Archive for noviembre 12th, 2012

noviembre 12, 2012

La clase trabajadora vasca avanza en su propio camino

Iturria: Gara.net – 212/11/12

Sonia González, Garbiñe Aranburu, Igor Urrutikoetxea LABeko Zuzendaritzako kideak

Es chocante que hace dos meses se nos hicieran llamamientos a desconvocar la huelga del 26-S y ahora se nos critique por no convocar dos meses más tarde

Nos encontramos desde el año 2008 asistiendo a una batería incesante de ataques por parte del capital. Euskal Herria lleva estos cuatro años respondiendo en los centros de trabajo y en las calles, así como lo está haciendo el sindicalismo combativo en distintos pueblos de Europa. Estos ataques están siendo orquestados por el capital financiero trasnacional y dirigidos por elementos opacos tales como el Consejo Europeo, el FMI o el BCE y, por tanto, una respuesta a nivel de Europa que sirva de apoyo a las luchas de todos los pueblos europeos por una Europa social sería lo deseable. Y LAB, por supuesto, no se quedaría al margen de una convocatoria de estas características. No es éste el caso, por mucho que se intente enmascarar y disfrazar como tal. Por mucho que se repita un argumento, la realidad es tozuda: con antelación ya se había convocado huelga general en Portugal y a ésta se le sumó el Estado español. En Italia hay convocado un paro de dos horas en cada turno. En Chipre no hay convocatoria, ni en Bélgica, ni en Malta. Y Grecia acaba de pasar por dos días de huelga, el 6 y el 7 de noviembre, pero no ha llamado al 14. En Grecia, como en Euskal Herria, no hemos esperado a que la Confederación Europea de Sindicatos (CES) llamase a un día de movilización.

De hecho, la convocatoria del CES, cuyo presidente en estos momentos es Toxo, no es un primer paso dentro de una estrategia de respuesta europea, sino un intento ex-profeso de dar legitimidad y sostén a una convocatoria de huelga en el Estado de unos sindicatos que saben que van perdiendo músculo y capacidad de movilización. Sostén que, por otra parte, llega de manos de una confederación de sindicatos que ha sido crucial para apuntalar el actual modelo de Unión Europea. Cabe decir que LAB, así como muchos sindicatos europeos, no forma parte de esta confederación.

Que los centros de decisión están cada vez más alejados y que esto promueve, a su vez, que las decisiones sean cada vez más alejadas a los intereses de la clase trabajadora es una constatación a nivel europeo. La necesidad de acercar esos ámbitos de decisión a los pueblos y la capacidad de participar en esas decisiones sería -o debería ser-, por tanto, una constatación necesaria. No es comprensible, así, que se nos pretenda obligar a los trabajadores vascos que ya hemos tomado ese camino a que renunciemos a él y, mucho menos, que se intenten contraponer artificialmente intereses nacionales a intereses de clase, a no ser que tras una supuesta defensa de la unidad de la clase trabajadora lo que se esconda realmente sea una defensa de la unidad de España.

Intereses nacionales e intereses de clase no son algo contrapuesto. Hace muchos años que comprendimos perfectamente que son las dos caras de una misma moneda. Sin embargo, la gestión que se está haciendo de la crisis está llevando cada vez a más personas a comprender que son dos caminos inseparables, que el derecho a decidir de un pueblo y que su clase trabajadora tome parte en las decisiones es la única manera para que dicha decisiones sean tomadas de una manera realmente democrática. Este déficit democrático es el que permite que sea el gran capital financiero el que decida por encima de la voluntad popular.

El sindicalismo de acompañamiento de CCOO y UGT no ha cambiado, tan siquiera en estos años en que el capital con la ayuda de las elites políticas pretende hacer y deshacer a su antojo. No ha cambiado en Vascongadas, donde una minoría sindical se ha sentado en una mesa de diálogo social con el único contenido de servir de cobertura a los recortes de Patxi López. Tampoco ha cambiado en Nafarroa: si en marzo hablaban de unir fuerzas con LAB y ELA, tres meses más tarde firmaban un acuerdo sobre esa misma reforma para subordinar los convenios de Nafarroa a lo que se decidiera en Madrid, dar por buena la pérdida de poder adquisitivo y aceptar más flexibilidad y, por tanto, más desempleo. En Euskal Herria no queremos volver a la situación del 2008, ni queremos movilizarnos en contra de unas reformas sí y en otras hacer de acompañamiento del capital, así como sucedió con la brutal reforma de las pensiones en enero del 2011: mientras CCOO y UGT firmaban en Madrid, el 27 de enero de 2011 la clase trabajadora vasca volvía a tomar las calles.

Es cuando menos chocante que hace dos meses se nos hicieran llamamientos a desconvocar la huelga del 26 de septiembre y ahora se nos critique por no convocar dos meses más tarde. Y es cuando menos triste que se busque la legitimación de una convocatoria, no explicando sus objetivos, sino por contraposición y basándose en la descalificación de quien no la comparte.

Es perfectamente comprensible que cierta parte de la clase trabajadora apele a la unidad sindical. En la unidad reside la fuerza, pero la pregunta crucial y que aparece acto seguido es en favor de qué objetivos va a depositarse esa fuerza. Que sumar es el camino lo tenemos muy claro en LAB y que esa apuesta va dando sus frutos podemos constatarlo fácilmente, ya que cada vez son más sectores los que se suman al camino que emprendimos en 2009. Hemos demostrado que en este pueblo hay capacidad de movilización y prueba de ello dan cinco huelgas generales. En Euskal Herria hay un proceso social en marcha, un proceso social que lucha por una alternativa y por construir otro modelo. Ese es el objetivo en que hemos decidido depositar nuestra fuerza.

No se trata de recortes puntuales, sino de una transformación completa y estructural de todo el modelo económico y social, una venta rápida y barata de recursos públicos y derechos laborales y sociales. Euskal Herria, por el contrario, está avanzando y como pueblo está confrontando y haciendo su camino por una verdadera alternativa. Porque hay alternativa a esta reforma capitalista integral y salvaje, una verdadera alternativa, construida según decida la clase trabajadora vasca en toda su extensión. Este país tiene recursos suficientes y capacidad organizativa y de movilización para ello. Es hora de dejar de mirar a Madrid, ser conscientes y valorar el recorrido que comenzamos, sin esperar a nadie, en el 2009. Ahora es el momento de seguir adelante y de impulsar acuerdos estratégicos en lo social, sindical y político entre quienes realmente pretendemos construir aquí un nuevo modelo económico al servicio de la clase trabajadora y no del capital.

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noviembre 12, 2012

El futuro de la universidad

Iturria: Publico.es – 2012/11/07

Resulta obligado preguntarse si no es preciso  considerar como especialmente significativo que, en  la situación actual en la que nos encontramos, —en que la mentira premeditada y planificada se intenta  hacer pasar por una inevitable “modificación democrática”—, aparezca un  artículo en El País, el 2 de Noviembre pasado titulado ¿Quien mandará en la Universidad? y firmado por Ivanna Vallespin.

El artículo da mucho de sí, pero como resulta  materialmente imposible analizarlo extensamente, intentaremos (con)centrarnos en el párrafo inicial, dejando perfectamente claro que se puede utilizar ese mismo planteamiento  con el resto del escrito:

El modelo actual de Universidad está en entredicho. Los campus se encuentran en un punto de inflexión generado por la merma de los recursos públicos, un número de licenciados que el mercado laboral español no es capaz de absorber y la necesidad de mejorar unas discretas cuotas de investigación respecto a otros países europeos. Ante este panorama, el Gobierno prevé remodelar de arriba abajo la Universidad, tanto en relación al contenido (eliminar la Selectividad, revisar el catálogo de titulaciones…) como la estructura. Para abordar esta última, ha encargado un informe a una comisión de expertos que se espera tener listo para diciembre. El documento debe trazar las líneas del nuevo modelo de gobernanza de las universidades, que incluye desde revisar los órganos de gobierno de los campus (quién manda y cómo se eligen los directivos) hasta el sistema de financiación (qué parte de los fondos serán públicos y qué parte, privados) y la forma de contratar al profesorado.

Es difícil decir tantas medias verdades —en muchas ocasiones mucho peores que las mentiras porque resultan bastante más creíbles— en tan escaso espacio. La primera afirmación ya es inexacta. “El modelo actual de Universidad esta en entredicho”. Lo adecuado sería: “El gobierno ha decidido acabar con el modelo actual de Universidad Publica a cualquier precio y con la mayor rapidez posible” para lo que es casi imprescindible convencer a los españoles de su inevitabilidad e incluso, si es posible, de su conveniencia. En la consecución de semejante tarea resulta imprescindible la “adecuada” colaboración de periódicos y periodistas. Y pensamos que el artículo que comentamos es un perfecto ejemplo, y el periódico elegido uno de los más idóneos, para alcanzar el objetivo propuesto.

La segunda afirmación es una mezcla de verdad y de mentira, puesto que si “los campus se encuentran en un punto de inflexión” es fundamentalmente por la merma de recursos públicos, algo que fue perfectamente planificado por los gobiernos estatales —iniciado por el anterior y refrendado y ejecutado con fruición  por el actual— y autonómicos —pionero siempre el de la Comunidad Madrileña— como el sistema mas idóneo para conseguir la tan esperada privatización de  la universidad pública. La existencia de un número de licenciados de la universidad —pública y privada— que el mercado no es capaz de absorber es algo que tiene numerosos lustros de existencia y múltiples causas y nunca podía servir como única excusa para una modificación radical de la universidad, mientras que la tercera, “la necesidad de mejorar las cuotas de investigación” es literalmente, una mentira, una invención para justificar las decisiones tomadas. Por más que se intente manipular los datos —y el Ministerio, con su máximo responsable a la cabeza, es un convencido de sus ventajas, sobre todo porque sus efectos se expanden por/ante la pasividad de los creadores de la opinión pública—, la relación investigación/inversión era absolutamente defendible y perfectamente homologable con la europea, aunque estuviera lejos de ser una situación idílica. Tras los más de 5.200 millones de euros recortados en enseñanza por el ínclito Wert, es obvio que la situación se ha agravado dramáticamente, rozando incluso la posibilidad de su desaparición.

Y llegamos a la gran mentira. “Ante este panorama el gobierno prevé remodelar de arriba abajo la universidad”. Primero se crea voluntariamente las condiciones idóneas, infectando las células sanas y luego uno se autopostula como el único cirujano/carnicero capaz de atajar la enfermedad. Si semejante planteamiento demuestra que funciona admirablemente con el tema de la crisis/estafa económica, ¿por qué razón no trasladarlo a la privatización de los servicios públicos? Dicho y hecho. Según el artículo de El País,  el Gobierno interviene “ante semejante panorama”. El problema es simple y sencillamente que no es cierto. Sin necesidad de remontarnos al plan Bolonia, lo que ahora se anuncia como novedad estaba perfectamente previsto desde hace bastante tiempo. Y hay pruebas que lo demuestran: En el año 2010, encargado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y firmado por Federico Gutiérrez Solana como presidente de la CRUE y Patricia Botín —hija del dueño del banco de Santander— como presidenta de la fundación CYD,  se entrega un informe conocido bajo el nombre de Estrategia Universidad 2015, que deja perfectamente claro el camino que va a seguir la universidad en los años venideros. Sobre el tema especifico de la elección de rector veamos lo que en 2010 decía ese informe: “Lo primero que hay que poner de manifiesto es que el debate hoy en día no se centra en el proceso de elección del rector sino en el hecho de si este debe ser elegido o directamente designado”. Tras decantarse claramente por la designación por parte de un órgano externo a la universidad —¡a imagen y semejanza de los actuales Consejos Sociales, pero ampliado!— ante el que éste tiene que rendir cuentas, “más importante  si cabe que el sistema de elección de rector es el que atañe a la elección o designación de los responsables de los centros”. No contentos “los autodenominados demócratas de toda la vida” con  decantarse por el nombramiento digital de los decanos de los centros, avanzan un pasito más y plantean la conveniencia —en aras de evitar que las discrepancias empañen el resultado final— de que éstos a su vez designen de idéntica forma a los directores de departamentos. El círculo  de la  racionalización/democratización/privatización de la universidad  ya está logrado, y se ha conseguido la aniquilación  absoluta de cualquier vestigio democrático en la designación de los responsables de la universidad.

El artículo afirma que para solucionar el tema se ha nombrado por parte del Ministerio un comité de “expertos”—que “casualmente” presenta total mayoría del PP—  y que en diciembre emitirá su informe. Que dicho informe,  de nuevo “casualmente”, vaya  a coincidir en  líneas generales  con lo propugnado por Estrategia Universidad 2015, de la misma forma que ya ha ocurrido lo mismo con el comité de expertos catalanes, nos obliga a plantearnos si —generalizando— la actitud de la prensa ante este tema proviene de una ignorancia supina, o simplemente, forma parte de una connivencia que como todo el mundo sabe, tiene por objetivo beneficiar a ambas partes.

Antonio Castro
Profesor de la Universidad Complutense de Madrid
Jaime Pastor

Profesor de la UNED
Ángel Ponce

Profesor de la Universidad Politécnica de Madrid

noviembre 12, 2012

El Sistema Nacional de Salud está siendo desmantelado

Iturria: ATTAC / Marciano Sánchez Bayle y Elvira S. Llopis – 2012/11/11

Al calor del discurso de la “necesaria austeridad en el gasto público”, se está abordando un cambio de modelo sanitario que vira peligrosamente hacia la privatización desde el punto de vista de la provisión (ampliación del campo de negocio de la salud), y hacia la fragmentación y la exclusión desde el punto de vista de la prestación (inmigrantes en situación irregular, medicamentos y servicios que dejan de formar parte del sistema), impactando así en los grupos económicamente más desfavorecidos y/o con mayores necesidades de atención sanitaria.

No hay que extrañarse: es el modelo neoliberal. Pero sí hay que rebelarse contra él.

El Sistema Nacional de Salud en España se puso en marcha a imagen y semejanza del NHS británico con la única diferencia de la provisión en la Atención Primaria. En España la Atención Primaria se proveía a partir de centros de salud con equipos multidisciplinares de profesionales de la salud (médicos, enfermería, etc), en contraste con una prestación mas individualizada en Reino Unido, aunque posteriormente se fueron constituyendo equipos con características mas similares a la situación de España, pero sin llegar a la asalarización de los profesionales.

Este paralelismo se ha venido acentuando con el tiempo, sobre todo en términos negativos: el proceso privatizador empieza a plantearse en España como copia de las iniciativas de Margaret Thatcher (working for patients 1989) y se extiende en paralelo en los dos países (separación de financiación y provisión, empresarización de los centros sanitarios, establecimiento de pseudo mercados, incremento del papel del sector privado sufragado con fondos públicos, etc.), en general iniciándose en RU y copiándose  posteriormente en España, aunque alguno de los “inventos” españoles se han traspasado después a Inglaterra (por ejemplo, las fundaciones).

En esencia se trata de un proceso de recorrido en paralelo, en el que, hasta ahora, las iniciativas privatizadoras se han ensayado antes en Reino Unido y posteriormente se han extendido a España, pero todas ellas con la misma lógica: desregular el sistema sanitario publico, separar financiación y provisión, introducir modelos de mercado y pseudo mercado y abrir un espacio progresivamente mayor a la provisión privada.

Con el tiempo, podemos pensar que el acceso estará cada vez mas mediatizado por  la capacidad de pago, lo que socava un principio fundamental del Sistema Nacional de Salud. A pesar de que la emergencia de nuevos requerimientos para el cuidado de la salud del SNS requiere de una legislación aún más inclusiva, ya que los pacientes se enfrentan a un derecho a la salud reducido y mayores tiempos de espera, con lo que deben encararse al dilema de renunciar a la atención médica necesaria o la búsqueda de soluciones en el sector privado.

El mantenimiento de la Sanidad Pública precisa, ya sea en tiempos de crisis, ya sea en tiempos de bonanza, de recursos suficientes para asegurar la atención de calidad a los problemas de salud de la población y su prevención sin que medien barreras de ningún tipo en su acceso, ni legales ni económicas; el cuidado de la salud no se puede demorar sin consecuencias fatales tanto desde el punto de vista individual como colectivo.

Tanto en España como en el Reino Unido, la población está soportando drásticos recortes en el gasto público, entre ellos el dedicado a los servicios de salud, por creer que son irremediables en estos momentos. Sin embargo, un enfoque alternativo es posible; y es, además, deseable.

Un enfoque que se base en una reforma en profundidad de la recaudación fiscal que la haga bascular fundamentalmente en impuestos progresivos, acomodados al nivel real de renta, persiguiendo con contundencia la evasión fiscal, supone el primer e ineludible paso. Sobre él hay que construir un sistema de financiación de la Sanidad Pública suficiente y finalista, controlada por el Ministerio de Sanidad y el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) que asegure unos presupuestos sanitarios suficientes.

Como es necesario un mayor rigor en el debate sobre el gasto sanitario.

En España no existe un problema real de exceso de gasto sanitario público, sino mas bien lo contrario; tampoco existe una sobreutilización del sistema sanitario (la tasa de consultas/habitante y año esta por encima de la media de la UE, mientras que las estancias hospitalarias/habitante/año son las menores de toda la UE) y, por otro lado, tanto los medicamentos como las pruebas diagnósticas y los ingresos hospitalarios son indicaciones de los profesionales sanitarios, así como la mayoría de las consultas. Por otro lado los copagos / tasas o tickets moderadores no han demostrado ningún efecto sobre la contención de la demanda inapropiada y si sobre la equidad y la accesibilidad, además de tener elevados costes de transacción y efectos indeseados desde el punto de vista del estado de salud de la población.

Por todo ello es imprescindible el mantener la gratuidad en el momento del uso de las prestaciones asistenciales y además el garantizar que no se van a producir tasas en algunas CCAA rompiendo el principio de cohesión y equidad del SNS.

Hay límites a los recursos disponibles en cualquier sistema de salud. Sin embargo, un fuerte financiamiento público, que minimiza la importancia de la medicina privada contribuye al establecimiento de una “norma cultural” en el que el pago del cuidado de la salud no se produzca, salvaguardando así la posibilidad de un acceso equitativo. La mercantilización de la atención a la salud desafía esa norma cultural, tanto más cuando se establece normativamente el pago por el cuidado de la salud, erosionando su principio fundamental que es la gratuidad en el momento de uso.

Es por eso por lo que hay que rebelarse contra unas políticas que empobrecen la Sanidad Publica, establecen barreras en el acceso para los más pobres y los más enfermos y solo son favorables para los intereses económicos de las empresas aseguradoras y las multinacionales de la farmacia y la tecnología médica. Hace falta un gran acuerdo social y profesional para conseguir detener el desmantelamiento de nuestro sistema sanitario público.

noviembre 12, 2012

Rajoy: está usted matando a gente

Iturria: Juan Torres López / Publico.es- 2012/11/10

En nuestro libro Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero Vicenç Navarro y yo presentamos los datos que muestran que las políticas de ajuste como las que está aplicando el gobierno de Rajoy matan a la gente.

No se trata de una afirmación retórica, ni mucho menos: cuando se recortan los gastos en sanidad miles de personas que necesitan atención médica dejan de tenerla, o la tienen en peores condiciones y terminan muriendo antes. Igual le ocurre a otras que son dependientes y que dejan de tener la asistencia que necesitan para sobrevivir. Y cientos de personas se desesperan cuando pierden sus casas, cuando se quedan sin ingreso alguno para salir adelante, cuando ven que los bancos destrozan a sus familias o que no pueden alimentar a sus hijos, y se suicidan. Esto último es lo que le viene sucediendo a una media de tres personas diarias en los últimos años de crisis.

En todos los países en donde se han aplicado recortes en salud, dependencia, pensiones o incluso en educación como los que realiza Rajoy ha pasado lo mismo, y eso es lo que ya ocurre y seguirá ocurriendo en España mientras el gobierno se empeñe en recortar los recursos que se necesitan para sostener adecuadamente los servicios públicos esenciales. España no va a ser una excepción sino que se sumará a la ya larga lista de países en donde las políticas de ajuste neoliberal han matado a miles de personas. Hablemos claro, en España se está produciendo ya el mismo tipo de actuación política que se ha dado en otros lugares y que, aunque no esté reconocida aún como tal, es un auténtico crimen económico contra la humanidad. Al igual que ha pasado a lo largo de la historia con otros crímenes de este tipo, el hecho de que aún no esté reconocido formalmente no significa que no se esté produciendo, y aunque ese reconocimiento tarde más o menos tiempo en llegar, nadie debería ser tan ingenuo como para pensar que los pueblos no van a ser capaces de castigarlo como tal en el futuro.

Cometen el crimen los especuladores que elevan artificialmente los intereses obligando a los Estados a asumir una deuda innecesario que desestabiliza sus economías y los arruina. También los organismos que imponen los recortes sin justificación, porque la experiencia y los datos muestran que ningún país ha salido adelante mejor o superado las crisis recortando servicios de bienestar, sino que así solo se ha conseguido abrir a la puerta a los negocios privados que los encarecen y dejan excluidos de su disfrute a millones de personas. Por supuesto, también los banqueros que han provocado una crisis y ahora utilizan todo su poder para echar sus costes sobre las espaldas de los demás. Y son criminales contra la humanidad los gobiernos que permiten hacer eso y dejan indefensos a sus ciudadanos y que, para satisfacer a los poderosos, les niegan y recortan derechos que sus propias constituciones reconocen como fundamentales para la estabilidad, la paz social y para la vida misma.

La evidencia indica claramente que la deuda es simplemente el resultado de una estrategia perfecta y artificialmente urdida que constituye el negocio de la banca, que en Europa no habría apenas problema de deuda soberana de no haberse prohibido que los bancos centrales financiasen a los Estados, para así beneficiar a los bancos privados pagándoles intereses multimillonarios, e incluso que para reducirla no sirven los recortes que llevan a cabo los gobiernos europeos, porque terminan provocando menos ingresos totales y también del Estado. Lo que revela claramente que si se reducen gastos en servicios públicos y se reducen derechos no es, como se dice, porque quieran acabar con la deuda (que sería como decir que los bancos quieren acabar con su propio negocio), sino porque tratan de abrir más espacios al gran capital privado a costa, como he dicho, de matar a la gente que deja de disfrutarlos.

Estamos de acuerdo en que los gobernantes que toman estas medidas, como Rajoy, no matan materialmente pero eso no quiere decir que no sean responsables directos de las muertes que producen sus políticas. Cierto que no son ellos los que empujan a quienes se suicidan tirándose de la ventana cuando los bancos los echan de sus casas, que no cierran personalmente las consultas o que no quitan de las manos de los enfermos la medicación que necesitan. Pero dictan las leyes que hace que eso ocurra y que condena a la mucha gente a morir innecesariamente. Y por eso son criminales que deberían ser juzgados y condenados si es que en el mundo y en nuestro país hubiera un poco de justicia.

No hay derecho a que la gente más humilde tenga que soportar tanto daño y sufrimiento mientras que los gobiernos no paran de darle dinero, apoyo y escondite a los banqueros delincuentes (¿a cuántos delincuentes corruptos ha indultado ya el gobierno de Rajoy?) mediante leyes totalmente contrarias a las que habían prometido aplicar cuando se presentaron a las elecciones.

No hay derecho a cometer y perdonar este tipo de crimen con impunidad. Rajoy y sus ministros tienen que saberlo y hemos de decírselo a la cara bien claro: son responsables directos de que la gente esté sufriendo y muriendo. Firman leyes a favor de los bancos con las manos manchadas de sangre. Esa es la pura verdad y deberíamos impedir cuanto antes que sigan haciendo estas barbaridades que vienen cometiendo.

noviembre 12, 2012

Comunicado de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca

Iturria: Plataforma de Afectados por la Hipoteca / Kaos en la Red – 2012/11/11

Ante la reunión realizada entre Gobierno y PSOE para “frenar el drama de los desahucios”, desde la PAH queremos hacer algunas puntualizaciones de urgencia.

– Las ejecuciones hipotecarias y los desahucios que hoy destrozan las vidas de miles de personas en España no han caído del cielo. Son la consecuencia de unas políticas públicas aprobadas por PSOE y PP en distintos gobiernos, caracterizadas por especular con la vivienda, impulsar el sobreendeudamiento de la población y sobreproteger los intereses de la banca, entre otros.

 La burbuja estalló desde hace al menos 4 años. Desde febrero de 2009 la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) viene denunciando el genocidio financiero que se está cometiendo en este país: las miles de ejecuciones hipotecarias y de desahucios, las deudas ilegítimas que condenan a la población de por vida, una ley perversa que deja a las personas en absoluta indefensión, el sin sentido de que bancos acumulen miles de pisos vacíos mientras miles de familias se quedan en la calle sin realojo alguno. Sin embargo, en todo este tiempo ni el gobierno del PSOE ni el del PP han querido escuchar ni dialogar jamás con la PAH. Al contrario, se han limitado a aprobar rescate bancario tras rescate, destinando miles de millones de euros a unos bancos irresponsables sin exigir ninguna contrapartida.

– Las medidas aprobadas hasta la fecha por los gobiernos de PSOE y PP han sido un absoluto fracaso desde el punto de vista de la gente afectada. Primero la moratoria ICO del PSOE, luego el código de “buenas prácticas” del PP… sólo han servido para que la banca ganara tiempo y siga ejecutando y desahuciando cada vez más. Recordamos que las estadísticas de desahucios son cada trimestre peores. Según los datos del primer semestre de 2012 sólo en estos primeros meses se han producido casi 100.000 desahucios: 532 al día.

– La PAH lleva casi 4 años de travesía en el desierto: sin nulo reconocimiento institucional, batallando en la calle para frenar los desahucios, negociando con los bancos caso a caso, hablando con servicios sociales, juzgados, ayuntamientos y aquellos partidos políticos que han querido escuchar. A pesar de las dificultades, la dignidad de la gente afectada y la fuerza de la población movilizada en defensa de los derechos humanos, han logrado que este movimiento no parara de crecer y de sumar apoyos. Por ello, debemos felicitarnos todas las PAH, así como otros colectivos y movimientos sociales afines, si hoy finalmente el Gobierno ya no puede seguir negando la evidencia. El debate que hoy ocupa las portadas de los medios de comunicación es el resultado de la movilización social, empezando por la de la propia gente afectada.

 No podemos dejar de protestar por lo que claramente es el enésimo acto de arrogancia por parte de Gobierno y PSOE. Pretender resolver el problema a través de un “grupo de expertos” de ambos partidos sin contar en ningún caso con la voz de la propia gente afectada ni el colectivo que ha situado este debate en la agenda política y mediática, es de una miopía arrogante que ahonda el abismo que separa al bipartidismo PPSOE de la mayoría de la población.

 Teniendo en cuenta todo lo anterior, resulto lógico que la PAH reciba con escepticismo y desconfianza el anuncio de un pacto entre PP y PSOE para sacar adelante una ley urgente que frene los desahucios.Aunque aún no se ha concretado en qué consistirá esa reforma urgente, los comentarios realizados por los portavoces del Gobierno y la propuesta de ley avanzada por el PSOE nos hacen tener lo peor: que de nuevo nos encontraremos con alguna medida insuficiente, que como mucho será útil para aquellas personas que aún no encuentren en procedimiento de ejecución. En ningún momento ni PP ni PSOE están hablando de medidas retroactivas o que den respuesta a la gente ya afectada: es decir, los cientos de miles de personas que ya están sufriendo la injusta ley hipotecaria y los desahucios: 400.000 son las ejecuciones hipotecarias ya iniciadas en el estado Español desde 2007.

 Para finalizar, nos permitimos recordarle al PPSOE que si realmente quiere resolver el problema de las ejecuciones hipotecarias y los desahucios, las soluciones hace tiempo que están sobre la mesa: dación en pago retroactiva, moratoria inmediata de los desahucios de viviendas habituales y alquiler social de las viviendas que de forma ilegítima acumula la banca. Éstas son medidas de mínimos que resolverían los problemas más graves y urgentes de la población afectada. Son las medidas que la PAH lleva proponiendo año tras año, y que ICV, IU y ERC han recogido y trasladado en hasta 4 ocasiones al congreso de los diputados, siendo PPSOE en cada una de esas votaciones quienes han impedido que prosperaran. Son esas mismas medidas las que recoge una Iniciativa Legislativa Popular actualmente en curso, que cuenta con el apoyo de numerosas organizaciones y colectivos, que ya lleva recogidas más de 500.000 firmas y sigue sumando apoyos día tras día.

Lo cierto es que la gente afectada no puede esperar más. La situación para miles de familias es insostenible. PP y PSOE tienen una última oportunidad de escuchar las demandas ciudadanas. Si no lo hacen y con carácter urgente, la indignación social que hasta la fecha se ha concentrado en las entidades financieras pasará a señalarles y a exigirles que rindan cuentas. Les hacemos directamente responsables de la miseria y el dolor de las miles de personas que hoy sufren la estafa bancaria y la violencia de los desahucios.

noviembre 12, 2012

“Hemos perdido el miedo como ciudadanos, pero como trabajadores predomina la resignación”

Iturria: Maspublico.com / Rais Beniítez  – 2012/11/10

El 2011 quedará en la memoria como el año de las revueltas. Las protestas de la primavera árabe prendieron la chispa del 15-M. La ola de movilizaciones fue de Madrid a Barcelona, y de Atenas a Nueva York bajo un sentimiento común: la indignación. Pero, ¿en qué medida podemos relacionar las revueltas árabes con los movimientos indignados? ¿Responden a causas comunes? ¿Estas nuevas formas de movilización han sustituido ya a las protestas sindicales tradicionales? ¿Hasta dónde llega la crisis de la democracia?

Estas y otras cuestiones son las que han abordado Esther Vivas y Josep Maria Antentas, expertos en movimientos sociales, en su libro ‘Planeta Indignado. Ocupando el futuro’. Publicado a principios de este año, el ensayo va ya por la segunda edición. En un encuentro con MásPúblico, los autores repasan los temas más destacados del libro, y exponen sus razones por las cuales la sociedad debe avanzar hacia un cambio de sistema.

¿Qué ha supuesto el 15-M?

Vivas: El 15-M fue el inicio de un nuevo ciclo de movilizaciones, en el cual aún nos encontramos. Lo que emergió en el 15-M fue todo el malestar, la indignación acumulada, fruto de una situación de crisis y de las políticas para salir de ella que se estaban aplicando. Las causas que dieron lugar a la emergencia del movimiento no han hecho más que aumentar. Las razones de la crisis continúan, y por tanto hay espacio para que esta indignación continúe en aumento.

La crisis hizo eclosionar el movimiento pero las causas ya eran latentes…

Antentas: La crisis que comienza en 2008 acentúa toda una dinámica que ya habíamos tenido los últimos 30 años: desgaste del Estado del Bienestar, políticas neoliberales que habían reducido derechos y habían precarizado el mercado laboral… El capital financiero está aprovechando la crisis para cambiar de modelo social. Detrás de los recortes, del número de profesores que se van a la calle, del número de quirófanos que se cierran, lo que hay es un intento de cambiar de modelo social para ir hacia un modelo de sociedad en el cual el capital financiero gobierne sin ningún tipo de restricción.

Durante dos o tres años el debate que teníamos es “¿cómo puede ser que con todo lo que está pasando la gente no se mueva?”. La gente estaba un poco paralizada por el shock inicial. Lo que provocó el cambio de contexto fueron las revoluciones en el mundo árabe, que de alguna manera transmitieron el mensaje de que es posible luchar y ganar.

Así que las revueltas árabes ejercen de palanca…

Vivas: La primavera árabe nos devuelve la confianza en que la acción colectiva puede cambiar las cosas. Que si nos organizamos, si salimos a la calle, si luchamos, se pueden conseguir cosas. Antes de que estallase el movimiento pesaba mucho el miedo, la resignación, el escepticismo, y las revueltas en el mundo árabe nos devuelven la confianza. Eso, que parece poco, es extremadamente importante, porque pensar en que podemos cambiar las cosas es el primer paso para conseguir llevar a cabo estos cambios. Desde mi punto de vista, el elemento importante que tienen estas revueltas es que nos retornan esta confianza en el “nosotros”.

Los movimientos indignados se han desarrollado en varios países… ¿el conflicto que los genera es global?

Antentas: La crisis es internacional, y las políticas que se están aplicando en toda la Unión Europea son las mismas. Todos los movimientos de lucha que han surgido contra la crisis nacen en un contexto nacional y estatal concreto, y por lo tanto reaccionan a causas concretas y son diferentes unos de otros (lo que pasa en el caso español no es lo mismo que sucede en Grecia o en Portugal, o en los Estados Unidos), pero simultáneamente se insertan en un contexto general. Son movimientos específicos que forman parte de la misma dinámica general. Al mismo tiempo, los movimientos se han influenciado unos a otros.

Se retroalimentan.
Antentas: Hay una influencia recíproca: se copian eslóganes, conceptos, prácticas como el tema de la ocupación de plazas. Por otro lado, es una cosa muy típica de los movimientos sociales: el efecto imitación, emulación, difusión…

En el libro habláis de una “democracia oligarca”, ¿hasta dónde alcanza la “crisis de la política?

Vivas: Justamente unos de los elementos en común de todos estos movimientos es la reivindicación de más democracia. Está claro que no se puede comparar la situación en el mundo árabe con la de aquí, pero las ansias de más democracia y de tener la capacidad de decidir sobre las políticas públicas es un elemento unificador.
En el Estado español hay una crisis del régimen salido de la transición, de la monarquía, del sistema democrático actual. Se han visto sus límites: una democracia supeditada a los intereses del mercado, del capital, y que no tiene en cuenta las necesidades colectivas de la mayor parte de la población. La crisis ha hecho caer la careta al sistema, pero a la vez la emergencia del movimiento aún ha acentuado más las propias contradicciones del sistema.

En los últimos años hemos visto como la Troika investía a presidentes a dedo en Grecia y en Italia…

Antentas: Estos golpes de estado financieros son el máximo exponente del secuestro de la política por parte del poder financiero, y de cómo en el marco actual las propias instituciones democrático-parlamentarias tradicionales se vacían de contenido. Se produce una cierta implosión de los mecanismos democráticos tradicionales, que por otro lado ya eran bastante limitados.
También observamos como se acerba mucho la lógica neocolonial del proyecto europeo. Aparece muy claramente que en la UE hay un centro y una periferia, y la lógica que se establece entre un lado y otro es el del imperio y la colonia. Con la crisis se difuminan todas las cortinas de humo y el mundo aparece de forma brutal, tal y como es.

¿Puede suceder algo parecido en España?

Antentas: Es una hipótesis que no debemos descartar. El Gobierno de Rajoy se está quemando muy rápido y cuando se queme, seguramente, el recurso del sistema será un gobierno de concentración nacional PP-PSOE con algún tipo de técnico a la cabeza. Es el mecanismo que evitaría concurrir a unas elecciones, que es lo que el sistema no puede permitirse para que no se genere más inestabilidad.

Vivas: Aquí aún no se ha dado esta situación, pero el ministro de Economía, el señor Luis de Guindos, antes de ocupar este cargo había sido presidente de Lehman Brothers en España y Portugal. Vemos también la influencia del poder financiero en las políticas económicas que se están llevando a cabo. Y se ha puesto claramente de manifiesto los vínculos estrechos entre la clase política actual y las élites económicas y financieras del país. La dinámica de puertas giratorias es una constante: hoy muchos de los que estuvieron en el Gobierno han pasado a formar parte de los consejos asesores de las principales empresas del país y viceversa.

Después de un año de protestas masivas como fue el 2011 llegaron las elecciones y lo que sucedió es la victoria clara de la derecha…

Vivas: Hay que tener en cuenta que las elecciones no son un reflejo del malestar social en las calles ni de la indignación. Vienen muy determinadas por la capacidad de los partidos políticos mayoritarios para salir en los medios, en parte gracias a la financiación por parte de la banca. Unas elecciones no son neutrales, son unos de los terrenos más desfavorables para los movimientos sociales. Para ver un traslado de esta indignación a las urnas hace falta que pase más tiempo.

En este sentido, creo que Grecia es el gran ejemplo. Después de una crisis económica extremadamente profunda, que ha desembocado en una crisis social dramática, los dos grandes partidos mayoritarios se han hundido y han surgido alternativas políticas como Syriza. También hemos visto cómo la extrema derecha ha capitalizado este malestar con un populismo xenófobo y racista. En cierta medida, Grecia es un espejo de lo que puede pasar. Muchas de las cosas que allá han pasado estos últimos años están comenzando a suceder aquí.

Antentas: Cuando gana la derecha siempre hay que recordar que puede ganar unas elecciones pero que su voto nunca es mayoritario. El PSOE se ha quemado y ha ganado el PP, pero ahora también el PP se está quemando. Ya no estamos en la lógica de la alternancia. Es interesante ver cómo la profundidad de la crisis golpea al sistema de partidos, desgasta a los partidos tradicionales, que entran en contradicción con su base social.

Eso ha sucedido en mayor medida con las opciones socialdemócratas…

Antentas: La socialdemocracia choca directamente con su base social y su entorno, porque tiene que hacer una política neoliberal extrema. Eso lo que provoca es que se descomponga. Es el elemento central, porque la socialdemocracia ha sido una corriente política central en el mantenimiento de los regimenes de la Europa mediterránea que se establecieron después de las dictaduras militares de los setenta. El edificio que se construyó en Grecia, España y Portugal comienza a tener muchas grietas en la pared.

¿Qué papel juega en todo esto la deuda?

Vivas: La deuda se utiliza como una excusa para llevar a cabo recortes en derechos sociales, laborales e incluso democráticos. Vemos cómo desde el stablishment se nos dice que hace falta aplicar estas medidas de austeridad porque aumenta la deuda. La mayor parte de esta es privada, principalmente de las empresas y de la banca, y en menor medida de las familias.

El problema añadido es que, cada vez más, esta deuda privada se está convirtiendo en deuda pública. Sobre todo porque en la medida en que se rescatan con fondos públicos a bancos como Catalunya Caixa, Banco de Valencia, Nova Caixa Galicia o Bankia, la deuda privada que tienen pasa a ser deuda pública: se socializan las pérdidas de la banca mientras que los beneficios continúan siendo privados. El problema de la deuda soberana es un tema central en la agenda de los movimientos sociales indignados en el conjunto de la UE. Se está cuestionando la legitimidad de esta deuda y lo que se está promoviendo es que se audite.

¿Qué posibilidades existen de auditar la deuda?

Vivas: Depende de la capacidad que haya desde abajo para imponer estas prácticas. Las experiencias de reivindicación de una auditoria de la deuda se basan en trabajos previos que se han venido haciendo en países de América Latina. En su momento, el gobierno de Correa en Ecuador impulsó un proceso de auditoría y finalmente se decidió que una parte no se pagaba porque era ilegítima.

La auditoría de la deuda se entiende también como un elemento pedagógico, no es tan solo importante la auditoria en sí misma como el proceso hasta llegar a ella. Incluye hacer pedagogía sobre lo que implica la deuda, cuestionarnos a quién ha beneficiado, si ha ido a parar a la banca por qué hay que pagarla, si es legítima o no.

¿Cómo influye la Red en las protestas?

Vivas: Las redes sociales han servido para dar mucho más eco y proyección a las movilizaciones. Han permitido hacer llegar estas protestas a muchos más sectores, y a la vez que los propios activistas se conviertan en periodistas que puedan explicar su propia parte de la historia, lo que en el mundo árabe se ha denominado el citizen journalist.

Hoy en día no puede entenderse la movilización social que tenemos sin tener en cuenta el papel de las redes, pero a la vez se debe tener en cuenta que para que haya un impacto social y político hay que ir mucho más allá de la Red. Eso lo hemos visto claramente en las protestas en Egipto: los blogueros y las redes sociales jugaron un papel muy importante, pero el elemento clave fue cuando los trabajadores de sectores claves como el canal de Suez entraron en huelga. Estas alianzas entre movimientos sociales urbanos, redes sociales y sindicalistas es lo que marca un punto de inflexión en la nueva manera de entender la movilización social hoy en día.

¿Qué dificultades existen para canalizar la protesta a los puestos de trabajo?

Antentas: Esta es una de las grandes debilidades del periodo. El ascenso del paro de masas, la precarización del mercado de trabajo y los cambios en la forma en la que están coordinadas las empresas (procesos de externalización, subcontratación, etc.) ha provocado que en los últimos años se haya debilitado mucho el poder de los trabajadores y de los sindicatos, y que cada vez más los trabajadores tengan menos capacidad de negociación y de movilización.

La gran contradicción es que en tanto que ciudadanos hay una gran capacidad de lucha en la calle pero en tanto que trabajadores es una cosa muy débil. Quizás hemos perdido el miedo como ciudadanos, pero como trabajadores predomina el miedo y la resignación.
Para provocar una crisis política que haga temblar un edificio es central hacer que el capital pierda el control de los centros de trabajo. Y aún estamos muy lejos de esto, nos cuesta mucho.

Un buen momento para calibrarlo será la huelga general del 14-N…

Antentas: La clave para que funcione la huelga general está en que paren los grandes polígonos industriales, el sector público y el transporte, que son los bastiones sindicales. Pero solo con eso la huelga se queda limitada. Si queremos que vaya más allá hay que ver cómo vinculamos a los trabajadores de las pequeñas empresas y de los servicios, los precarios, los inmigrantes, los jubilados, estudiantes, parados, amas de casa… Es decir, cómo somos capaces de que la gente que no tiene posibilidad de expresarse como trabajadores también puedan hacerse oír. Aquí la clave son las manifestaciones que pueda haber el día de la huelga.

Dedicáis un capítulo a la importancia de ligar el movimiento indignado a la lucha contra el cambio climático…

Vivas: La crisis climática, medioambiental y ecológica es otra de las caras de esta crisis múltiple que nos afecta. Desde mi punto de vista, el reto es vincular la lucha del movimiento social indignado, que en Europa está muy centrado en las políticas económicas y sociales -porque nos afectan de pleno-, con la lucha del movimiento por la justicia climática. Las dos cuestiones están íntimamente relacionadas, y son fruto de la lógica del sistema capitalista que antepone los intereses particulares y privados a las necesidades colectivas.

¿El anticapitalismo es la solución?

Antentas: Ahora mismo es la respuesta más consecuente. Lo que muestra la crisis es la cara más brutal del capitalismo. Es un sistema incapaz de satisfacer las necesidades básicas de la mayoría de la población y amenaza a la propia supervivencia de la humanidad y del ecosistema. Además, es un sistema en el que periódicamente hay crisis como la actual que, pese a ser una de las más grandes de la historia, forma parte del funcionamiento habitual del capitalismo. Los problemas que tenemos hoy en día no se pueden arreglar con cambios superficiales, con un poco de maquillaje, se necesita un cambio en profundidad.

¿Esa es la propuesta del anticapitalismo?

Antentas: Lo que expresa es esta voluntad de cambiar el mundo desde la base. En otros momentos de la historia, para expresarla ha habido otros conceptos, como socialismo, comunismo, etc., que a nivel de masas significaban una esperanza de construir otro mundo. Estos conceptos, debido a todo lo que ha pasado en el siglo XX, se asocian a cosas que no tienen que ver con la idea original. Seguramente, el propio movimiento y las propias luchas rescatarán los antiguos conceptos o buen inventarán otros nuevos para ir expresando este horizonte alternativo de sociedad.

El sistema actual no tiene solución y necesita un cambio completo: de un sistema que se basa en la propiedad privada y la riqueza, a uno que se base en los bienes comunes; de un sistema que se basa en la competencia y el egoísmo, a uno que se base en la defensa de aquello que es de todos y en la solidaridad. El sistema va hacia un lado y el anticapitalismo dice: hacia la otra dirección.

Los autores de Planeta Indignado Esther Vivas y Josep Maria Antentas. FOTO: Revista Rambla
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