Archive for diciembre 20th, 2012

diciembre 20, 2012

Trabajadores del aeropuerto de Foronda levantan el encierro y dicen que “el siguiente paso es ir a los tribunales”

Iturria: Finanzas.com – 2012/12/20

Los trabajadores del aeropuerto vitoriano de Foronda han decidido levantar “de manera provisional” el encierro que llevaban a cabo en la terminal. No obstante, ante la falta de acuerdo con la dirección, han advertido de que “el siguiente paso es ir a los tribunales”.

Los empleados de Foronda iniciaron la semana pasada un encierro en el aeropuerto para reivindicar el mantenimiento de los empleos y la vuelta del horario de 24 horas.

En declaraciones a Europa Press, el delegado sindical de UGT en Foronda, Celedonio Gómez, ha informado de que la dirección del aeropuerto entregó este pasado miércoles a los representantes de los trabajadores un documento que explicaba que 55 empleados de la terminal alavesa han solicitado la “desvinculación voluntaria”.

La “desvinculación voluntaria, que no prejubilación”, según ha precisado Gómez, se contempla para trabajadores de más de 50 años y supone una indemnización de 20 días por año trabajado en doce mensualidades. Asimismo, la fórmula lleva aparejada la puesta en marcha de un plan de empleo por el cual, si quienes se acogen a ella no encuentran trabajo en un plazo de seis meses, la indemnización aumenta en once días, quedándose en 31 por año trabajado.

Por otro lado, los empleados han celebrado este jueves una asamblea en la que han decidido levantar “de manera provisional” el encierro que llevaban a cabo en el aeropuerto desde la semana pasada, aunque no descartan que se vuelva a producir. De hecho, según el delegado de UGT, cinco trabajadores han optado por mantener el encierro por su cuenta, a pesar de lo decidido “de forma mayoritaria” en la asamblea. TRIBUNALES

Este próximo viernes tendrá lugar la última de las reuniones con la dirección dentro del periodo de consultas. A este respecto, Gómez ha asegurado “temer” que, “como en las anteriores reuniones, no va a haber negociación”, puesto que el aeropuerto alavés pretende “imponer las directrices de Madrid”.

Ante esta situación, ha afirmado que “el siguiente paso es ir a los tribunales”, algo que, en todo caso, se tendrá que decidir en el seno del Comité estatal.

Los trabajadores de Foronda llevarán a cabo este jueves por la tarde una marcha que recorrerá Vitoria y llegará a su fin en la Plaza Bilbao, donde se unirán, a partir de las 19.00 horas, a la concentración convocada por los empleados de Laminaciones Arregui.

diciembre 20, 2012

“El desarrollo comunitario y la creación de empresas cooperativas gestionadas por sus trabajadores son avances revolucionarios”

Iturria: attacmadrid.org – 2012/12/20

Noam Chomsky sabe incomodar. Nació en Estados Unidos y es un persistente crítico de su gobierno y su sociedad. Fue criado en el seno de una familia judía exiliada de Ucrania pero eso no le impide cuestionar ciertas políticas del Estado de Israel. Precisamente por su espíritu insurrecto y sus agudos comentarios es considerado uno de los intelectuales más influyentes en el mundo contemporáneo.

Su apellido resonó por primera vez con fuerza hace 55 años cuando en su curriculum sólo se destacaban sus estudios en Lingüística. Su libro Estructuras sintácticas marcó un hito en la materia y sus contribuciones incluso inspiraron aplicaciones en la Informática y la Medicina. Desde entonces, su fama se fue incrementando a la par que su curiosidad lo llevó a incursionar en otras disciplinas. Hoy, con 83 años, más conocido como filósofo y cientista político, Chomsky sigue rebelándose hasta a la jubilación y prodiga una incansable hospitalidad a los periodistas que hacen cola para conocer sus opiniones.

En una pequeña mesa redonda donde se apilan libros, fotocopias y cuadernos, Chomsky recibe a Tiempo Argentino con una amigable sonrisa y un té en la mano. Entre los papeles de su oficina ubicada en el octavo piso del Massachusetts Institute of Technology, más conocido en la jerga académica por sus siglas MIT, sobresale un anillado con el título “What then must we do?” (¿Qué debemos hacer entonces?), escrito por Gar Alperovitz. Su presencia cobrará sentido a lo largo de la conversación cuando recomiende su lectura para entender uno de los hechos “revolucionarios” más importantes que están pasando en EE UU: el movimiento de empresas recuperadas. A propósito de ello, Chomsky recordará que “algo de esa iniciativa, de hecho, vino de la Argentina post colapso”.

Las primeras palabras de la conversación pasan inevitablemente por Gaza, ciudad de donde volvió justo antes de que Israel lanzara la última ofensiva. Allí recorrió los hospitales que todavía hoy aparecen en todos los noticieros y comprobó los problemas que tienen los médicos para conseguir medicamentos. Chomsky aún recuerda que uno de los que conoció en su viaje es el que se popularizó en las portadas de los diarios alrededor del mundo, sosteniendo entre brazos a un niño muerto. A 9000 kilómetros de allí, el filósofo ahora sigue atento las discusiones en la arena diplomática.

Aunque la situación en Medio Oriente tenga hoy el primer lugar en la agenda informativa, Chomsky también ha estudiado con profundidad la historia de América Latina y ha escrito recurrentemente sobre la región en los últimos tiempos. Es que desde principios del siglo XXI sus países se han levantado “por primera vez en 500 años ante la dominación occidental y de EE UU”, explica. “También han estado moviéndose despacio pero significativamente hacia la unificación y muy lentamente se han ocupado de algunos asuntos internos muy extremos”, agrega antes de analizar lo que puede esperarse de las relaciones entre Latinoamérica y EE UU en el segundo gobierno de Barack Obama.

“Todos estos desarrollos muy positivos para América Latina a EE UU no le gustaron. Además, prácticamente lo empujaron de las bases militares que le quedaban en la región. Luego, en las reuniones hemisféricas quedó bastante aislado, como sucedió en Cartagena hace unos meses, cuando EE UU y Canadá quedaron contra el resto del hemisferio en los asuntos más importantes. Y, de hecho, si hay otra reunión continental no me sorprendería que EE UU y Canadá queden excluidos. Ante esto, lo que EE UU ha estado intentando hacer con Obama es reconstruir la posición de influencia y control. En Honduras, por ejemplo, Obama ha logrado llevar adelante un golpe de Estado. En Paraguay, no conocemos los detalles, pero supongo que Estados Unidos está detrás de la destitución de Lugo también. En Chile, EE UU está trabajando por debajo del radar, desarrollando relaciones militares para poder restablecer bases y esencialmente, si no restablecer el viejo sistema, al menos volverse más fuerte. Aunque no creo que funcione.”

–¿Hasta qué punto el desarrollo de los países de América Latina tiene que ver con que Estados Unidos ha estado concentrado en otros temas?

–Cuanta menor atención preste EE UU al continente, mejor para este último. Pero no se debe dar por sentado que eso haya ocurrido. De hecho, creo que ha estado prestando bastante atención. Cuando algo pasa en América Latina, EE UU está allí. En los ’80 estuvo muy activo en Centroamérica. En los primeros años de las dictaduras sudamericanas, EE UU apoyaba a todas. En Argentina, por ejemplo. En los ’90, América Latina estaba bastante bajo control con la estructura de los programas de ajustes, por lo que EE UU no tuvo que hacer mucho. Pero en la última década, EE UU ha sido empujado afuera y ha tratado con mucho ahínco de reconstruir su posición. Creo, en definitiva, que trata de aplicar más o menos la misma política que antes, pero tiene menos capacidad para implementarla.

–Varios de los gobiernos de América Latina que han sentado una posición más dura en su relación con Estados Unidos también se han enfrentado a las corporaciones mediáticas y han promovido nuevas medidas para regular el poder de los medios. ¿Cómo analiza eso?

–La situación de los medios en América Latina es prácticamente un escándalo. Están enormemente centralizados, en control privado, son muy reaccionarios y muy dañinos para los países. Dan una imagen muy distorsionada del mundo. Sin embargo, no creo que la respuesta correcta sea que los gobiernos los constriñan, sino que ayuden al surgimiento de alternativas comunitarias. En cierto punto eso ha comenzado a hacerse en Venezuela. Por otro lado, cuando ocurrió allí lo del canal RCTV, que no fue cerrado pero sí empujado al cable, escribí que acordaba con las protestas occidentales y también con el hecho de que algo así no podía suceder en EE UU. Pero agregué algo que lo hizo impublicable aquí. No puede pasar en este país por una buena razón: si algo así pasara acá, si la CBS, por ejemplo, apoyara un golpe de Estado contra el gobierno y después de unos días ese golpe hubiera sido revertido, no habría ningún juicio a los directivos y la cadena no seguiría transmitiendo. Simplemente, los dueños y directivos de esa estación serían asesinados por una escuadra especial sin juicio previo.

–¿Cree que el enfrentamiento abierto entre los gobiernos y los medios concentrados ayuda a concientizar a la gente acerca de los intereses detrás de los medios?

–En la mayor cantidad de países, los gobiernos apoyan a los medios concentrados. Y en las ocasiones en que eso no es así, creo que la mejor forma de responder no es poniendo presión, sino desarrollando alternativas, que es algo que el gobierno puede hacer. Algo así se está queriendo desarrollar acá en una pequeña medida. Por ejemplo, cuando el sistema de cable apareció en EE UU a inicios de los ’70, el Congreso aprobó una ley que impedía a las compañías de cable tener monopolios en algunas áreas particulares. Por ejemplo en la zona donde estamos, Cambridge. Cualquier red de cable que quisiera operar aquí debía incluir una señal comunitaria. Es una gran falla de la izquierda de EE UU que no aprovechen esta oportunidad. Acá hay una estación de la comunidad y si vas ahí te sorprendería ver que el equipo es bastante bueno. No es CBS, pero es mejor que otros en poder de movimientos políticos. Y muchas veces están dirigidos por lunáticos porque la izquierda no los usa. Llegan a mucha gente y podría ser usado como una base de medios alternativa.

–¿Qué es lo que les falta a los grupos de izquierda para sacar partido de esa posibilidad?

–Eso es lo que he estado discutiendo durante 40 años. Tienen muchas críticas sobre los medios que están justificadas, pero hay muy poco trabajo en tratar de crear alternativas. Y puede ser hecho, como pasó con Democracy Now, que funciona. Pero si los grupos de izquierda usaran esas posibilidades que están a mano, podrían hacer más cosas. Hay mucho para hacer.

–Y no sería importante sólo el contenido, sino también la forma en que se lleva a cabo…

–Estuve una vez en Brasil, antes de que Lula fuera elegido presidente, y una tarde él me llevó a los suburbios de Río, donde vi algo muy interesante de los medios populares que no sé si todavía funciona. Lo que pasaba era que un grupo de profesionales de los medios de Río iba a una plaza en el medio de una ciudad a las nueve de la noche, prime-time, y ponían un camión con una pantalla. Allí pasaban programas que eran sólo para la gente que estaba sentada en la plaza o en los bares de alrededor. Los contenidos habían sido escritos por gente de la zona, actuados por ellos y eran interesantes. No podía entender todo lo que decían, pero sí me daba cuenta de que algunos eran comedia, otros eran más serios y hablaban sobre la crisis de la deuda o sobre el HIV, por ejemplo. Después de los programas, una de las actrices iba con el micrófono y una cámara a pedirle un comentario a la gente que los había visto. Esas opiniones eran pasadas en la pantalla gigante y otra gente se sumaba. Generaba interacción comunitaria y esa gente no miraba la televisión prime-time, sino que prefería mirar eso. Todo estaba hecho por la comunidad salvo el equipo, que venía de la ciudad. Cosas como esas pueden ser hechas.

–Procesos políticos como la Primavera Árabe, el movimiento Occupy o el de indignados han conmovido sociedades con sus planteos. ¿Cree que estos grupos tienen potencial revolucionario?

–Creo que son importantes, pero hay muchas otras cosas también revolucionarias que están sucediendo. Por ejemplo, los desarrollos comunitarios y el trabajo en empresas. Algo de esa iniciativa, de hecho, vino de la Argentina post colapso. Gar Alperovitz trabaja sobre ello y cuenta de lugares como en Cleveland, donde hay una red de empresas cuyos propietarios son sus propios trabajadores. Cooperativas que empiezan a establecer vínculos a nivel internacional con otras empresas en España. Hoy eso está en varios lugares del país y es revolucionario. No sé si se alcanzará una escala como para cambiar la sociedad, pero es una de las cosas más importantes que están pasando.

–Una joven española que participó del movimiento de indignados en España decía que admiraba la experiencia de Occupy Wall Street porque en su país reclamaban por derechos que habían perdido y en EE UU por derechos que nunca tuvieron…

–Es que aquí se pelea por los derechos de otras personas. Ninguno de los que está en el movimiento Occupy y pasa el tiempo en el parque Zuccotti es pobre. Todos tienen, al menos, un plato de comida en la mesa y no vienen de los barrios más desventajados. Esa gente no tiene tiempo para estas cosas. Sin embargo, creo que están logrando llamar la atención de los medios en muchos aspectos. Los hechos que Occupy trajo se pusieron en el centro de la agenda nacional. Antes, se hablaba muy poco de la desigualdad, del fraude bancario, de la compra de las elecciones. Estas cosas ahora están siendo discutidas. De hecho, el slogan de “somos el 99% vs el 1%” se puede leer en la prensa de negocios y todos hablan de ello. Además, están haciendo cosas. Por ejemplo, con el huracán Sandy de hace un par de semanas, los primeros en salir a ayudar fueron los chicos de Occupy. También están ayudando a la gente que está siendo desalojada de sus hogares por los bancos: los apoyan para resistir el desalojo o van a la Corte a protestar. Por eso, puede transformarse en algo muy constructivo. De hecho, creo que lo más importante que hicieron, que la mayoría de la prensa no lo reconoce y nadie habla de ello, es que rompieron la atomización de la sociedad. Esta es una sociedad en la que la gente esta sola. Es casi sociopático. La gente no se junta para hablar, quedan atrapados en la televisión, en el consumo de bienes. Pero Occupy reunió a la gente, los puso a hacer algo cooperativamente. Abrió un espacio de discusión, interacción. La gente está aprendiendo a hacer cosas juntos y eso es muy importante y, en especial, en una sociedad como esta. Si dura, puede ser importante para inspirar a más grupos.

–¿Piensa que de este movimiento puede derivarse un cambio más profundo en la sociedad?

–Es uno de los tantos lugares. Hay muchas cosas que pasan en el país. Esto fue una especie de chispa y se puede ver. Se pudo ver en el hecho de que el día después de Zuccoti había movimientos Occupy en todo el país y, de hecho, en otras partes del mundo. Y ha pasado sólo un año, no se puede decir más, pero ha sido muy exitoso. Y si se pueden asociar a otros movimientos, como el de empresas recuperadas, puede ser muy interesante.

Una mirada a las redes sociales

La oficina de Noam Chomsky está repleta de libros. Entre dos escritorios en forma de letra L que ocupan dos de los laterales de la habitación, apenas hay un espacio libre para algunos portarretratos familiares. No sorprende que Chomsky admita no mirar mucha televisión y que se informa a partir de “toneladas de lectura”. “Leo la prensa nacional, la prensa de negocios, la internacional. Un sinfín de periódicos con un amplio espectro de perspectivas, incluso conservadoras”, describe. El cronista confiesa entonces que antes de la cita revisó sus datos biográficos en Wikipedia.

“Yo uso Wikipedia para algunas cosas. Si querés saber sobre matemática o historia medieval, está bien. Pero si es algún tema contemporáneo y controversial, entonces hay que ser muy cauteloso.”

–¿Y las redes sociales?

–No tengo una opinión porque estoy fuera de moda. La gente me dice que tengo una cuenta de Facebook, pero no la abrí yo.

–Le atribuyen un rol importante en la Primavera Árabe.

–Acá también tienen un rol importante. Cualquier grupo activista anuncia lo que hace en las redes sociales para sumar gente a sus actividades. Eso está bien, no tengo ninguna objeción contra ello. Pero lo más que hago es leer blogs ocasionalmente. Creo que es una gran cosa que cualquiera pueda decir lo que quiera en Internet, pero significa que el 99% son cosas sin importancia.

–Se suele criticar que afecta al periodismo acelerando los procesos y contribuyendo a la pérdida de análisis y chequeo de datos…

–Por eso leo los diarios y no las redes sociales. Pero algo interesante sucedió en la Primavera Árabe. En un punto (el presidente de Egipto Hosni) Mubarak cerró Internet. La interacción creció porque en vez de twitear la gente hablaba entre sí y la organización iba más rápido. Es decir, acelera las cosas pero tampoco tanto.

diciembre 20, 2012

La ciencia se echa a la calle por los recortes y la fuga de cerebros

Iturria: Deia.com – 2012/12/20

Cientos de científicos se movilizaron ayer en varias ciudades contra el ‘tijeretazo’ en I+D+i

Cientos de científicos se se movilizaron ayer en varias ciudades españolas para denunciar los recortes en ciencia que, según señalaron, están llevando al sistema científico y tecnológico al “colapso” y a jóvenes y no tan jóvenes al “exilio”.”El daño a nuestro sistema público de I+D+i será irreparable, destruyendo lo construido en decenios”, dejando sin trabajo y sin expectativas profesionales a miles de jóvenes y “afectando seriamente el devenir de la economía española”, según manifiestaron en un comunicado leído en diversas ciudades y en una carta remitida al presidente del Gobierno, al que piden una reunión lo antes posible.

Y es que el futuro, el progreso y el bienestar de la ciudadanía se basa en la I+D+i, recuerdan en el texto “Con I+D+i hay futuro”. Los investigadores, movilizados por el colectivo Carta Abierta por la Ciencia, que reúne a sociedades y organizaciones científicas, sindicatos y representantes de las universidades, lamentan que la financiación pública de la I+D+i acumule un recorte de un 31 % en los dos últimos años y un 38,67 % desde 2009. Esto ha tenido, aseguran, “consecuencias evidentes” sobre el sistema público, como que el presupuesto de los organismos públicos de investigación se haya reducido un 30 % en los últimos cuatro años, “colocando a instituciones emblemáticas como el CSIC en una situación muy grave que afecta a su viabilidad económica”.

Por eso, señalan, “es imprescindible dar un giro” a las políticas del Gobierno en I+D+i, para detener el “desmantelamiento del sistema”. En Madrid, la concentración se celebró bajo la lluvia por fuera de las facultades de Medicina y Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde, como en el resto, hubo una suelta de globos para simbolizar la “fuga de cerebros” de España.

A este acto acudió el rector de la UCM, José Carrillo, quien calificó los recortes de “irresponsabilidad” y dijo que de no cambiar el rumbo el sistema podría retroceder a los 80. Carlos Andradas, de la Confederación Española de Sociedades Científicas, que junto a la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas ha firmado el manifiesto, relató que han querido llamar la atención de toda la sociedad y en particular del Gobierno.

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diciembre 20, 2012

¿Dónde están la transparencia, la asunción de responsabilidades y la rendición de cuentas?

Iturria: Gara.net – 2012/12/20

ASIER BLAS PROFESOR DE CIENCIAS POLÍTICA EN LA UPV-EHU

El aspecto más preocupante es la falta de asunción de responsabilidades por parte de TIE por casos como los del Ayuntamiento de Sabadella

El 27 de noviembre de 2012 me sorprendieron dos noticias: la ONG Transparencia Internacional España (TIE) presenta unos datos que dicen que, junto al Gobierno de La Rioja, el Gobierno Vasco es la administración autonómica más transparente; ambas CCAA obtenían 97,5 puntos de transparencia sobre un máximo de 100. A mí, por tiempos, la noticia me daba ganas de ir al baño. La cuestión es que pocos días antes acababa de tener una experiencia con la administración autonómica vasca en la que ha reinado la opacidad y falta de transparencia en comparación con la práctica habitual de las diferentes administraciones del Estado español, es decir, la administración autonómica vasca es la campeona de las opacas como mínimo en un aspecto (de esto ya hablaré en otra ocasión porque me va a dar juego el asunto).

La cuestión es que mientras el Gobierno Vasco ponía a enfriar el champagne apareció otra noticia que debería haber invalidado o, al menos, cuestionado el «galardón» en forma de mención que había recibido el ejecutivo de Vitoria-Gasteiz. Resulta que el mismo día se puso en marcha una operación policial contra la corrupción en el Ayuntamiento de Sabadell. Nada nuevo en el horizonte, no hay ciudadano catalán que no sepa que en algunas instituciones catalanas están arrastrando un problema muy serio de corrupción. Lo de la seriedad también tiene que ver mucho con el tamaño, porque miren a su alrededor, pongan un poco de atención y verán que la administración pública y la empresa privada están plagadas de pequeñas corruptelas o pseudocorruptelas que son muy difíciles de probar. Pero, volviendo al tema, en el año 2010 la ONG TIE había calificado y premiado al Ayuntamiento de Sabadell, junto a otros cinco, como los más transparentes (100 puntos de 100 puntos posibles). Sin embargo, para muchos medios de comunicación parece ser que este detalle poco importaba para juzgar la veracidad del que califica al Gobierno Vasco como muy transparente.

Lo preocupante de este caso es la ausencia de reflexiones sobre cómo valorar una noticia de este tipo antes de lanzarse a promocionarla a bombo y platillo sin ningún espíritu crítico y con un tinte publicitario, aunque no sea intencionado. La simple presentación de la noticia, por muy objetivamente que se haga, puede ser propaganda pura y dura. Por ejemplo, si mañana elaboramos un índice de transparencia, organizamos una rueda de prensa, lo presentamos y decimos que el Gobierno Vasco es la institución autonómica menos transparente, no creo que la noticia fuera recogida por los medios de comunicación. Pero claro, quizás ustedes pensarán que nosotros no somos Transparencia Internacional España, y sí, tienen razón, por ello deberíamos de tener más credibilidad que quien entrega un premio de transparencia a un Ayuntamiento como el de Sabadell. Es más, tendríamos la oportunidad de meter la pata y créanme que mucho tendríamos que meterla para llegar al nivel de TIE.

El problema es que muchos medios de comunicación antes de elaborar y publicar sus informaciones no se hacen preguntas tan simples y necesarias como las siguientes: ¿quiénes son los que hacen el índice? ¿Quiénes están detrás y quién los ha elegido? ¿Dónde consiguen el dinero? ¿Cómo hacen el índice?… y así hasta llegar a las preguntas claves: ¿hacen bien su trabajo y son eficaces? ¿Cuál es el grado de fiabilidad del índice?

En el caso que nos ocupa, no hay más que mirar su página web, ver quiénes son y la información que hay en ella. Generalidades, sobre todo, para explicar lo que es Transparencia Internacional a nivel internacional y poca cosa más. Diría que es poco transparente la información que dan, especialmente en el caso español. No se dice nada sobre cuándo y cómo fueron elegidos sus miembros, sobre quiénes financian la ONG, etc. En casa de herrero cuchillo de palo. No obstante, que cada uno/a juzgue visitando su página web y sus informes, más bien informaciones poco desgranadas y extremadamente incómodas de consultar. La estrategia podría no ser inocente, ¿tanto cuesta colgar un documento PDF donde se recoja todo, en lugar de tener que ir clickando enlaces para entrar en una tabla, en otra tabla, en una pequeña explicación, etcétera?

Sin embargo, el aspecto más preocupante es la falta de asunción de responsabilidades por parte de TIE tras casos como los del Ayuntamiento de Sabadell, del que al parecer no ha ofrecido explicación alguna. Tampoco tengo la impresión de que la mayoría de los medios de comunicación hayan tratado de averiguar qué dice TIE al respecto y, por supuesto, tampoco me ha parecido que haya sido lo habitual relativizar el índice de transparencia autonómico de esta ONG a la vista de los antecedentes. Nada nuevo en el horizonte, es demasiado habitual que se les reconozca legitimidad a organismos privados que han demostrado hacer mal su trabajo.

El ejemplo más conocido es el de las agencias de calificación crediticia o agencias de rating, recordemos que Bernard Madoff, posiblemente uno de los mayores estafadores de la historia, estaba calificado por Standard & Poors con una triple A. En aquella ocasión, la crisis de las subprime (hipotecas basura) fue completamente obviada por las agencias de calificación, de igual manera que lo hicieron con empresas quebradas como Parmalat o Enron. Pueden ustedes sacar sus conclusiones.

diciembre 20, 2012

Una justicia sorda, ciega y muda

Iturria: Esther Vivas / Público.es – 2012/12/19

A la Señora Justicia se le han descompensado tanto las balanzas que finalmente se le han roto. Ni equidad ni imparcialidad ni acceso universal. Olvídense del artículo 24 de la Carta Magna que dice: “Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión”. Los derechos, tristemente, han pasado a la historia. Y la Justicia se ha quedado sorda, ciega y muda como los tres monos sabios chinos que se negaban a escuchar, ver y decir maldades.

El copago judicial ya está aquí. Este lunes han entrado en vigor las tasas judiciales. A partir de ahora, todos aquellos que tengamos que hacer uso de la justicia nos veremos obligados a pagar, o volver a pagar aquello que previamente ya hemos abonado mediante impuestos. Pero, ¿vamos a poder con tanto copago? Que si copago en sanidad, que si copago en justicia… y parece que tarde o temprano llegará el copago educativo. Pero la realidad es que cada vez cobramos menos, si es que cobramos, y pagamos más. Echen cuentas.

Y no sólo ahora nos toca pagar a todos sino que, además, las tasas, que antes únicamente abonaban las empresas con más de ocho millones al año de facturación, se duplican. ¿Cuánto nos costará tener acceso a la justicia? Entre 100 y 1200 euros más una parte variable en función de la cuantía del pleito, que puede hacer aumentar, y mucho, el total. Así, una persona mayor que haya sido estafada con las preferentes y quiera reclamar al banco sus ahorros de, por ejemplo, 128 mil euros, si no prospera la vía penal y tiene que acudir a la civil, deberá pagar 940 euros.

La situación llega al absurdo, por no decir al “robo”, cuando por querer interponer una demanda contra la Administración por una multa de tráfico de 100 euros tengas que desembolsar 200. Y si la sentencia es adversa y quieres recurrir al Tribunal Superior entonces la cifra aumenta a 800. ¿Y si te despiden? A pagar. El recurso de un trabajador contra una sentencia de despido ante el Tribunal Superior costará 200 euros y ante el Supremo 300.

Las tasas actuales perjudican especialmente a las mujeres maltratadas, ya que, aunque la demanda por malos tratos no implica el pago de tasas, es necesario abonar 300 euros, más la variable del 0,5% de los bienes que se reclamen, para pedir el divorcio. Si ya teníamos dudas de que la justicia fuese igual para todos, ahora es obvio de que no lo es. La justicia ha dejado de ser un derecho para convertirse en un privilegio accesible sólo a quienes se lo pueden costear.

La polémica desatada por las tasas judiciales se suma a un malestar creciente dentro y fuera de la judicatura, por asuntos como el caso Dívar, que llevó a la dimisión, después de intensas presiones, al presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo tras el escándalo por sus numerosos y cuantiosos viajes privados a cargo del erario público. Un caso que generó la mayor crisis en la historia del Consejo General del Poder Judicial, el máximo órgano de gobierno de los jueces en el Estado español, y que, por cierto, quedó impune ante la ley. No hay que perder de vista, recordémoslo, que si en un ámbito del Estado pesa como una losa la herencia del franquismo éste es el aparato judicial, reducto de la derecha reaccionaria y exponente de la continuidad entre el régimen anterior y el presente.

La política de indultos del gobierno español, ya sea del PP o del PSOE, se caracteriza por otorgar la medida de gracia principalmente a personas relacionadas con la administración pública, funcionarios y policías, o lo que es lo mismo, políticos ladrones, cargos de confianza corruptos y policías torturadores. Un claro y reciente ejemplo: 16 febrero de 2012, el Consejo de Ministros indulta a varios Mossos d’Esquadra condenados hasta cuatro años y seis meses de prisión por torturas, al amenazar de muerte a un detenido, pisarle la cabeza e introducirle una pistola en la boca, al más puro estilo Tarantino. Mayo de 2012, la Audiencia de Barcelona, en una medida atípica, ordena la ejecución de la condena y señala que de indultarse de nuevo sería “fraude de ley”. 23 de noviembre de 2012, el Consejo de Ministros indulta por segunda vez a los agentes. Impunidad y menosprecio. Más de 200 jueces firmaron en contra y señalaron que dicha acción atentaba contra el Estado de derecho.

Jueces, fiscales, abogados, usuarios… se levantan ahora en pie de guerra contra el ministro Alberto Ruiz-Gallardón. Sobran los motivos. En Catalunya, sin embargo, hay quienes esta misma semana cumplen un año luchando por la justicia en la Ciudad de la (In)Justicia. Se trata de la Asamblea de trabajadoras y trabajadores de la Ciudad de la Justicia que en diciembre de 2011 empezaron a organizarse contra la precariedad, los recortes y la liberalización del sistema judicial que afecta al conjunto de la ciudadanía. Desde entonces, no han parado: cortes de la Gran Vía, ocupaciones del vestíbulo de la Ciudad de la Justicia, coordinación con otros movimientos sociales, performances, despliegue de pancartas, charlas, participación en la Coordinadora Laboral del 15M, caceroladas y hasta un “juicio popular” a la justicia. Como dicen ellos: “Basta de recortes, sumemos luchas”.

Y acabo el artículo citando una de sus performances que, emulando los anuncios de megafonía del metro de Barcelona, dice: “Aviso a toda la población. ¡Precaución! Los carteristas de Convergència i Unió y el Partido Popular esperan una distracción para llevarse lo que es suyo: la nómina, los días personales, la paga de Navidad, su puesto de trabajo, su salud, su educación y su libertad. Así que organícese y luche, porque le están robando sus derechos, le están robando la vida”. Tomen buena nota.

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