siguen intentando por todos los medios justificarlo con la culpabilidad individual, es decir, con una falta de voluntad para trabajar. Por ejemplo las declaraciones del presidente Mariano Rajoy, hace unos meses, pretendían justificar el recorte en la ayuda por desempleo como necesario para estimular a las personas paradas a buscar trabajo. Pero la desgracia diaria de las clases populares, con despidos masivos, cierres de empresas, desahucios, suicidios, aumento de la pobreza y falta de oportunidades está cada vez más cerca de la mayoría. La realidad objetiva deja claro que este argumento “individual” es del todo insuficiente.

Hay de hecho una explicación sistémica a las causas del desempleo. El paro masivo es tan antiguo como el propio capitalismo. Antes de la revolución industrial, éste era casi inexistente, por lo general producto del hambre o de la guerra; pero una vez los campesinos comenzaron a ser expulsados de la tierra, en las fábricas, el desempleo comenzó a convertirse en una característica endémica del sistema.

Períodos de rápido crecimiento de la producción, con índices de paro cayendo hasta el 2%, mezclados con fases de caída de la producción, con el desempleo aumentando hasta un 10%, han sido las dinámicas históricas del capitalismo. Ejemplos no faltan: el boom de posguerra en occidente dio lugar a un aumento de las condiciones de vida de las personas trabajadoras y unos niveles relativamente bajos de desempleo, pero llegó a un abrupto final con la crisis económica de la década de los 70.

Dinámicas
El desempleo forma parte del proceso histórico de la acumulación capitalista. La lógica del sistema exige que los capitalistas compitan entre ellos, una mayor competitividad les concede mayor estabilidad y supervivencia dentro del sistema. El fin de cada capitalista individual es por tanto aumentar su tasa de beneficios para así mejorar su competitividad.

La introducción de tecnología que permita producir más con menos personas es una de las formas de llegar a este fin; pero también el aumento de las horas laborales, la reducción de salarios o el aumento de la intensidad del trabajo. Esta realidad explica cómo el objetivo del capitalista no es conseguir la distribución del trabajo y el aumento de la calidad de vida de las personas que trabajan, sino conseguir el máximo beneficio con el menor gasto laboral posible, bien sea reduciendo el número de personas empleadas o empeorando sus condiciones laborales.

Épocas de crisis como la actual, donde las empresas con menos beneficios entran en quiebra y los despidos masivos aumentan, profundizando así aún más la crisis, son y han sido históricamente aprovechados para empeorar la situación laboral y eliminar derechos conseguidos. Como Marx afirmó, “la condena de una parte de la clase obrera a la inactividad impuesta por el exceso de trabajo de la otra parte se convierte en un medio de enriquecimiento de los capitalistas individuales.” El desempleo es pues una forma de enriquecimiento capitalista, no un problema individual.

División
Otro papel fundamental que juega el desempleo dentro del sistema es la inactivación de la clase trabajadora a través del miedo y la división. El garantizar la existencia de un grupo con peores condiciones de vida debido a la falta de trabajo beneficia a los capitalistas. Las personas trabajadoras se ven forzadas, bajo el miedo al desempleo y sus consecuencias, a aceptar peores condiciones laborales y las personas paradas son estigmatizadas como vagas, perezosas o inútiles.

Con esta estigmatización, la clase dominante aplica el clásico “divide y vencerás”, utilizando como chivo expiatorio a la persona parada. Pero, como hemos visto, la situación laboral no es culpa ni de estas ni de la persona migrada sino resultado del propio sistema y fundamental para su mantenimiento.

Evitar los recortes en las ayudas por desempleo, así como exigir la reducción de la jornada laboral como forma de distribución del trabajo, son luchas necesarias tanto para la población parada como para la no parada. La victoria de estas supone la reducción de los beneficios capitalistas, por un lado, y la mejora de la calidad de vida de toda la clase trabajadora por otro, esté o no en situación de desempleo. Ante un mismo objetivo, una misma lucha.

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