Archive for febrero 2nd, 2012

febrero 2, 2012

La manifestación convocada para este sábado se retrasa al 25 de febrero

Datorren larunbaterako manifestazioa otsailaren 25era atzeratu da
Espero den eguraldi txarraren ondorioz, asteburu honetarako murrizketak salatzeko larunbatez, otsailak 4, Bilbon egitekoa zen manifestazioa otsailaren 25era atzeratzea erabaki dute sindikatu eta eragile sozialek. Bestalde, dagoenekoz 70 eragile sozialek bat egin dute manifestazio deialdi honekin.

La manifestación convocada para este sábado se retrasa al 25 de febrero
Las malas previsiones meteorológicas para este fin de semana han llevado a los sindicatos y asociaciones sociales convocantes de la manifestación del próximo sábado en Bilbao contra los recortes sociales a retrasarla al próximo 25 de febrero. Por otra parte, la manifestación sigue recabando adhesiones y ya son más de 70 las organizaciones sociales que apoyan la convocatoria.

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febrero 2, 2012

O25eko manifara atxikitutakoen zerrenda/ Lista de las adheridas a la manifestción del 25F

De Murrizketarik ez
febrero 2, 2012

70 gizarte eragileren atxikipena

febrero 2, 2012

O4ko manifa 25era atzeratua/Manifa del 4F retrasada al 25F

febrero 2, 2012

POR EL TEMPORAL LA MANIFESTACION SE RETRASA AL 25 DE FEBRERO

febrero 2, 2012

EL DECRECIMIENTO Y LOS RECORTES EN LA RGI

ARTICULO OPINION DESAZKUNDEA-GASTEIZ

EL DECRECIMIENTO Y LOS RECORTES EN LA RGI
Si recordamos de dónde viene el estado de bienestar, después de la II guerra mundial, mientras en España era necesaria la cartilla de racionamiento, en el resto del mundo se ponían en marcha las políticas económicas de Keynes (mucho impuesto y gasto público, aunque esto de alguna manera ya había comenzado antes con el aumento de impuestos para el gasto de la guerra). Esto se soportaba sobre una clase media muy numerosa, a la que se había imbuido en una borrachera consumista (producción fordista de mercancías, cuantas más se vendan más beneficio se hace, siempre gracias a la publicidad y el crédito fácil, e incluso métodos como la obsolescencia programada, sin olvidar nunca que esto fue posible gracias a que la energía era muy barata). Estas políticas planteadas como un gran pacto social por la paz después de la barbarie de la guerra, se dice que permitieron a las clases más pudientes salir de la Gran Depresión sin hacer grandes esfuerzos económicos.
El crecimiento económico fue continuo hasta los años 70, que aunque ahora nos parezca lo más conveniente, tampoco es algo que haya ocurrido en todos los períodos de la Historia. Es entonces cuando viene la crisis del petróleo (sí, aquella en la que por primera vez se bajó el límite de velocidad, tampoco es algo nuevo). Aunque el incipiente movimiento ecologista ya alertaba de ello, es el Club de Roma (ideológicamente de derechas) quien publica “Los límites del crecimiento” (postulando que el mundo es finito, ¡vaya descubrimiento! que dirá alguno).La economía clásica, incluso su evolución marxista, nunca se preocupó de esto, ya que los recursos naturales son en hipótesis perfectamente sustituibles; si un recurso se agota, el dios ciencia y tecnología proveerá un sustituto. Partiendo de esta idea tenemos hoy los biocombustibles, que en realidad sustituyen la tortilla de maíz por “dar de comer” a los coches, o el tan manido cambio del sistema productivo (coche eléctrico, red eléctrica inteligente y demás), pero que no va a llegar a tiempo para evitar el encarecimiento de petróleo.
La falsa salida la ensayaron los Chicago Boys en Chile, “curiosamente” en dictadura. El neoliberalismo, Thatcher&Cia, acabaron con las últimas regulaciones de los mercados consecuencia de la Gran Depresión. Había que crear riqueza, consumiendo sin parar, que luego toda la sociedad recibiría su parte (teoría como la del derrame, defendida por los socialistas en los 90). Hoy sabemos que no es así, que en realidad han aumentado las diferencias entre pobres y ricos; en el año 1820 el 20% más rico del planeta tenía 3 veces más que el 20% más pobre; para 1913 ese 20% más rico ganaba 11 veces más que el 20% más pobre y en el 1997 el 20% más rico accedía 74 veces más a las riquezas producidas que el 20% más pobre.
Como dice Marta Pascual en “La pobreza leída desde el ecologismo”; esta pretensión eternamente incumplida de extender “esta riqueza” implica la presunción de vivir en un mundo de recursos infinitos, en el que todos los seres humanos podremos alcanzar niveles altos en los consumos (aunque sean necesidades artificialmente creadas).
Sin embargo en un mundo lleno en el que la capacidad de carga del planeta ha sido superada hace ya años (si toda la población mundial consumiera como los vascos, necesitaríamos nada más y nada menos que 2.5 planetas, dato de IHOBE para 2001), en el que no está asegurada la soberanía alimentaria de una mayoría, en el que los recursos más elementales como el aire o el agua limpios empiezan a escasear y está en duda la supervivencia de las próximas generaciones, no es admisible mantener esta pretensión de enriquecimiento, y menos usando el PIB como indicador. Curiosamente las reflexiones sobre la reducción de la pobreza no suelen relacionarse con las reflexiones sobre la riqueza. ONG, programas locales u organismos internacionales mantienen la pretensión de realizar intervenciones para reducir la pobreza, sin alterar los niveles de riqueza monetaria.
Y esa riqueza, F. Cembranos nos recuerda en “Pérdidas que hacen crecer el PIB”que para medirla los gobiernos, medios de comunicación, analistas, consejeros delegados… se basan en el PIB (producción, servicios, exportaciones… valor monetario de la producción corriente de bienes y servicios de un país durante un período). La industria militar hace crecer el PIB, cuanto más enfermos haya más crece el PIB, lo mismo que extraer gas no convencional, o construir el TAV. La guerra, la enfermedad, el miedo, la desigualdad… contribuyen al PIB y nos hacen “más ricos”.
Sin embargo, desechar el fracking para mantener un acuífero sin contaminar no contribuye al PIB. Los cuidados (tareas asociadas a la reproducción humana, a la crianza, a la atención de la vejez, a la resolución de las necesidades básicas, a la promoción de la salud, al apoyo emocional, etc.) están totalmente invisibilizados, quedan absolutamente fuera de estos cálculos, ya que no se les asigna remuneración.
Para los trabajos remunerados, nos hacen creer que para que se cree empleo la economía tiene que crecer un 3%. Pero no nos dicen que crecer un 3% al año implica que cada 25 años hay que doblar la economía. ¿Y quién dobla el planeta? Como no va a ser posible, al escenario que se nos plantea J. Riechmann lo llama ecofascismo, algo así como en Mad Max, el más fuerte se quedará con los recursos (es decir, como las últimas guerras por petróleo). El pacto por la paz social quedará roto. Parafraseamos a Martin Niemöller ahora que hablamos de fascismos:
Cuando los ricos se llevaban los recursos del tercer mundo,
guardé silencio,
porque yo he nacido en el primer mundo,
Cuando se explotaba a los que venían a mejorar sus condiciones de vida,
guardé silencio,
porque yo tenía un buen trabajo en mi país de nacimiento,
Cuando iban detrás de los parados,
no protesté,
no vaya a ser que me echen de mi trabajo,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar
En tiempos de bonanza, la fórmula propuesta por los Estados del Bienestar para luchar contra la pobreza ha adoptado estrategias de mínimos (salario mínimo, rentas mínimas, cobertura sanitaria, pensiones mínimas) con la pretensión de hacer escalar a la población por encima de la línea de determinado umbral de consumos.
Ahora que ha bajado el consumo, los estados no recaudan tanto de las clases medias, se decide adelgazar el estado de bienestar. Pero es de justicia que todo el mundo pueda mantener unas condiciones mínimas de vida; no es la gente con menos recursos, la que menos consume, la que está llevando al mundo al colapso.
Desde el decrecimiento apostamos por un reparto justo de los recursos (alguno diría un reparto de la riqueza); sueldos máximos (sueldos más altos mucho más bajos), democratización del sistema productivo, decidir qué queremos producir (alimentos agroecológicos p.e.) y qué no (industria militar, nuclear…), reparto del trabajo remunerado y no remunerado (menos horas de trabajo, incluyendo trabajo doméstico, que lleguen para cubrir las necesidades realmente básicas), y por supuesto, una renta básica que garantice que todo el mundo puede cubrir esas necesidades básicas.
Por eso llamamos a la concentración del 24 de Noviembre frente al parlamento vasco, ya que ese día se van a aprobar los recortes en la RGI.
Estamos indisolublemente ligados a nuestro planeta. Los problemas ambientales son problemas socio-ecológicos. Los problemas sociales son también socio-ambientales (J. Mtnez Allier “El ecologismo de los pobres”).

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febrero 2, 2012

El Funcionamiento Especulativo de los Mercados

febrero 2, 2012

La privatización de la sanidad pública. ¿Qué significa?

Edmundo Fayanás Escuer – (Rebelion – 21-12-2011) – Dentro de la política de recortes que está sufriendo nuestro sistema de protección social, uno de los más significativos es el de la sanidad pública. Debemos ser conscientes de es que esto es totalmente evitable, si aplicáramos una política económica distinta del neoliberalismo.

Nos dicen que está política económica es la única posible, y en consecuencia, que debemos aceptarla con resignación cristiana. Los que afirman esto, solo hacen política ideológica de derechas, donde la única finalidad es preservar y aumentar los beneficios de los ricos, detrayéndolos de la inmensa mayoría de los ciudadanos.

¿Qué significa la privatización sanitaria?

El primer argumento utilizado, es que se gasta mucho en la sanidad pública, con un costo que nuestra economía no puede soportar. Esto es mentira como veremos posteriormente.

Debemos saber, que nuestro país es uno de los países de la Unión Europea a 15 que gasta menos por habitante en sanidad. Su coste es de 1.673 euros anuales frente a los 2.103 euros de la media europea. Sólo el 4,1 % de la población adulta trabaja en el sector sanitario de nuestro país, uno de los más bajos, pues en la UE-15 (países de desarrollo parecido al nuestro) es del 6,6%.

En los últimos diez años, el crecimiento sanitario ha sido del 2,7%, mientras que en los países de la OCDE ha sido del 4,1%. Como dice Vicenc Navarro “gran parte del crecimiento sanitario en España ha sido en el sector privado. España es uno de los países en los que la población paga más por servicios sanitarios privados, y ello es consecuencia del subdesarrollo del sector sanitario público”. La solución pasa inevitablemente no por recortar en sanidad pública, sino en invertir más. Si nos imponen Europa, reclamemos ser europeos no sólo en los recortes, sino que queremos serlo con las mismas prestaciones sociales.

El gran problema no es el gasto del Estado sino la falta de ingresos. En el año 2007, los ingresos del Estado español era del 41.1 % de su PIB y la de los países de la zona euro era del 45,5% del PIB. En el año 2011, los ingresos del Estado español baja al 34,5% de su PIB, mientras que los de la eurozona es del 44,4 % de su PIB. Este es el problema, un problema de fiscalidad, donde los ricos se niegan a pagar lo que deben en función de su riqueza económica.

¿Es la sanidad privada más barata y eficiente?

Desde hace años, escuchamos a la neoliberal Esperanza Aguirre, que hay que privatizar la sanidad pública, porque la privada es mucho más barata y eficiente. Que mejor que utilizar los datos, que aparecen en los presupuestos de la Comunidad de Madrid, presidida por ella misma, para que no se me acuse de manipulador y podamos responder a este mantra neoliberal de la Sra. Aguirre.

En el año 2010, la comunidad de Madrid tenía el presupuesto/cama/ año en sus centros públicos en 277.375 euros, frente a los 434.686 euros de sus conciertos con los hospitales de gestión privada o semiprivada. En el año 2011, el presupuesto/cama/año en los centros públicos fue de 307.187 euros, frente a los 485.970 euros de los privados o semiprivados, es decir, un 58,2% más cara la cama en el sistema privado que en el público ¿dónde está la eficiencia económica Sra. Aguirre? Por qué sistemáticamente nos miente. Estos datos están en sus presupuestos, mírelos y rectifique.

Veamos otros datos. La Comunidad de Madrid concierta camas con la multinacional sanitaria sueca Capio en sus distintos hospitales por 535.000 euros o por ejemplo paga por una cama en la Fundación Jiménez Díaz por 675.000 euros ¿Qué tiene que decir la Sra. Aguirre a estos datos extraídos de sus presupuestos? A pesar del escandalo de estos datos, en los presupuestos de 2011 se han incrementado los fondos destinados a la sanidad privada en un 30%, mientras que los recortes en la sanidad pública madrileña han supuesto un 9%.

Siguiendo el modelo de gestión semiprivada de la sanidad, la Comunidad de Madrid ha abierto siete hospitales con criterios de gestión semiprivada. Su coste de construcción estaba presupuestado en 701 millones de euros. Sin embargo, la gestión semiprivada, cuando se termine de pagarlos resultará su coste en unos 5.000 millones de euros, es decir con un encarecimiento de más de 700% ¿Es esto una gestión eficiente o un saqueo?

En Navarra, la Cámara de Comptos ha cuestionado los costes de los conciertos con la Clínica Universitaria (OPUS DEI) y otros privados, al considerarlos excesivamente altos.

El modelo neoliberal, por el que se rige Esperanza Aguirre, es el sistema sanitario norteamericano. Estados Unidos tiene un gasto sanitario el más elevado de la OCDE, llegando al 17% de su PIB, siendo el reino del negocio de las empresas privadas sanitarias. El 20% de la población norteamericana no tiene ninguna cobertura sanitaria y el resto con muy escasas coberturas, por supuesto muy lejos de las que da cualquier sistema sanitario público europeo Su sistema sanitario es pésimo, salvo en cuatro hospitales de renombre. Sus empresas sanitarias y farmacéuticas son las reinas del beneficio en Wall Street, donde lo que importa es el beneficio y nunca la persona.

El gasto sanitario español ronda entre el 9-9,5% del PIB y el del eurogrupo sobre el 12% con potentes sistemas públicos y amplias coberturas, atendiendo al cien por cien de la población, cosa que no hace el sistema norteamericano. En cualquier evaluación objetiva no tiene color entre el sistema europeo sanitario y el ínfimo norteamericano.

Si se consigue imponer el sistema privatizador de Esperanza Aguirre tenemos asegurado, que tendremos muchas menos prestaciones y las que ofrezcan mucho más caras, el negocio es el negocio. Se ha denunciado, que en el sistema privado se realizan muchísimas intervenciones quirúrgicas innecesarias con la finalidad de obtener más beneficios.

Resulta descarado que los sectores que apoyan la reducción del gasto público sanitario por insostenible, son los mismos que piden fuertes desgravaciones fiscales para sus seguros sanitarios privados.

Otro modelo a analizar es el sistema sanitario holandés de gestión por mutuas, que fue impuesto por la derecha política. La cobertura sanitaria es universal y obligatoria. El Estado fija los límites de los servicios de salud esenciales. Su gestión está en manos de aseguradoras privadas que no pueden rechazar a nadie, ya sean enfermos crónicos o ancianos. El coste a pagar por el asegurado es de unos 170 euros mensuales. Abarca esta cobertura la atención de los médicos de familia, hospitales, especialistas y obstetras.

El objetivo de la derecha política holandesa era que dejando la sanidad en manos de entidades privadas, se lograría un mejor servicio sanitario, libre de regulaciones y sin listas de esperas, es decir, aplicar las ideas neoliberales ¿Qué sucede diez años después de su implantación? La revista Salud 2000, al hablar del sistema holandés cuantifica, que hay unos 150.000 holandeses sin seguro sanitario y más de 320.000 son insolventes y no pueden pagar dicho seguro, por lo que ya son un 5% de la población que en 2011 están sin cobertura sanitaria.

El otro objetivo era conseguir una reducción del gasto sanitario. Siguiendo los datos de la Central de Estadística, Holanda destinó a sanidad el 14,8% de su PIB en el año 2009, muy por encima de la media europea y casi un 60% más que nuestro país. En los datos sanitarios de 2010 hubo un desvió de más de 1.400 millones de euros. En consecuencia, a partir de 2012, son reducidas las prestaciones de la cobertura básica. Veamos algunas consecuencias, en fisioterapia, las veinte primeras sesiones correrán a cargo del paciente. Habrá que pagar una parte mayor de las medicinas y la prima de aseguramiento sanitario sube un 30% pasando de 170 euros a 210, es decir pagar más para que te den menos.

Este es el modelo fracasado de sanidad privada que nos quiere imponer el PP. ¿Nos podría explicar Esperanza Aguirre quienes son los miembros ejecutivos de la multinacional sanitaria sueca Capio que tantos beneficios obtiene en Madrid? Les suena los Lamela, Guemes y compañía, todos ellos consejeros de sanidad en los gobiernos de Esperanza Aguirre.

Ya podemos ver que es el modelo neoliberal sanitario, donde la calidad y eficiencia económica brilla por su ausencia, es lo que nos está imponiendo el Partido Popular. Privatización sanitaria significa un retroceso en prestaciones, donde el bienestar del hombre es sustituido por el negocio. Hay unos derechos humanos básicos, sanidad, educación, pensiones…. Que nunca deben estar bajo la óptica privada, sino que deben ser unos bienes exclusivamente públicos. Defendamos los derechos públicos.

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